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| 5/11/2010 12:00:00 AM

Candidato: ¿cómo manejaría el crecimiento de las ciudades?

En la vigésimo cuarta entrega del cuestionario diseñado por la Universidad del Rosario, Semana.com presenta las propuestas de los aspirantes a la Presidencia para que el desarrollo de las ciudades sea un proceso organizado, equitativo, digno y sostenible.

Semana.com y la facultad de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario ofrecen, en esta vigésimo cuarta entrega del cuestionario programático a los candidatos, las propuestas de los aspirantes a la Presidencia en materia de gestión y desarrollo urbano.

Con estos interrogantes comienza el sexto capítulo del cuestionario programático, en el que la Universidad del Rosario planteó diez puntos de discusión para conocer propuestas “serias y viables” sobre la actual situación y el futuro de los centros urbanos en Colombia.

Dice la Universidad del Rosario que en la medida que Colombia es un país de ciudades, donde alberga al 80 por ciento de su población, las políticas de desarrollo urbano deben formar parte de los propósitos de los proyectos políticos que se sometan a consideración de los ciudadanos.

Agrega que al Estado le corresponde desarrollar políticas que tienen honda incidencia en la vida urbana y es preciso que quien aspire a presidirlo muestre ante la opinión pública conocimiento y capacidad de acción en esas materias.

Seis de los candidatos, los que registran más del 1 por ciento en la mayoría de encuestas, accedieron a responder este cuestionario: Antanas Mockus, Rafael Pardo, Gustavo Petro, Noemí Sanín, Juan Manuel Santos y Germán Vargas Lleras.

Semana.com aclara que las respuestas de cada candidato no fueron sometidas a ninguna edición, ni en contenido ni en extensión, y son ofrecidas de forma íntegra.

1. ¿Cuáles son los elementos esenciales de su proyecto de gobierno en materia de asentamientos humanos?


Antanas Mockus 
 
Emprenderé una acción estatal coherente y eficaz sobre los usos del suelo urbano. Lo más bello para los más humildes. Ampliaré los mecanismos de coordinación Nación- Ciudades para armonizar los POT (Planes de Ordenamiento Territorial) y fomentar ciudades compactas, sostenibles. Promoveré el aumento de espacios públicos para la salud y la convivencia, y acceso a la vivienda digna y la infraestructura educativa.

 

Rafael Pardo 
 
La situación de asentamientos humanos en las ciudades es, en parte, causada por los distintos fenómenos de desplazamiento que se dan en nuestro país. Sin duda, este escenario se agrava dado que la mayoría de dichos asentamientos son ilegales y se encuentran en zonas consideradas como de alto riesgo (no mitigable). Como consecuencia, el hecho de habitar en un asentamiento urbano no solamente significa una condición de pobreza para la persona, sino también una mayor vulnerabilidad a desastres naturales y a conflictos sociales.
 
Diseñaré una política social, económica y de seguridad que permita la reactivación del campo en Colombia y que devuelva la confianza a las personas que viven en zonas rurales del país. Previniendo de esta manera que los ciudadanos busquen el desplazarse a las ciudades como solución a las problemáticas sociales y económicas del sector rural.
 
Por otro lado, los asentamientos urbanos que se encuentren en zonas de alto riesgo, no mitigable, deben ser reubicados. La relocalización de estos hogares será una prioridad para mi gobierno. Igualmente trabajare en dignificar las viviendas en los asentamientos urbanos ya establecidos. Esto se logra garantizando el acceso de cada hogar a saneamiento básico (acueducto, alcantarillado y recolección de residuos sólidos).


Gustavo Petro 
 
La realidad actual de las ciudades es que el suelo resulta demasiado costoso a la hora de construir vivienda para la población más pobre. Por eso vamos a crear una agencia estatal encargada de promover, coordinar y fortalecer la gestión urbana y, en particular, la gestión del suelo, con el propósito de que se utilicen con firmeza los instrumentos administrativos y de gobierno que permitirían generar suelo urbanizable económico para la construcción de viviendas.
 
En la misma dirección vamos a modificar el sistema de financiación con el fin de que los hogares más pobres puedan acceder a la vivienda formal y no sigan presionando la urbanización ilegal, y vamos a crear mecanismos alternativos a los exclusivamente privados para la provisión de vivienda.
 
