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| 10/11/2012 4:21:53 PM

LOS INDIGENAS CAUCANOS MOVIMIENTO Y RESISTENCIA

EN HOMENAJE A LOS INDIOS PAECES, GUAMBIANOS

 

 PROLOGO:  LA PLAGA LLEGO Y PARA QUEDARSE

 

La llegada y asentamiento de los españoles en el país fue el inicio de una crisis que aún no hemos podido asimilar y mucho menos superar.

 

La vida de la nación fue marcada por la colonización y la dominación española, no como elemento único pero si como elemento dominante, construyéndose un modelo de sociedad jerarquizada, elitista, fragmentada y dependiente, con antagonismos profundos en los cuales aún nos debatimos. No somos una sociedad de partes integrantes sino de partes excluyentes.

 

Nuestras clases dominantes, hechas a la medida de los conquistadores y colonizadores españoles, soberbias y rapaces, constituyen una elite reducida que concentra al extremo el poder, la riqueza, la economía y la política del país. Es una clase dominante, voraz, de ambiciones desmedidas que ha hecho de la violencia sistemática, del entreguismo y de la corrupción no solo sus instrumentos de poder, sino  verdaderas industrias.

 

Unas clases dominantes con un profundo desprecio por lo propio y por el pueblo que ignora, expropia, explota, engaña y oprime; y que buscan en el poder y en los valores y los intereses de las metrópolis extranjeras su razón de ser. Conscientes de su propia debilidad y de sus intereses  particulares busca en las potencias extranjeras el apoyo necesario para mantener su dominación sin importar el precio que haya que pagar.

 

LA CUESTION INDIGENA

 

Con la llegada de los españoles se inicio la guerra, el saqueo, el genocidio, la esclavitud de y la dominacion de la población indígena en América . Agotado el saqueo del oro acumulado por los indígenas este hubo de ser extraído de ríos y de minas y a ello fueron obligados los indios en jornadas extenuantes de 14 a 16 horas diarias lo cual constituyo una de las causas del genocidio indígena[1].

 

Muchos pueblos indígenas no se sometieron a los españoles sino después de ser militarmente derrotados e incluso quienes aceptaron el dominio español no pocos terminaron por sublevarse ante la explotación despiadada de que eran objeto.

Los indígenas paeces y pijaos, fueron los ultimos bastiones indígenas en ser derrotados en elpais,después de mas de 70 años de guerra con los españoles

 

 LA GUERRA DE CONQUISTA DE LOS ESPAÑOLES  Y LA RESISTENCIA DE PAECES Y PIJAOS O LOS ORIGENES DE LA RESISTENCIA INDIGENA

 

La conquista española del actual territorio caucano se inició en el año 1533 con la llegada al Valle de Pubén de Juan de Ampudia, capitán al mando de Belalcázar. Para la época de la conquista había en el Departamento una gran concentración de población indígena, destacándose la etnia Paez y Guambiana. Los primeros indígenas en ser sometidos fueron los Pubenenses y sus vecinos los Coconucos, Totoró y Guambianos. No fue tan sencillo ni tan rápido el sometimiento de otros grupos indígenas, especialmente aquellos que ocupaban la cordillera noroccidental: Guacos y Paeces que opusieron una resistencia tenaz durante el siglo XVI y primera década del siglo XVII, resistencia que sólo fue quebrantada durante el gobierno de Juan de Borja como Presidente de la Real Audiencia. Este, aprovechando algunas diferencias entre los indígenas logró enfrentarlos, golpeando así a los sectores más reacios al sometimiento.

 

De aquí que, mientras en el caso de los Pubenenses, Coconucos y Guambianos su sometimiento al dominio español se dio desde el momento mismo de iniciarse la conquista -a través de los repartimientos de indios primero y luego de las encomiendas-, en el caso de los paeces tal incorporación se dio bastante tarde y en condiciones muy diferentes.

 

El repartimiento de los indígenas paeces entre los españoles se había intentado desde los primeros años sin éxito: el primero en pretenderlo fue Pedro de Añazco en 1538, lo que le costó la vida después de que los indígenas, indignados por sus métodos sanguinarios, lanzaron contra los españoles un ejército de 5.000 de sus hombres que, al mando de la Gaitana, aniquilaron a la tropa española. El segundo en buscar la reducción y el repartimiento fue Juan de Ampudia en 1540 con la misma suerte de Añazco. En 1543 el mismo Belalcázar penetró en territorio paez con más de 500 hombres, pero fue derrotado en Tabaja.

 

En 1562 derrotaron al Capitán Domingo Lozano; en 1563 al Capitán Bartolomé Talabera; en 1577 destruyeron la ciudad de La Plata; en 1589 vencieron al Capitán Pereira y en 1591 al Gobernador de Ibagué don Bernardino de Mojica. En 1601 los indígenas paeces destruyeron a Caloto y realizaron una serie de asaltos entre Popayán y Cartago. En el mismo año fue derrotado el Capitán Antonio Maldonado Mendoza.

 

La superioridad del conquistador se imponía en el Valle de Popayán; las tierras aledañas a la ciudad pasaron a ser propiedad privada de los conquistadores. Este tipo de propiedad se afianzó con el establecimiento de la Encomienda que, de hecho, suministraba mano de obra forzada para el cultivo de las tierras. Para 1585 existían ya en la jurisdicción de Popayán cuarenta y cinco encomiendas disfrutadas por treinta y nueve vecinos, quienes a finales del siglo XVI formaban la élite de la Gobernación de Popayán.

