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| 11/12/2012 9:38:09 PM

LOS COLOMBIANOS SE ESTAN DESTRUYENDO MORAL Y ECONÓMICAMENTE Y DISFRUTAN EN EL PROCESO

POR: HERNANDO SALGUERO FLÓREZ

PERIODISTA

 

La Colombia que agoniza no volverá.

 

Se fue para siempre Emeterio el ícono colombiano del humor folclórico quien junto con Felipe y Montecristo izaron la bandera colombiana allende la Nación en la ultima mitad del Siglo XX.

 

Pronto se irá Gabo, la edad se le vino encima. Desaparecido el premio Nobel Colombia quedará completamente huérfana de valores humanos.

 

Nuestro país en este momento carece completamente de artistas de renombre internacional, de pintores, de compositores, de  buenos escritores como en los últimos años de la centuria pasada los hubo. En general de creación.

 

¿Qué ocurre?

 

¿A qué se debe esta huida en estampida de valores nacionales?

 

Nos quedamos con Botero en la pintura, con Gabo en la literatura, con Villamil en  la música y  composición de pasillos, bambucos etc., con Pacho Galán en el Merecumbé, con Bermúdez en la interpretación…, en fin con los que le dieron lumbre a Colombia.

 

Buena parte de los colombianos se dedicaron a pensar sólo en el dinero, el confort, en el hedonismo,  también en lo que produce la tecnología: celulares, televisores, computadores, en hacer “lo que sea y como sea” para conseguir plata para adquirirlos. Estos aparatos están enloqueciendo a la gente. Y quitándoles el dinero que serviría para crear pequeña industria, ahorrar o vivir un poco mejor. No es extraño ver a la mayor parte de la juventud con celular Black Berry cuyo costo por unidad, es de por lo menos 400 mil pesos, el mas barato, “chateando” o dicho en buen español conversando por medio del pin en la calle, en el transporte, en todas partes. No es más sino verlos, en ese momento el mundo no existe para ellos.  Y que decir de los aparatos que reproducen música. Los jóvenes no están en este mundo cuando andan por la calle con sus audífonos. ¿Cuánto cuesta cada aparato de estos? No menos de 300 mil pesos.

 

Más de 30 millones de colombianos han gastado sumas de dinero mas o menos importantes en la compra de “teléfonos inteligentes”, televisores de pantalla plana y qué se yo cuantas cosas mas que no hacen la vida mas segura y ponen en grave riesgo la seguridad económica. Buena parte de ellos gastan un promedio de 400 mil pesos anuales en planes para celulares al año.

 

La mayor parte de colombianos jóvenes (entre 7 y 35 años) sólo están interesados en la música americana, (mejor, en ese ruido) y abandonaron sin ninguna consideración lo que da la inspiración colombiana en música bailable. Aún más, emisoras  ahora importantes han descuidado la difusión de música colombiana y solo transmiten música americana.

 

¿Y qué decir de los locutores de estas em isoras? Son muchahitos/as que no toman en serio las trnasmisiones como se hacia antes y hacen los micrófonos motivo de permanente burla y chabacanería como se afirma popularmente. Los buenos programas, hechos con profesionalismo y seriedad han desaparecido.

 

Los sociólogos (si es que quedan en materia de análisis) deberían estudiar las reales causas de estos fenómenos que, dicho sea de paso, no ocurre solamente en Colombia sino a nivel mundial.

 

Puede ser, o se me ocurre, indicar que una de las razones de la dificilísima situación económica por la cual atraviesa en estos momentos buena parte de la humanidad, tiene su origen sin lugar a discusión, en el malgasto del dinero en cosas que realmente no reforzan la vida sino la dilapidan.

 

La pequeña o mediana industria que en nuestro país era un bastión de ingresos y con ellos de seguridad económica, lentamente está desapareciendo. La mayor parte de las cosas se las estamos comprando a las trasnacionales. Las antiguas fábricas de calzado ya casi no existen, el sector de la confección es cosa del pasado, en fin…, la pequeña industria ha muerto en Colombia. Y con la desaparición de ésta la situación de los nacionales en materia económica se agudiza o estrecha cada día más.

 

El amor, tan respetado hasta hace poco tiempo, se volvió una chanza. El matrimonio que en un tiempo fue estandarte de seguridad para la permanencia de la familia en la sociedad, es un producto desechable.

 

Una mujer soltera, o al menos sin novio, tiene la obligación de entregarse sexualmente a su pareja a los pocos días de conocerla.  Realizada la primera relación sexual decae el entusiasmo y la estabilidad. Y se debe volver a comenzar: o como se dice popularmente: "Indio comido indio ido",

 

Los ancianos que otrora eran para quienes en edad los antecedían altamente respetados en su sabiduría que trae la mayor edad,  hoy son un estorbo y objetos de permanente irrespeto y burla, sin mencionar aquí el completo abandono en que los tiene el Estado y sus familias, si es que en materia benefactora existe ésgte y ellas  en Colombia.

 

El el corolario piramidal es: EL COLOMBIANO SE ESTÁ DESTRUYENDO MORAL Y ECONÓMICAMENTE Y DISFRUSTA EN EL PROCESO

 

Y la pregunta del millón de euros es:

 

¿Qué se requiere para normalizar  este estado de cosas?

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