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| 7/29/2002 12:00:00 AM

Un gerente en el Capitolio

Luis Alfredo Ramos, nuevo presidente del Congreso, enfrentará el reto de las reformas uribistas.

La mayor votación de las pasadas elecciones parlamentarias convirtió al nuevo presidente del Congreso, Luis Alfredo Ramos, en el fenómeno electoral de Antioquia. Para este abogado de 54 años, nacido en Sonsón (Antioquia), la política ha sido un virus que ha entrado y salido de su vida.

"Soy un hombre de empresa privada", así se calificaba al finalizar su mandato como alcalde de Medellín en 1994. Haber sido directivo de Cervunión y de un proyecto de telecomunicaciones así lo atestiguan. Pero también es un político. Fue concejal de su pueblo, diputado a la Asamblea de Antioquia, congresista, ministro de Comercio Exterior, embajador y alcalde de Medellín. Así, entre balances de junta directiva y recorridos por los barrios marginales, Ramos construyó una vida pública caracterizada por el énfasis en el manejo gerencial de los problemas. En su paso por la Alcaldía de Medellín creó el programa de Gerencia Estratégica, que capacitó a 1.784 empleados públicos. "Es más gerente que político. Decía que el equipo de trabajo era una orquesta en la que todos debían tocar bien para que la sinfonía sonara", cuenta Fidelia Arboleda, una colaboradora de esa época.

Y la orquesta tocó bien. La gestión de Luis Alfredo Ramos en Medellín goza de excelente recordación entre los habitantes de la capital antioqueña. Su programa 'Medellín sin huecos' recuperó 400 kilómetros de malla vial, impulsó la construcción del metro de la ciudad y construyó colegios. Esto le mereció ser destacado en dos ocasiones como mejor alcalde del país.

Las sinfonías para Ramos son más allá de un símil administrativo. Es un amante de la ópera. Identifica los tenores con sólo escucharlos y cuenta con una discoteca completa, en la cual se destacan Verdi, Puccini y Donizetti, entre otros. Además es un fanático de los deportes desde joven. No sólo fue miembro de la selección antioqueña de basquetbol sino que también se desempeñó como dirigente deportivo en la Federación Colombiana de Voleibol. Por eso no sorprende que haya invertido en parques y que, como alcalde, haya asistido a cualquier partido de barrio al que lo invitaran.

Los retos para el nuevo presidente del Congreso no son pocos. Sin embargo su carrera política ha sido marcada por las coaliciones suprapartidistas, tanto Antioquia Unida, la unión de 33 organizaciones liberales, conservadoras y del M-19 que lo llevaron a la Alcaldía, como Equipo Colombia, su movimiento actual. Manejar los trámites legislativos de proyectos clave para el país, como la reforma política, será como montar un potro cerrero. Claro está que en esta materia Ramos tiene experiencia. Ama la hípica y a Bazán, su caballo castaño. Como dice Joaquín Valencia, su asesor desde hace 20 años, "Luis Alfredo liderará la reforma política porque por donde mete la cabeza saca el cuerpo".
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