Sábado, 1 de noviembre de 2014

| 2013/07/05 00:00

¿Volverán paracos a colgar nidos en el Capitolio?

Se ha sostenido de manera vehemente de qué, “Pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla”. La memoria histórica a diario nos demuestra lo contrario

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"Volverán las oscuras golondrinas,…volverán sus nidos a colgar…”


Se ha sostenido de manera vehemente que, “pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla”, afirmación que se ha devaluado por cuanto la memoria histórica a diario nos demuestra otra cosa: que las personas caen nuevamente en las redes de los embaucadores o estafadores con facilidad asombrosa o porque son muy confiadas o muy ingenuas, tal es el caso de lo que ha ocurrido con la captación ilegal de dineros, sólo a manera de ejemplo, porque casos de ingrata recordación tenemos a granel en diferentes escenarios.


Las etapas de violencia que ha padecido Colombia, como la partidista, la de la guerrilla, la del narcotráfico, la de la delincuencia común y la del paramilitarismo, son indescriptibles con un saldo incalculable de víctimas, sembrando desolación y pánico a lo largo y ancho de la geografía nacional, pero de todas éstas la más macabra y aterradora, sin duda alguna, por sus métodos demenciales empleados, tanto en la tortura como en la ejecución de la muerte, fue la desatada por el paramilitarismo en abierta alianza con la clase política de este país, en todos sus niveles.


La desmovilización de los paramilitares fue una burla y un irrespeto para con la comunidad nacional e internacional, la pantomima en la entrega de armas "hechizas" y la suplantación de los verdaderos milicianos fue una vergüenza, la impunidad fue muy bien disfrazada, solo salieron damnificados 14 extraditados, de los cuales la mitad eran narcotraficantes que compraron su salvoconducto para los beneficios de la ley, el resto del staff: cabecillas de bloques, notables y reconocidos políticos y sus enlaces locales, financiadores empresariales, están libres de todo mal y peligro, como si nada hubiese ocurrido.  La Corte Suprema descargó todo su peso sobre ciertos chivos expiatorios buscando así opacar la responsabilidad de otros peces más gordos. El peligro sigue latente, las armas que no entregaron están guardadas y los patrocinadores y la ‘tropa’ siguen vivos y coleando.


La responsabilidad política recae sobre los Partidos tradicionales, Liberal y Conservador, a fin de evitar el respaldo de la bancada parlamentaria a personajes notoria y seriamente comprometidos con grupos al margen de la ley, como el paramilitarismo, y que mimetizados en su investidura aspiran a ocupar las altas dignidades en el poder legislativo. Esta advertencia sobra o es estéril hacerla al partido de ‘la U’, máxime cuando el aspirante pertenece a esa membresía; además, ha sido una constante en ese partido albergar lo más granado de la delincuencia nacional, sobre todo a los que apoyaron en una u otra forma al macabro paramilitarismo.


En el departamento de Caldas en las elecciones de octubre de 2000, la mayoría de las Alcaldías liberales del Oriente caldense conquistadas por el Liberalismo Popular que orientaba Víctor Renán Barco, tuvieron apoyo o injerencia del paramilitarismo del Magdalena Medio en cabeza de Ramón Isaza. A partir de esta fecha los paracos se acantonaron en cuarteles satélites en la vereda de San Roque, municipio de Marquetalia y en la vereda de Cañaveral, del municipio de Victoria, con control absoluto sobre Samaná, Marquetalia y Victoria, y bajo el mando terrorífico de ‘Memo Chiquito’ y con la plena connivencia de las autoridades civiles, militares y de policía de la región y el silencio cobarde , por conveniencia o miedo, de la ciudadanía; y, por supuesto, defenestraron la guerrilla de esos lares. 


En las elecciones de octubre de 2003, el Liberalismo Popular perdió la Alcaldía de Victoria, y la conquistó una persona de bajo perfil  y de filiación política variable y sujeta a la subasta de nombre Juan Alberto Pérez Cobus, quien se granjeó la confianza de ‘Memo’ y recibió el total apoyo paramilitar, hasta el punto de que no permitieron la inscripción de un candidato del liberalismo, lo que le permitió a Pérez Cobus un triunfo holgado. 


El nuevo Alcalde inició su periodo sin mayorías en el Concejo, pero él en compañía de sus nuevos "socios" comenzaron a realizar visitas intimidatorias a los concejales, a fin de que le votaran incondicionalmente sus proyectos de Acuerdo, según declaraciones juramentadas de varios ediles (Pedro Orozco y otros)  y que se encuentran consignadas en el proceso 314- Concierto para Delinquir- que adelanta la fiscalía 25 Especializada de la Unidad Antiterrorismo.