Modificaremos la herramienta de la estratificación socioeconómica para el cobro de las contribuciones y la asignación de los subsidios, para que el sistema refleje mejor la capacidad de pago de los ciudadanos.


Noemí Sanín 
 
Colombia no ha sido ajena al fenómeno universal de la acelerada urbanización, especialmente crítica en los países pobres con fuerte presencia de un mundo rural tradicional, de una significativa población campesina y con altas tasas demográficas.
 
Fueron décadas de acelerado crecimiento de la población urbana, superior a la capacidad de la economía para absorber esa oferta de brazos y de las autoridades, las instituciones y los presupuestos municipales para ofrecerles los servicios públicos, la salud, la educación y la vivienda que reclamaban.
 
La pobreza rural se trasladó a las ciudades con su carga de informalidad, de marginalidad y de una búsqueda afanosa y a cualquier precio de esos trabajos, de esos servicios y de esa vivienda. La ilegalidad y el rebusque se tomaron las ciudades, cuyo desarrollo solo en años recientes ha podido ser objeto de una planeación.
 
Esto genera dos escenarios de acción diferentes pero complementarios. De una parte, la legalización y formalización de una porción significativa de la ciudad ya construida. Para ello se requiere de una acción integral con amplia participación ciudadana en la línea de los planes de mejoramiento de barrios implementados en ciudades como Medellín e impulsados por Hábitat de Naciones Unidas.
 
Legalizar barrios, dotándolos de la infraestructura básica de servicios residenciales, de seguridad, educación y salud, de transporte e infraestructuras comunales y de espacio público. Pero es igualmente necesario densificar lo construido en los centros tradicionales, con los planes de recuperación de ls centros, pero también en los barrios populares, con proyectos de propiedad horizontal que permiten maximizar el uso de un suelo urbano escaso y costoso.
 
La ciudad nueva, debe construirse con la perspectiva del hábitat, del entorno de barrio con sus servicios, sus dotaciones, sus espacios públicos y con la estrategia de la densificación para disminuir los costos del urbanismo y de la prestación de los servicios domiciliarios; y buscando acortar las distancias entre los sitios de trabajo y de residencia para disminuir las distancias y los tiempos de los desplazamientos diarios.


Juan Manuel Santos 

Equilibrio entre regiones. La cohesión social, la convergencia económica y la integración territorial para crear empleo y un mejor desarrollo, como propósitos centrales.
 
Usaremos de modo positivo y potenciaremos la diversidad territorial del país; los desequilibrios espaciales surgen de no haber prestado atención a las particularidades regionales. Igual con las ciudades y otros asentamientos según tamaño y localización, con políticas para consolidarlos y mejorarlos, para promover la renovación o para apoyar su expansión, según el caso.

Orientaremos los procesos de asentamiento humano hacia zonas y soluciones aptas y los nuevos desarrollos no serán sólo vivienda sino urbanizaciones que incluyan comercio, oficinas, industria y equipamientos, generando empleo allí y disminuyendo distancias de desplazamiento.

Utilizaremos las herramientas que la Constitución otorga al Gobierno Nacional para que estas acciones sean el resultado de procesos de discusión y decisión en vez de comando y control, como ha sucedido antes.
 
El gobierno nacional tiene el papel de identificar a nivel nacional las regiones económicas y determinar, de común acuerdo con éstas, dónde se deben hacer, entre muchas otras tareas, las inversiones de infraestructura y los desarrollos de vivienda.
 
La regionalización y la diferenciación de políticas para retos y necesidades específicas harán más eficiente la urbanización y la localización de las inversiones, impulsarán la densidad económica, fortalecerán relaciones urbano-rurales, promoverán la especialización de funciones y consolidarán un sistema urbano con excelente conectividad y acceso físico (vías) y virtual (telecomunicaciones).
 
Se creará un fondo de compensación para apoyar estas iniciativas y adoptar políticas correctivas que ayuden a saldar la enorme deuda social que tiene el país con muchas de sus regiones.


Germán Vargas 

Durante mi gobierno, procuraremos el desarrollo integral de todos los asentamientos humanos en Colombia. Los centros urbanos en Colombia tendrán una importancia crucial: pretendemos hacer presencia estatal a lo largo del territorio nacional, no sólo en materia de seguridad sino de apoyo a las actividades económicas y sociales de todas las conglomeraciones demográficas a lo largo del territorio nacional.
 