 

La creación y reconocimiento de los Resguardos indígenas por la Corona Española comenzó a operar a partir de 1593 mediante la Ordenanza del 22 de septiembre de Antonio González, la cual disponía distribuir tierras de Resguardo en extensión mínima de una legua (4 kms.) a la redonda. La duración del proceso de conformación de los Resguardos se prolongó hasta 1637, época en que se efectuó su distribución entre los indios de la provincia de Popayán.

 

En 1610, después de más de setenta años de lucha, se produjo la derrota militar de los paeces por parte de don Juan de Borja, aunque la resistencia paez nunca fue completamente destruida: las dificultades para el sometimiento de los paeces aunado al poco interés por una zona pobre en oro fue la razón para que los españoles no dedicaran los esfuerzos suficientes para su dominación.

 

Después de la derrota militar de los paeces se abrió el camino de Guanacas, vía estratégica que unía a Popayán con Neiva y el Río Magdalena, eje de continuos enfrentamientos entre españoles e indígenas.

 

Para 1650 comenzó a imponerse el sistema de encomiendas en Tierradentro: en el Norte se mencionan las otorgadas sobre Vitoncó y Toez a Cristóbal Mosquera y Figueroa y a Polo Nieto Salazar. Los encomenderos no tuvieron haciendas o explotaciones de mayor importancia en esta región.

 

 

II-. EL MOVIMIENTO DE JUAN TAMA O LOS FUNDAMENTOS DEL MOVIMIENTO INDIGENA DEL CAUCA

 

Los españoles, ante la imposibilidad de dominar a los paeces, se vieron obligados a llegar a un acuerdo en el siglo XVIII a través de algunos tratados. La mejor expresión de estos acuerdos es el consagrado en la escritura otorgada a Juan Tama, cacique de los paeces, por el marqués Cristóbal Mosquera y Figueroa, Gobernador de Popayán y encomendero de Tierradentro en 1700.

 

Mediante este acuerdo el marqués Mosquera y Figueroa renunciaba a sus derechos de encomienda, facilitando así la delimitación de los Resguardos. Este Marqués había formado con los indígenas de Tierradentro, desplazándolos anualmente, las grandes Haciendas de Calaguala, Paletará, San Isidro y Coconuco. La cesión de sus derechos de Encomienda la condicionó a la continuidad del desplazamiento anual de los paeces como trabajadores a sus haciendas de Popayán, lo que de hecho se prolongó hasta 1930.

 

Juan Tama Estrella unificó los cacicazgos de Paez, Toribío, Pitayó, Togoima y Vitoncó.

 

El establecimiento de los Resguardos permitió a los indígenas el dominio sobre parte del territorio tradicional y el ejercicio del poder político representado en los Capitanes y el Cabildo, instituciones que, si bien no eran propias, fueron rápidamente apropiadas por la cultura indígena. Hizo posible también la reunificación de varios Resguardos, los cuales se unían orientados por caciques, verdaderos líderes políticos que reconocían como una realidad a las autoridades coloniales mientras trataban de ganar un espacio propio en la nueva sociedad.

 

El “Testamento de Juan Tama” es un llamado al fortalecimiento y conservación de: un dominio territorial autónomo, el matrimonio endógamo, las autoridades indígenas y una reiteración de la invencibilidad de los paeces. La transformación posterior de Tama en un personaje mítico, mesiánico, es fundamental en la ideología moderna paez y en sus expresiones políticas contemporáneas.

 

En 1776 el Gobierno Colonial generalizó la agregación de pueblos indígenas. El descenso demográfico de su población dio paso al reagrupamiento de los indígenas con el fin de ser reubicados, fenómeno que se conoció como las reducciones y que permitía la disponibilidad de territorios de Resguardo para ser vendidos y rematados a mestizos y hacendados, pasando así a engrosar la propiedad privada.

 

Sólo después de la revolución de los comuneros, la Corona Española, previendo levantamientos indígenas, propuso la recuperación de los Resguardos, pero las tierras comunales no pudieron ser recuperadas en su totalidad y los propietarios privados fueron autorizados para permanecer al interior de éstos.



[1] No podemos olvidar que la mayoría de los pueblos indígenas de América eran básicamente recolectores y dedicaban a esta actividad solo el tiempo de trabajo necesario para garantizar la subsistencia diaria, sin el afán compulsivo del enriquecimiento ni de la acumulación. Por eso no pudieron resistir  ni mental ni físicamente las jornadas que les imponían los españoles que querían enriquecerse de la noche a la mañana.

Una idea de la magnitud del genocidio indígena ocurrido lo encontramos  en el caso de la isla La Española, hoy Haití, primer asentamiento Español en América “ a la llegada de los Europeos a la isla La Española en 1492 esta era habitada por unos 100.000 indígenas. En 1508 solo contaba con 60.000, en 1554 con 30.000 y en 1557 solo quedaban 500” Tirado 1985.

El genocidio indigena fue enorme, pero este, como de otros grandes crimenes contra la humanidad cometidos por los poderosos no da cuenta la historia: lo unico cierto fue que fueron millones los muertos durante la conquista, hasta la intervención de la corona por razones politicas mas que humanitarias, pues ante el exterminio corria el riesgo de quedarse con un reino sin vasallos.

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