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| 6/28/1982 12:00:00 AM

"NO HE HECHO VOTOS DE CASTIDAD EN POLITICA"

ENTREVISTA: JULIO CESAR TURBAY QUINTERO

Hijo del presidente Turbay A yala, Vice-Presidente del Chase Manhattan Bank para América Latina, radicado en Nueva York desde 1978, Julio César Turbay Quintero, nunca ha dado declaración alguna para un medio informativo. En esta oportunidad, ha hecho una excepción con SEMANA.
SEMANA. ¿A qué se debe esa excesiva discrecion que usted ha decidido guardar, en condición de hijo del presidente?
JULIO CESAR TURBAY QUINTERO. No necesariamente ha sido por prudencia o discreción. Realmente lo que sucede es que no he estado en el país durante los últimos cuatro años. Pero además, estoy convencido de que no se debe hablar por hablar. Cuando se habla demasiado y sin necesidad, se incurre en el peligro de decir tonterías.
S. Usted ha sido alto funcionario del Chase Manhattan Bank. ¿Cuales han sido concretamente sus funciones en esta entidad?
J.C.T.Q. A través de las funciones que yo ejerzo en el Banco he estado íntimamente ligado a tareas relacionadas con las proyecciones de 12 institución a mediano y largo plazo en Latinoaméricá, en el estudio de programas de ampliación de su red de oficinas; en la elaboración de estudios de factibilidad y de mercadeo que le permiten al banco la creación de nuevos servicios al igual que la programación de su crecimiento. Dentro de las variantes que forman parte de los análisis realizados, ha sido para mí de sumo interés el estudio y consideración de los modelos políticos y socio-económicos de los países que permanentemente tengo que analizar. Obviamente mis funciones nada tienen que ver con Colombia.
S.¿Qué es lo que más le ha gustado del gobierno de su padre?
J.C.T.Q. Lo que más me ha gustado del gobierno de mi padre ha sido poder establecer que las promesas por él hechas durante su campaña electoral, se han concretado plenamente, en realizaciones palpables, imposibles de ser ignoradas o desconocidas y que lo acreditan ante el país como un mandatario cumplidor de su palabra y sus deberes. Así lo demuestra un cuidadoso estudio elaborado por una agencia gubernamental, encargada de verificar el adelanto de los programas de gobierno.
S. ¿Cuál de las críticas que se le han hecho al gobierno le ha parecido particularmente injusta?
J.C.T.Q. Felizmente al presidente no le han formulado críticas serias. A algunos les disgusta que sepa bailar y no pise a las señoras. Pero, como usted comprenderá, con esta crítica no se logra desfigurar una fecunda obra de gobierno.
S. ¿Pasando a otro tema: usted ha tenido oportunidad de analizar con la debida perspectiva, y dado su interes por los temas económicos, la situacion del país, ¿cual sería su diagnóstico, cómo la ve?
J.C.T.Q. A mí me parece que para poder hacer un análisis serio sobre la situación económica de un país, sea éste, Colombia, o cualquier otro, no se puede iniciar el estudio con una visión recortada y parroquial, sino que hay que iniciar el análisis utilizando la más amplia visión. Hoy el mundo está intercomunicado; hay una correlación de efectos y causas. Lo que ocurra en Irak y lo que ocurra en Argentina, afecta la situación económica y la estabilidad y el equilibrio del resto del mundo, de manera que si nosotros observamos que la situación mundial sin excepción, ha sidode receso, no podemos de ninguna manera calificar, por muy optimistas que seamos, como buena, pues esas consecuencias se viven en países como el nuestro, que tiene una economía en vía de desarrollo, pero dependiente de factores internacionales tan importantes como son las materias primas, el combustible, que encarecen todos los aspectos de la vida nacional; como es la maquinaria que tenemos que importar a diario para poder poner a producir las empresas y la industria colombiana, y que la misma situación de los intereses altos que se pagan hoy en el país y que son