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| 1/15/2012 2:25:43 AM

Interioridades de la calculada oferta de las Farc para liberar los secuestrados

    Tras la muerte de Alfonso Cano, desde Venezuela el Secretariado de las Farc, ha asumido por medio  de Timochenco una actitud publicitaria, propagandística y marrullera, con obvia caja de resonancia, por parte de todos los cómplices nacionales e internacionales del grupo terrorista.

      Con absoluto cinismo la reconocida  estafeta mundial de las Farc, dijo que los tres policías y el sargento Libio Martínez asesinados a sangre fría por orden de Timochenco, tuvieron una muerte violenta sin confirmar los autores. Y el arzobispo de Cali, con pintoresco tinte politiquero, salió ante los medios de comunicación a decir que Cano era un pobre viejecito, ciego, abandonado, y sin nadita que comer. Casi digno de nominarlo ante El Vaticano, como un nuevo santo.

     Una y otra declaración, orientadas a lavar la imagen de las Farc para sacarlas del embrollo criminal y narcoterrorista en que andan metidas, buscan poner al Estado colombiano contra la pared y desde luego,  buscan legitimar al grupo terrorista, en el evento de sentarse a negociar con el gobierno nacional, un acuerdo humanitario o algo similar, para definir la liberación de los secuestrados, y a largo plazo, retornar a la imbecilidad colectiva pastranista de la época del Caguán (1998-2002).

   Pero la estratagema del complot comunista contra Colombia  no se detiene ahí. Los miembros del Partido Comunista Clandestino, uno de los brazos políticos de las Farc, incrustados en la cuestionada ONG autodenominada Colombianos por la Paz, han trabajado de tiempo atrás con organizaciones pro terroristas internacionales, verbigracia, las autonombradas Madres de la Plaza de Mayo y otros personajes proclives al terrorismo comunista, para internacionalizar el tema de las liberaciones a cuentagotas, y, dar la apariencia que hay un entorno hemisférico, preocupado por “la paz de Colombia”, como lo ha expresado reiterativo el Foro de Sao Paulo y hasta quien lo creyera, Hugo Chávez reconocido padrino de las Farc.

     Por esa misma razón, Chávez, Correa, Dilma, Evo, Ortega, la dictadura cubana, Lugo, Mujica, la Kirchner y Humala, le midieron el aceite a la miopía estratégica de Santos y la canciller Holguín, durante la reunión de la CELAC en Caracas, convocada no solo para hacer la payasada de desconocer la OEA, sino para presentar ante treinta y tres mandatarios del hemisferio, la “oferta de paz de las Farc”, escrita por Timochenco a pocas cuadras del sitio de la reunión de la Celac, es decir en la oficina que tienen los terroristas colombianos en Fuerte Tiuna, allá en la capital venezolana.

     Por su parte las Farc anunciaron con bombos y platillos que en dos meses liberarán a los seis secuestrados. De inmediato al ser entrevistado por medios de comunicación ciegos ante la realidad de la farsa, el camarada Carlos Lozano Guillén quien de manera curiosa publica en su pasquín semanal coincidentes planteamientos políticos con las Farc, afirmó que es obligación del gobierno dar garantías a los terroristas y sus cómplices… ¿Para qué? Pues,  para que el show mediático, alcance los efectos esperados.

     Ninguno de los “mediadores de buena voluntad” ha cuestionado a las Farc por el solo hecho de tener secuestradas por tantos años a esas personas. Al contrario, utilizan las mismas palabras de los terroristas tales como “prisioneros de guerra”, “retenidos”, o, en casos menos agudos “rehenes. Tampoco cuestionan a las Farc por la dilatación intencional de la entrega de los secuestrados, es decir mientras los concentran en un lugar donde les mejoran la alimentación, para liberarlos rozagantes  como hicieron con el cabo Moncayo y  un concejal huilense, devuelto a la libertad con traje de paño y hasta corbata en medio de la selva.

     Mientras tanto, Santos está empeñado en su reelección haciendo politiquería barata en lugares afectados por el invierno, donde sin ningún plan coherente, dispone de recursos de los colombianos  a diestra y siniestra y al mismo tiempo hace coqueteos a las Farc para que se sienten a dialogar con él, a sabiendas que las Farc ni se van a desmovilizar ni a antregar las armas, porque eso no está previsto dentro de su agenda.

    Por su parte, la Canciller Holguín labora sin brújula, sin norte, sin plan estratégico, y al parecer, sin enterarse de la intencionalidad estratégica comunista, o ni siquiera comprender las baladronadas que hacen las Farc y sus socios en el exterior. Su labor se limita a hacer todos los mandados internacionales requeridos por la vanidad populista y demagógica de Santos.

      Pruebas de ello, son los viajes a Turquía, Inglaterra, Israel, y la vergonzosa encerrona de los comunistas contra Santos y ella, durante la folclórica reunión de la Celac en Caracas a finales de 2011.

     Por su parte, los medios de comunicación ansiosos de premios y galardones del gremio, sirven de idiotas útiles a la farsa. Los desinformados y abandonados familiares de las víctimas solo atinan a decir que haya pronto un canje humanitario. Y. el resto de la población civil, sigue convencida, que la guerra es problema de la Fuerza Pública con los terroristas; y que la paz es asunto  entre Santos y los bandidos.

      Así las cosas, las Farc tejen una maraña de artilugios alrededor de su Plan Estratégico, para ver si logran el estatus de beligerancia, el reconocimiento político y el obvio padrinazgo de la jauría comunista de Unasur, con la venia de las colectividades políticas colombianas, que inmersas en la rapiña burocrática y el apetito sobre el presupuesto, no ven más allá de la nariz.

      Esto quiere decir que ni a las Farc, ni a Santos, ni a la Canciller Holguín, ni a Colombianos por la Paz, ni a los partidos políticos colombianos, ni a los gobiernos y organizaciones de izquierda proterrorista del continente, les interesa la suerte de los secuestrados.

      Para todos ellos sin excepción, los militares y policías secuestrados, son una mercancía con valor político, cuya liberación significa un pulso estratégico con réditos electorales.

       Estas son algunas de las interioridades de la farsa en la prometida liberación a cuentagotas de otros seis secuestrados en poder de los terroristas.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

www.luisvillamarin.com

Analista de asuntos estratégicos

Obras del coronel Luis Alberto Villamarín Pulido


Lea mas acerca de Interioridades de la farsa en la oferta de las Farc con la supuesta liberación de seis secuestrados por Luis Alberto Villamarin Pulido

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