Por estas calendas hizo su aparición en Victoria un Abogado de nombre Hernán Penagos Giraldo, oriundo de Samaná, persona de corto vuelo en principio, pero con el correr de los días demostró grandes habilidades en las “relaciones públicas” y se convirtió en el Alter Ego y confidente del Alcalde Pérez Cobus, lo que le valió para que el dadivoso funcionario le reconociese la suma de dos millones doscientos mil pesos mensuales como asesor jurídico durante un año, suma ésta que el propio mandatario local no la devengaba. No hay en el país ningún Despacho judicial que pueda certificar que el Abogado Penagos haya hecho entrega de un solo memorial en defensa del ente municipal. La fiscalía 13 de la Unidad Anticorrupción, le dictó al Alcalde Juan Alberto Pérez Cobus resolución de acusación por celebración indebida de contratos- proceso 2004- en él reposan los comprobantes de pago de la Tesorería Municipal, efectuados  por esta sinecura a Penagos Giraldo. Un peculado por apropiación en favor de terceros bien estructurado y disfrazado.


La fiscalía 25 Especializada de la Unidad Antiterrorismo, adelanta proceso – el 314, Concierto para Delinquir en la modalidad de paramilitarismo - contra Juan Eduardo Caicedo Hoyos, actual Alcalde de Victoria, y Juan Alberto Pérez Cobus, ex Alcalde del mismo municipio. Contra el primero declararon las víctimas Orlando Vargas Moreno y Guillermo Giraldo Jaramillo, de su participación directa en un juicio popular que les hicieron los paramilitares en una finca de Ramón Isaza en Doradal, Puerto Triunfo, en donde se solicitaba su muerte por ser auxiliadores de la guerrilla. Contra el segundo  el Concejal Pedro Orozco y otros por la intimidación a través de los paramilitares para obligarlos a votar los proyectos de Acuerdo. 


Esta situación de tiempo atrás era bien conocida por las directivas departamentales y nacionales del Partido de la U, ya que Caicedo Hoyos y Pérez Cobus, están íntimamente ligados a ese movimiento político y recibieron su aval. Este proceso está un poco rezagado porque tiene unos peces muy gordos de la política nacional muy comprometidos y que han impedido su avance.


En la Corte Suprema de Justicia se presentó denuncia penal por Concierto para Delinquir, en la modalidad de paramilitarismo, radicado No 36164, contra el senador Jaime Alonso Zuluaga y el representante Hernán Penagos Giraldo, del Partido de la U, por la financiación de la campaña para la Alcaldía de  los parapolíticos Caicedo Hoyos y Pérez Cobus, a cambio de los votos para el Congreso nacional, a sabiendas de sus andanzas delictivas por ser notorias y ampliamente conocidas por la mayoría de los habitantes de la región. Este proceso se encuentra en stand by en la Corte mientras se resuelve el proceso 314 en la fiscalía 25 contra los dos pupilos incondicionales de los mencionados parlamentarios. Tiene auto inhibitorio, sin que ello signifique “tránsito a cosa juzgada”.


Por eso mi gran sorpresa, y la de muchos, cuando se dio la noticia de que este caballero aspiraba a ser el nuevo Presidente de la Cámara de Representantes, y que tenía el respaldo irrestricto de los Partidos Liberal y Conservador. ¡Por Dios! Hasta cuando seguirá el Congreso incurriendo en errores garrafales en la escogencia y/o elección de funcionarios o dignatarios, como si fuera poco lo ocurrido con la elección del Procurador o de algunos altos magistrados.


Apostilla: Las autoridades de todo orden, así como también, los particulares que se movilizaban en el entorno de Samaná, Marquetalia y Victoria, predios reservados a "Memo Chiquito", eran incondicionales a él, y únicamente se hacía su soberana voluntad. Todos los que me conocen saben que ni escribo mentiras ni estoy inventando un ápice, porque además, este hombrecito diminuto en estatura, pero inmenso en su maldad sanguinaria, vivió en mi casa materna.


El abogado de marras sabe que yo sé, que él no fue determinador en la muerte de mi hermano, pero que si sabía que lo iban a matar y cuáles eran los autores intelectuales que aportaron para el pago de los sicarios, a éstos el abogado no los conocía. Este es el comentario generalizado en el pueblo.

Que no se le vaya a ocurrir al abogado ni a los dos Juanes realizar "teletones" para recoger la paga para los sicarios que me acallarán, espero no correr la misma suerte de mi hermano Germán, y qué la Fiscalía no les patrocine la impunidad.


Manizales, julio 5 de 2013.


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