señalados por los sectores económicos, como las causas de la recesión y como la falta de liquidez, no es un fenómeno colombiano exclusivamente, sino un fenómeno que se está viviendo en los Estados Unidos y en todas las economías. Yo creo, que con respecto a Colombia y a su economía podremos ser optimistas, prudentemente optimistas, sabiendo que los signos son positivos; que se de una actividad importante en el campo de la reactivación de la construcción y de la producción. Las medidas monetarias que ha tomado el gobierno, han creado una situación menos tensa en el campo de las finanzas y de la liquidez en el país. En un campo que influye tan sustancialmente en nuestra economía como el de los petróleos se ha avanzado mucho en los últimos ocho años. Por ejemplo, las noticias que da Empresa Colombiana de Petróleos, son muy halagadoras, cuando nos indican que de los innumerables pozos que se han perforado y de las explotaciones que se han hecho durante estos últimos años han resultado suficientes recursos para darnos optimismo hacia el futuro.
S. Usted participó en política antes de que su padre fuera presidente. ¿Piensa a su regreso reincorporarse a dicha actividad?
J.C.T.Q. Evidentemente, antes de la elección de mi padre, participé en política. Resultaría indicativo decirle que hace más de ocho años pertenezco al Cabildo de Tenjo, Cundinamarca y posteriormente he sido elegido concejal de otros municipios. Debo aclararle que para mí, el ejercicio de la actividad política no es una obsesión, sino uno de los canales de participación que la democracia ofrece para participar activamente en la discusión de los problemas del país y en la formulación de soluciones. La actividad política es afín a mis inclinaciones y preocupaciones intelectuales. Me gusta como profesión y disciplina que es, y el día que me dedique a ejercerla lo haré teniendo en cuenta los criterios que han regido los actos de mi vida privada y profesional: SERIEDAD Y LABORIOSIDAD. A mí me gusta el estilo ejecutivo que produce obras y realizaciones y no la simple palabrería.
S. ¿De la anterior respuesta se puede deducir que usted aspira en el futuro a formar parte de los cuerpos colegiados?
J.C.T.Q.Para utilizar una frase que alguna vez le oyera a mi padre podría contestarle que en esa materia no he hecho voto de castidad. Pero creo que el pertenecer a los cuerpos colegiados de la República, es indudablemente un hecho que debe honrar a cualquier ciudadano. No hay duda de que en un escalafón de valores democráticos, éste es un importante ascenso.
S. ¿Cómo son las relaciones con su padre?
J.C.T.Q.Excelentes. Siempre lo he admirado y me siento plenamente solidario con sus actuaciones. No cabe duda que donde mejor se pueden ubicar mis relaciones con mi padre, es en el campo humano: de él he recibido, a pesar de sus ocupaciones, la atención que un padre debe of recerles a sus hijos.
S. ¿Suele su padre consultarle algunas de sus decisiones políticas o administrativas de importancia?
J.C.T.Q.Si yo quisiera presumir, podría decirle que sí; que al igual que a la pequeña hija del Presidente Carter, a mí también se me consultan todos los problemas. Pero no; la verdad es que jamás he pretendido usurpar funciones que no me corresponden.
S. Bueno, y finalmente, ¿usted prefiere ser hijo de presidente o de expresidente?
J.C.T.Q.No creo que se pueda condicionar el cariño y el amor filial a las posiciones que temporalmente ocupen los padres. Usted me hace acordar de una anecdota muy simpática que relatan de un nieto del expresidente venezolano Carlos Andrés Perez: dicen que faltando pocos días para finalizar su mandato, al pequeño le notificaron que ya pronto su abuelito dejaría de ser el presidente y que tendría que abandonar la casa presidencial; y que el niño alarmado preguntó: ¿Y entonces? ahora quién va a ser mi abuelito?
Puedo asegurarles que ese no es mi caso.
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