Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/06/03 11:34

Aprobada ley para uso medicinal de la marihuana

La ley para el uso medicinal de la marihuana acaba de ser aprobada por el Congreso de la República, sin embargo, es importante señalar que existen vacíos entre su cultivo y agroindustrialización.

Uriel Ortiz Soto.

Por clara que sea la ley, va a ser muy difícil establecer controles oficiales, entre: la siembra, agroindustrialzación y consumo de la marihuana con fines medicinales, para esto, las autoridades requerirán de todo un batallón de expertos, con el fin de que organicen su cultivo, producción, agroindustrializaicón, comercialización y consumo, puesto que de lo contrario todos los traficantes y viciosos del cannabis, se van a ver con iguales derechos.   

Cada uno de los aspectos anteriormente enunciados, tiene sus bemoles, puesto que la siembra debe estar coordinada de acuerdo a la variedad apta en el momento de la industrialización, no se puede sembrar a la topa tolondra, puesto que el mercado de los productos debe tener unas normas legales, reguladas especialmente por el Invima.

En el campo de la industrialización, deben existir unos protocolos de acuerdo al producto que se vaya a procesar, esto con el fin de sacarlos uniformemente, de acuerdo a las normas técnicas establecidas por el Invima y demás autoridades competentes.

Los empaques y embalajes, deben tener también una regulación, puesto que si son productos medicinales derivados del cannabis, hay que fijarles su vida útil, y su forma de conservación debe estar estipulada por los mismos.

La regulación de precios de los productos, tanto de consumo nacional como de exportación, deben tener un estudio de evaluación técnico – científica, lo que nos permitirá evaluarlos a la hora de tramitarles las posiciones arancelarias correspondientes ante la dirección nacional de aduanas, previo el trámite de los permisos sanitarios y fitosanitarios.

No obstante lo anterior, por fin se logró romper el mito de que el uso de la marihuana, aún para uso medicinales, era de por sí una forma perniciosa de inducir al consumidor a un estado de dependencia, sin embargo, en el juicioso proyecto de ley: 185 de 2015 Cámara, y 80 de 2014 Senado, se hace un recuento histórico de cómo el cultivo y uso de la marihuana se viene utilizando para fines culturales y símbolo de fuerza, pureza y bienestar, desde muchos años, antes de la era cristiana.

En la India, por ejemplo, los médicos la formulan: para casos de insomnios, para mejorar el apetito y se  ha comprobado que es un antiepiléptico, y para enfermos terminales la recomiendan como tratamiento para que su estado anímico mejore y así evitar grados de alta depresión.  

Con 84 votos a favor y solo 4 en contra, el Congreso aprobó el uso de la marihuana para fines terapéuticos, convirtiéndose en el cuarto país en tener esta legislación, Colombia se suma a los países de Chile, Puerto Rico y el Uruguay, que ya cuentan con una legislación sobre el uso del cannabis con fines terapéuticos.

Fueron varios los artículos que publicamos por la Revista Semana, sobre la importancia medicinal de la marihuana como tratamiento básico en varias enfermedades, que en el diario transcurrir afectan al ser humano, y que muchas de ellas al ser tratadas por otros medios y ante la no efectividad de los tratamientos, los familiares de los pacientes acudieron al uso y consumo de la marihuana representada en: ungüentos y jarabes con resultados realmente sorprendentes, motivo por el cual el senador: Juan Manuel Galán, después de un exhaustivo estudio apoyado por investigaciones científicas, llegó a la conclusión, que había que adoptarla mediante proyecto de ley, para que cumpliera con sus funciones medicinales. 

Esta es una buena noticia para los investigadores del cannabis, como planta de medicina alternativa siempre y cuando las prácticas de agroindustrialización se hagan dentro de los parámetros legales permitidos por la ley, se debe tener en cuenta hasta donde llega la bondad de la ley, en la parte como alternativa medicinal y a quienes se les va autorizar para: sembrarla, industrializarla, recetarla y comercializarla.  

No debemos olvidar que existen varias clases de marihuana, y que muchas de ellas, no cumplen con los estándares regulatorios para ser utilizados en procesos de agroindustrialización en la producción de: ungüentos, pomadas y jarabes, puesto que lo que se requiere es que se llegue a una producción de uniformidad, para lograrlo, sus derivados deben tener las mismas características.

Por eso considero, se hace indispensable que una vez que la ley haya sido sancionada por el señor presidente de la República, se debe proceder a definir en primera instancia cuales son la variedades mas aconsejables para sembrar en Colombia, por tanto, se requeriría levantar el mapa productivo de la  variedad, por departamentos y posteriormente encadenarlos con las cadenas productivas y las alianzas estratégicas, esto nos daría como resultado una producción uniforme, con resultados de agroindustrialización, que también en la misma forma deberán responder en igualdad de condiciones.

Sin embargo, existe preocupación, puesto que la ley medicinal para la marihuana, puede ser la puerta de entrada para que el llamado microtráfico, empiece a hacer de las suyas entre los jóvenes de las escuelas, colegios y universidades, ya que en sus alrededores existen las bandas organizadas para hacer de ella, un dolor de cabeza para las autoridades, padres de familia y educadores.

Todo indica que las definiciones entre la planta y sus componentes no están los suficientemente claros,  se puede prestar a hora de la verdad para diferentes interpretaciones, puesto que entre la planta en bruto y el producto industrializado, existen una serie de componentes que son difíciles de manejar desde la óptica del control de estupefacientes.  Después de la guerra librada contra el cannabis, las heridas continúan sangrantes y son muchos los damnificados injustamente encarcelados, por el un delito que a la postre resultó estar protegido por la ley.  

Si se logra aprovechar esta ley con beneficio de generación de empleo en la etapa postconflicto, serían miles los empleos tanto directos como indirectos que lograrían generarse, no olvidemos que es una ley de la República la que está de por medio, permitierndo su producción para la agroindustrialización y consumo con fines medicinales.

urielos@telmex.net.co

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