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Opinión

  • | 2015/04/24 11:31

    ¿Qué pasa con las exportaciones?

    Cuando un país empieza a perder su vocación exportadora, es urgente revisar el aparato productivo para conocer con certeza dónde están las fallas.

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Muchos analistas atribuyen la descolgada de las exportaciones a la caída de los precios del petróleo, considero que es una forma fácil y equivocada de mirar el prisma de la realidad, que al terminar el primer trimestre del 2015 va teniendo estados de alerta.

Es inaceptable con el precio del dólar, - en las últimas semanas superó la barrera de los $2.500- vengamos en descolgada con los productos que hasta hace unos meses estaban ocupando la primacía en los mercados internacionales.

Existen factores internos y externos, que considero son la causa primordial: el mes de febrero mostró un descenso del 28.5 % de los productos no tradicionales, que en años anteriores venían jalonando el éxito irreversible de la balanza de pagos, que a la fecha se encuentra con tic de nerviosismo.

Por consiguiente, es oportuno hacer algunas observaciones, que desde la óptica de Comunidad y Desarrollo consideramos son las causas primordiales, y de imperiosa necesidad corregirlas en el menor tiempo posible:

1. Factores Internos: falta de pedagogía frente a los tratados de libre comercio, TLC, que ha firmado Colombia con diferentes países del hemisferio: el microempresario no alcanza a dimensionar y muchas veces se encuentra con que los productos sujetos de exportación merced a los Acuerdos del TLC, tienen regulaciones distintas y los controles de calidad son más exigentes, o han tenido variaciones.

El Ministerio de Comercio Industria y Turismo, debería preparar para cada caso en particular,  talleres con el fin de ilustrar a los exportadores de cada TLC, firmado, sobre los contenidos de los tratados, pero muy especialmente, las restricciones y desgravaciones que paulatinamente se vayan dando a medida que se va desarrollando, hasta obtenerlo plenamente.

2. Falta de Infraestructura: es entendido que el exportador de productos no tradicionales, no dispone de los medios de comunicación suficientes para lograr un mayor posicionamiento de sus productos en los mercados externos, puesto que las franquicias especializadas tienen precios tan escandalosos, que valdría la pena fueran revisadas, o en su defecto subsidiados por el Gobierno.

3. La entidad reguladora de las exportaciones es inestable: en los últimos treinta añas ha cambiado tres veces de nombre: primero fue Proexpo, que cuando ya iba teniendo un buen posicionamiento, se cambió por el de: Proexport, y últimamente por: Procolombia, fuera que las franquicias con que se promociona Colombia  varían con frecuencia, esto desdice mucho de la seriedad de la imagen de nuestro País en los mercados externos, no da ninguna confianza a nuestros importadores, y sobre todo, la competencia aprovecha tal coyuntura para generar confusión y mala imagen, por la poca seriedad en el manejo de sus símbolos exportadores.

4. Factores de productividad y competitividad: son cientos los foros y seminarios que se han desarrollado en diferentes ciudades del País, sobre tema tan importante, poro aún  no hemos querido entender que para ser competitivos es indispensable que evaluemos el Recurso Humano frente a los diferentes procesos de desarrollo, en estos foros los temas son siempre los mismos cargados de estadísticas, pero, nadie se atreve a romper el esquema de acuñar una conferencia de valoración del recurso humano frente a los diferentes procesos de desarrollo. Por esta razón, es que nuestros productos resultan excesivamente costosos frente a nuestros competidores internacionales. Estar renovando el recurso humano, además de costoso para la empresa, resulta bastante arriesgado para establecer controles de calidad serios y perdurables.

5. Falta de agroindustrialización de los productos agropecuarios: con algunas excepciones debemos ser conscientes que nos hemos quedado rezagados frente a este tema, mientras no nos salgamos de la agricultura primaria y no le demos valor agregado, produciendo con factores de competitividad frente a la agricultura orgánica, es muy difícil que logremos un mayor posicionamiento en los mercados externos. Son miles los casos de rechazo a nuestros productos agrícolas precisamente por falta del valor agregado.

6. Las políticas exportadoras no son estables, y existe inseguridad jurídica: hay que procurar que nuestros contratos con el exterior sean respetados por el Gobierno de Colombia, puesto que muchas veces se invocan clausulas de salvaguardias inocuas, para favorecer intereses particulares. Cuando mercados como el de los Estados Unidos, Canadá, o de la Comunidad Económica Europea, observan que no hay continuidad de compra, prefieren no iniciar programas de importación, puesto que el solo hecho de promocionarlos les causa unos costos inmensos, y si no se les garantiza continuidad, prefieren no arriesgarse.

7. El efecto ICA e Invima:
no nos apartamos que todos productos agropecuarios y de consumo humano, deben están regulados y vigilados por el ICA, e, Invima, pero, es que además de costosos, constantemente cambian de políticas para la obtención de las licencias de exportación y los precios para obtener un Registro Sanitario Invima, además de abusivos, son inabordables para el pequeño y mediano productor.

Factores externos: Podría resumirse en un solo punto: los funcionarios de misiones comerciales en el exterior, no prestan un servicio eficiente, puesto que estos cargos llevan el tinte político y por lo regular son recomendados de los gamonales de turno, sin ninguna preparación y experiencia en el manejo de las exportaciones, y las relaciones bilaterales de Colombia con el país a donde van a desarrollar sus actividades.

La premura de querer firmar TLC, a diestra y siniestra, sin ninguna preparación frente a los países competidores, nos puede causar a la larga, serios dolores de cabeza, por eso es procedente digerir los que se han firmado, puesto que al paso que vamos nos estamos metiendo en la boca del lobo.

No olvidemos que los TLC, son una feria constante y permanente, con una oferta y demanda predeterminada, donde la calidad y la competitividad juegan papel fundamental, y esto solo se logra con el buen manejo del Recurso Humano, frente a los factores de desarrollo de los productos mismos.

urielos@telmex,net.co
urielos@hotmail.es
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