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| 12/12/2011 8:48:03 PM

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¿LA MEJOR MANERA DE GOBERNAR?

Por: Isabel Cristina Idárraga F.*

 

 

Lo políticamente correcto sería que un candidato, una vez electo, luego de tomar posesión del cargo empezara a ejecutar los mecanismos diseñados para llevar a cabo su plan de gobierno.

 

Desde que el nuevo alcalde de Bogotá Gustavo Petro resultó elegido para ocupar el cargo de más alto nivel en el Distrito Capital principalmente se ha hecho notar por sus declaraciones que a mi modo de ver eran innecesarias. Primero le pidió a Clara López que aplazara hasta enero la aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial. Como era lógico, la alcaldesa de los bogotanos le contestó que su periodo al frente de la administración terminaba el 31 de diciembre del año que avanza y que por tanto ejercería hasta esa fecha las funciones propias de su cargo, incluyendo la aprobación del mismo máxime cuando la Ley así se lo exigía.

 

Luego tuvo que retirar de la comisión de empalme a Alejandro Botero porque resultó que éste había sido nombrado en virtud de la valiosa información que aportó en su momento sobre el “carrusel de la contratación”, lío en el que presuntamente estuvo involucrado. Y más adelante proceder en similar sentido respecto de Vladimir Fernández cuando se percató de su vinculación a unas investigaciones judiciales. 

 

A lo anterior le siguieron el reversazo que le tuvo que imprimir a la prolongación de la línea del Metro hasta Suba, tal como lo había propuesto en su campaña electoral porque los estudios técnicos así lo aconsejaban y el ofrecimiento de desmontar progresivamente el pico y placa de Bogotá. Entonces, para solucionar la crisis que se vería venir por cuenta del crecido parque automotor que circularía  diariamente por las calles de la capital planteó la posibilidad de crear un impuesto a la movilidad, de establecer vías por concesiones, o de instalar peajes urbanos en zonas de alta congestión vehicular; sugerencias con las que probablemente se zanjaría la caótica situación en que caería sumergida esa ciudad al permitir el tránsito de vehículos sin restricciones de esa naturaleza.

 

Lo más reciente fueron algunas declaraciones sobre la liquidación de los colegios concesionados y acerca de una posible fusión entre las empresas de servicios públicos de Bogotá que causaron el inmediato desplome de las acciones que éstas tenían inscritas en el mercado accionario. Cuando se le criticó por realizar especulaciones precipitadas en torno a estas empresas se limitó a asegurar que no iba a arrodillar el interés general al particular y que lo perseguido era "violentar el triunfo popular del 30 de octubre y su mandato". Vistas así las cosas, la pregunta que cabría hacerse es: ¿son éstos los comportamientos que se esperan de quien recibe el gran reto de  enderezar el rumbo de la ciudad más importante del país?

 

A decir verdad creo que no. A lo mejor pueda resultar aventurado realizar apreciaciones de ese talante, todavía tiene un amplio camino por recorrer. No  obstante, sus actuaciones recientes dejan ver ciertos aires de impulsividad que no le convienen a Bogotá, más aún teniendo en cuenta el momento crucial en que se encuentra. La capital está inmersa en problemas que desesperan a sus habitantes: los trancones, la deficiencia en el trasporte público, la inseguridad, las obras inconclusas, la corrupción y los efectos del invierno hacen parte de la realidad del Distrito hoy, y los desafíos que enfrenta el nuevo mandatario se encuentran directamente relacionados con poner en marcha las estrategias necesarias para recomponer la crisis en que se encuentra sumida por cuenta de estos problemas.

 

Va siendo el momento adecuado para que deje a un lado su actitud populista y asuma con seriedad la enorme responsabilidad que entraña tomar las riendas de esa ciudad. La tarea que le espera no es sencilla pero para que salga avante se necesita más que hacer gala de su trayectoria política. Abandonar la retórica y poner las manos en la obra con transparencia y humildad son algunos de los comportamientos que deberá asumir a partir del día que se posesione como nuevo alcalde de Bogotá.

 

 

*@Isabelcif

 

 


 

 

 

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