Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/3/2001 12:00:00 AM

Todo por la paz

Yolanda Becerra, dirigente de Barrancabermeja, es la responsable de una movilización internacional de mujeres contra la guerra.

Cuando el ELN amenazó con matar a las mujeres que se ennoviaran con soldados y policías en Barrancabermeja Yolanda Becerra sacó comunicados por radio y repartió panfletos para denunciar la intimidación. Ahora que la ciudad ha caído bajo las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Yolanda se les ha plantado con igual fiereza a los paramilitares. Esos actos llenos de coraje hacen que la gente se imagine a la coordinadora de la Organización Femenina Popular (OFP) de Barranca como una mujer robusta, de gran vozarrón y actitud desafiante. Por eso se sorprenden cuando ven a una mujer de escasos 1,65 metros de estatura, voz suave y temperamento dulce.

Yolanda Becerra puede ser menuda, pero ello no le ha impedido convocar una movilización internacional de mujeres contra la guerra. Más de 100 activistas por la paz de otros países y más de 2.000 colombianas se congregarán en Barrancabermeja el próximo 14 de agosto para comenzar a plantear una agenda de la sociedad civil para detener las muertes. Hacer esto en cualquier lugar del país tendría ya un gran valor. Pero hacerlo en la ciudad en que las AUC ponen toque de queda, latigan públicamente a los hombres infieles y controlan milimétricamente los barrios es cosa de valientes.

Becerra nació en Barranca hace 41 años en una familia campesina. Su papá murió muy joven y su mamá la crió junto con sus seis hermanos a punta de repartir almuerzos en portacomidas en los barrios. Cuando terminó el bachillerato entró a su parroquia a trabajar con Pastoral Social como secretaria. Allí conoció la OFP, un grupo promovido por los sacerdotes para reivindicar las condiciones sociales de las mujeres en el Magdalena Medio.

En 1988, cuando la OFP se convirtió en una ONG independiente de la Iglesia, Yolanda, que para entonces ya se había metido a los barrios a trabajar con los jóvenes, asumió la dirección. Los asuntos de género le tenían sin cuidado. Pero el contacto cotidiano con más de 1.000 mujeres de la OFP le fue cambiando su percepción. Organizar los comedores populares, capacitar a las amas de casa, adelantar con ellas brigadas de salud y hablar de su importancia en la sociedad la llevó a identificarse con los problemas femeninos.

El 27 de enero, cuando llegaron unos paramilitares a decirles, como han hecho con decenas de organizaciones, que les entre-garan la sede si querían vivir, las mujeres de la OFP se negaron. Yolanda y sus colaboradoras llamaron a sus seguidoras y a las ONG que las apoyan. Cuando las autodefensas volvieron ya había 100 familias allí y les tocó ceder. Las amenazas de muerte a Yolanda no tardaron. Ella, con su calma, las verifica y no sale corriendo. “He ido aprendiendo a administrar el miedo”, dice esta licenciada a distancia en ciencias sociales.

Pero no sólo Becerra no se amilana. Las mujeres que trabajan con ella dicen que cuando ven a un guerrillero o a un paramilitar no ven a un armado. “Veo a un hombre que me quiere joder”, dice una. Y a no dejarse llevan aprendiendo más de 20 años.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1851

PORTADA

El doloroso asesinato de 81 líderes (este año)

José Jair Cortés es el más reciente de casi un centenar de líderes asesinados este año sin que el Estado pudiera evitarlo.¿Cómo parar este desangre?