Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/31/2003 12:00:00 AM

Adiós a un grande

Con la partida de Carlos Manuel Echavarría se pierde el que para muchos ha sido el más exitoso empresario antioqueño del último cuarto de siglo.

Paciencia. Sin lugar a dudas esa es la clave de un buen tallador de madera. Importa sí la destreza de las manos, el uso del buril, la traba y los formones, herramientas necesarias para lograr la forma deseada. Sin embargo lo indispensable es tener la paciencia de Job. Cualidad indiscutible de Carlos Manuel Echavarría Toro, quien dedicó su enorme capacidad de trabajo a levantar las que hoy son algunas de las empresas más importantes de la industrial textil del país. Un verdadero ejemplo de superación pues se hizo prácticamente de la nada, pues a pesar de pertenecer a una de las familias más distinguidas de Antioquia venía de la rama no próspera. Su padre le había dejado la semilla de una fábrica y él la convirtió casi en una multinacional ya que hoy es el segundo grupo vendedor de medias en el mundo después de un conglomerado italiano. Este y otros muchos logros eran su orgullo como empresario, aunque a sus íntimos les decía que no había nada mejor que las tardes de primavera que pasaba tallando su madera.

Era un hombre que no dejaba nada al azar al punto de que un día, rodeado de sus hijos y familiares, les enseñó a los suyos a entender la despedida que él sabía era inminente pues sufría de cáncer. Falleció el jueves de la semana pasada, en la víspera de su cumpleaños número 66.

Otra de sus pasiones era la ingeniería industrial, carrera que estudió en Estados Unidos. Un día visitó la fábrica donde él compraba la maquinaria para producir sus medias. Cuál no sería la sorpresa de los anfitriones cuando él con sus propias manos hizo unos cambios al diseño que impresionaron tanto a los italianos que de inmediato los incorporaron. Hoy casi todas las máquinas de tejeduría de medias conservan los diseños de Echavarría. Su cualidad es el ahorro de energía, una de las obsesiones del empresario. En 1957 fundó Industrias Metálicas Suramericanas, Imsa, que hoy es propiedad de la multinacional Marmon Group, aunque centró sus esfuerzos en torno a dos empresas creadas por él: Calcetines Crystal y Vestimundo, que exporta las marcas propias Punto Blanco, Gef y Galax.

Particularmente práctico, de gran sencillez, de respuestas cortas y concretas, no era raro que reprendiera a alguno de sus subalternos con la frase "me estás echando carreta de vendedor". Era un personaje ajeno a las figuraciones sociales inocuas. Pocas veces se ponía corbata y disfrutaba plenamente recorrer las plantas de sus industrias para hablar con sus operarios, a quienes trataba con familiaridad. "Lo tenés que hacer tan fácil que hasta Carlos Manuel lo entienda", decía.

Nunca fue un político. Aunque sí amigo entrañable de varios presidentes, a quienes ofrecía desinteresadamente sus consejos. Era un convencido de que sólo generando empleo se podría corregir el curso de la pobreza y creía a pie juntillas que el balance de las compañías era el balance social que ellas produjeran. En los últimos años apoyó particularmente a los microempresarios del Eje Cafetero y del Cauca y fue el gestor del Plan Padrino. "Hablar más de nuestra capacidad de éxito y menos de nuestros problemas" fue su consigna durante los duros momentos de la economía del país. Cazador y pescador, padre de cuatro hijos, Juan Carlos, María Consuelo, Claudia y Valery, todos vinculados al sector textil.

Dueño de un humor muy fino y categórico, como era su personalidad. En una ocasión en que un funcionario le mostró una foto de una campaña con modelos su único comentario fue: "Mucho pelo y poca prenda". Así era él.

Es dificil y arbitrario afirmar que tal o cual empresario es el más exitoso del último cuarto de siglo. Sin embargo un nombre fijo es el de Carlos Manuel Echavarría. Aunque, curiosamente, una de las personas que le competiría por ese título es don Julio Ernesto Urrea Urrea, fundador de Leonisa, quien murió casi simultáneamente con él. Por lo que el país perdió de la noche a la mañana a dos de los buques insignias del mundo empresarial.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.