Hemos propuesto de igual manera una política ambiental dentro de la cual pondremos en práctica programas para evitar los asentamientos humanos en zonas de alto riesgo con el fin de impedir pérdidas humanas en desastres naturales.


2. ¿Qué medidas propone para manejar el crecimiento de las ciudades?

Antanas Mockus 
 
Armonización del POT, Banco de tierras, Cumplimiento de normas medioambientales e incentivos legales y culturales para detener el desmedido crecimiento Urbano.
 
urbanización de terrenos con una ubicación óptima; urbanización con calidad óptima, en cuanto a espacios peatonales, parques, vías, espacios reservados para colegios, bibliotecas, hospitales y demás; se acaba con la especulación y se evita que el desarrollo económico, el incremento en los ingresos, la reducción en las tasas de interés, o los estímulos a la construcción como subsidios a la demanda o a las tasas de interés, produzcan incrementos en los precios del valor de la tierra.


Rafael Pardo 
 
Históricamente el crecimiento de las ciudades (en especial en países menos desarrollados) ha estado ligado al incremento de asentamientos urbanos de tal manera que este crecimiento urbano ha sido generador de ciudades menos seguras y más vulnerables. Diseñaré una estrategia de prevención de asentamientos urbanos ilegales. 

Además, se deben tener en cuenta desarrollos de infraestructura orientados a garantizar una cobertura total en el acceso a saneamiento básico. Simultáneamente generaré programas de mejoras en educación que involucren tanto la posibilidad de acceso, como la calidad de ésta (v.g., promoción de la jornada única educativa). Así mismo, iniciativas de generación de empleo y de emprendimiento para, de esta manera, orientar las ciudades mediante procesos de legalidad, hacia unos centros urbanos más equitativos y con mejores oportunidades para sus residentes.


Gustavo Petro 
 
Vamos a fomentar un sistema de control de bordes para las grandes ciudades con el fin de detener los procesos de expansión urbana ilegales e incentivar la conformación de ciudades compactas con proyectos de mejoramiento integral y de renovación urbana.
 
No podemos permitir que las ciudades se sigan expandiendo sin control y sin planeación, afectando frágiles e indispensables entornos ambientales y sacando a los más pobres a extramuros. Para tales efectos fomentaremos la constitución y el fortalecimiento de áreas metropolitanas y ciudades región que permitan una ocupación racional del territorio a partir de un modelo de red de ciudades.


Noemí Sanín 
 
En buena medida la respuesta está incluida o al menos esbozada en las anteriores. El camino es doble. En primer lugar, aceptar que no es viable tener ciudades equilibradas social y ambientalmente, productivas y competitivas económicamente, democráticas en su gobernabilidad pero sumidas en un entorno de pobreza y atraso, de debilidad productiva e inseguridad ciudadana.
 
El crecimiento de las ciudades debe concebirse y lograrse en el contexto del desarrollo de la ciudad y de su entorno regional, generándose sinergias entre ambos procesos. Solo así se tendrán las condiciones propicias para que la inversión productiva se dé y con ella el empleo, la tributación y la inversión pública que cierra brechas sociales y consolida las condiciones de la competitividad sistémica del conjunto.
 
Una ciudadanía advertida, informada y con organizaciones ciudadanas fuertes garantiza que el proceso se traduzca en fortalecimiento de la sociedad, de las comunidades que la conforman y de los ciudadanos con sus familias.


Juan Manuel Santos 

Las ciudades deben crecer compactas, en lugar de expandidas como una mancha de aceite. Atenderemos prioritariamente las zonas pobres y en crecimiento; promoveremos la elevación controlada de las viviendas, con edificios de altura urbanísticamente razonable, con rico urbanismo, recreación y calidad de vida.
 
Adicionalmente, crecimiento armónico, equilibrado y ambiental y financieramente sostenible de cada ciudad y del sistema urbano. La densidad de relaciones provistas por la urbanización y las aglomeraciones está directamente relacionada con el mayor desarrollo económico y social y hay que aprovechar esas densidades.
 
Impulsaremos un verdadero policentrismo que haga parte de la diversidad regional, fundamental para ese equilibrio entre regiones y para que las presiones se puedan manejar, al no estar concentradas en pocas ciudades. La meta es aprovechar la eficiencia de la urbanización y de la red de ciudades, lo que beneficia tanto el conjunto regional como el nacional.
 
El crecimiento en sí mismo no es el mal; es la manera como se da ese crecimiento y las repercusiones negativas del mismo cuando se hacen mal las cosas o se dejan de hacer oportunamente.
 
Respetando que cada ciudad es manejada en gran medida por su alcalde, nuestra política va a ser la de ayudar a compactarlas; a descentralizar las centralidades urbanas y a completar las zonas servidas de modo insuficiente con servicios educativos, de salud, de recreación y ambientales; aplicaremos atractivos tributarios para la localización inteligente de grandes operaciones productivas y de vivienda que acerquen el trabajo al hogar y disminuyan los grandes volúmenes y las grandes distancias que se deben recorrer; seguiremos impulsando, mejorándolos donde sea necesario, los sistemas de transporte público.
 
Es tal la importancia de los temas urbanos, de vivienda, transporte, infraestructura y servicios, que proponemos la creación del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano y Territorial, independiente al de Medio Ambiente, que fortalezca la institucionalidad y las políticas que compensen fallas del Estado y corrijan las de los mercados. La meta es mejorar la calidad de vida de los asentamientos y de las regiones donde se encuentran.


Germán Vargas 
 
El crecimiento de la población urbana en los países en vía de desarrollo es uno de los temas más importantes a tratar en materia de política pública. Es importante trabajar en torno a tres temas fundamentales: el tema ambiental, el tema de seguridad y el tema de infraestructura.
 
En cuanto al primero, como hemos dicho reiteradamente, trabajaremos por tener ciudades ambientalmente sostenibles, con un adecuado manejo de las basuras, acueducto y alcantarillado, con el fin no sólo de prevenir la contaminación sino también de lograr mejoras en la calidad de vida de sus habitantes en tanto se prevengan enfermedades que tienen origen en problemas ambientales.
 
En cuanto al segundo tema, consideramos que si bien ha habido muchísimos avances en el país en materia de seguridad, a la política de seguridad democrática le falta avanzar en el tema de seguridad urbana: la inseguridad del campo se ha trasladado a las ciudades y es necesario poner en marcha un plan integral de seguridad, con fortalecimiento de la policía para enfrentar los altos índices de inseguridad urbana.
 
En cuanto al tercer tema, como lo hemos dicho anteriormente, lanzaremos programas de reconversión urbana, en donde además de mejorar la infraestructura vial de las ciudades, se generen empleos formales para sus habitantes.


3. ¿Cuáles son sus principales planteamientos para enfrentar los problemas del desarrollo económico y social en las ciudades colombianas?


Antanas Mockus 
 
El Estado tendrá una política dinámica para la intervención en las tierras urbanas y suburbanas. Entre diversos instrumentos que utilizaré, haré por ejemplo una gran inversión en un banco de tierras: un Metrovivienda del orden nacional. Buscaré que nuestras ciudades sean sostenibles, compactas, con programas de calidad de agua y aire, servicios públicos de alta calidad y eficiencia.


 
Rafael Pardo 
 
Se estima que hoy en el mundo aproximadamente la mitad de la población es menor de 25 años de edad. Las ciudades colombianas no presentan una proporción muy diferente a este indicador. Bajo esta premisa, son los jóvenes los que tendrán un rol definitivo en las décadas por venir y la generación de oportunidades para ellos se convierte en un elemento diferenciador en el desarrollo social y económico de las ciudades. 
 
Una política de inclusión para los jóvenes de nuestras ciudades no solamente les permitirá estar mejor preparados, más calificados, ser más cultos, con mayores expectativas económicas y mejores oportunidades, sino también, los mantendrá ajenos a situaciones ilegales generadoras de conflictos sociales. De esta forma, los jóvenes se convertirán en el motor generador de desarrollo que necesitan los centros urbanos. 

La anterior iniciativa debe ir acompañada de una política de generación de empleo y de emprendimiento que además garantice oportunidades para todos. Por otra parte, es necesario generar estrategias que eviten la movilización de los residentes de las ciudades a municipios vecinos (fenómeno de municipios dormitorios). Esta situación es generadora de grandes déficits tributarios y gastos ambientales que afectan directamente el desarrollo económico y social en las ciudades colombianas.


Gustavo Petro 
 
Junto con el problema de la generación de suelo está la dificultad para obtener recursos que garanticen el acceso de los habitantes a servicios y bienes básicos; aunque existen los instrumentos para hacerlo, no se les asignan a quienes se lucran del negocio (constructores y propietarios del suelo), las cargas que les corresponden por las ganancias obtenidas, sino que los costos del hábitat las pagamos todos con tributación. Hay que apostar por la alternativa más equitativa que le permite a la ciudad recuperar los incrementos del precio del suelo que se generan por el crecimiento urbano y las decisiones administrativas.


Noemí Sanín 

Lo primero es entender que las ciudades no son ni una realidad homogénea ni separada de su entorno regional, con el cual mantienen relaciones permanentes y de doble vía en lo económico y ambiental, en la seguridad, la movilidad y la prestación de los servicios públicos. Ese tejido de interrelaciones va conformando las regiones, que más que simples divisiones administrativas son un entramado dinámico de relaciones y de intercambios y complementariedades. 
 
Es ese marco, ese contexto regional el que debe tenerse presente al abordar el desarrollo de las ciudades que es, igualmente, el de su entorno. Debe partirse del conocimiento del potencial económico de las ciudades tanto por los recursos disponibles y la ubicación geográfica, por la disponibilidad de ahorro y el grado de capitalización de sus empresas, en fin, por su tradición o vocación económica pero también por las condiciones de sus habitantes en términos de capacitación y educación, del grado de empresarización, y la realidad de la cultura ciudadana y de la participación -el llamado capital social-.

Las políticas deben asumir esas posibilidades y limitaciones como condición necesaria para que sean eficaces y pertinentes. Políticas que operan en el espacio de la mesoeconomía y permiten desarrollar condiciones de competitividad sistémica de la región y de la ciudad en cuestión.

El camino seguro para superar progresivamente las realidades de marginalidad y exclusión, con la pobreza que acarrean y la ilegalidad e informalidad que propician, es un desarrollo económico sostenible e incluyente de las iniciativas y emprendimientos ciudadanos y con políticas macroeconómicas que estimulen la generación de empleo productivo y digno.
 
Consideramos que la mejor política social es una buena política económica. La heterogeneidad de la estructura interna de las ciudades colombianas, cruzada por realidades de exclusión de territorios y sectores poblacionales, requiere que la acción y presencia del Estado en términos de inversión y de prestación de los servicios a los que tiene derecho todo ciudadano estén orientadas a superar la desigualdad: más presencia donde hoy haya menos Estado. Es un asunto de equidad socioterritorial, que unida a un proceso económico dinámico, competitivo e incluyente genera el desarrollo socioeconómico que reclama la convivencia y la democracia.

 
Juan Manuel Santos 

En compañía de los gobiernos municipales, buscaremos localizar “clusters” productivos no excesivamente lejos de las zonas de habitación de las familias; de esta manera buscamos descongestionar los centros de las ciudades, mejorar la movilidad, viabilizar el transporte urbano, acercar el trabajo al hogar de millones de pobladores, disminuir la demanda de transporte motorizado para largos trayectos y dinamizar el empleo productivo.
 
Adicionalmente, la prosperidad democrática con sus tres pilares de seguridad, educación y empleo; la vivienda y el buen gobierno para el desarrollo urbano y regional equilibrado y sostenible serán temas que complementan los primeros.
 
El pilar del empleo y la generación de ingresos y riqueza tiene su base en una política económica y productiva que garantizará un ambiente de negocios confiable para los inversionistas así como condiciones suficientes para un crecimiento empresarial fuerte y sostenido y para la inclusión social y económica de la población.
 
Políticas para impulsar pymes, la creación de empresa, la capacitación técnica y tecnológica, la asociatividad de las pequeñas y medianas empresas, las iniciativas de negocios inclusivos y, en general, aquellas incluidas en el programa general de empleo y fortalecimiento productivo, sustentado lo anterior en una mayor competitividad urbana y regional dada por la red de ciudades bajo una especialización relativa de las ciudades de menor tamaño y la diversificación productiva de las grandes, apoyo a la investigación e innovación tecnológica y la mejora de las actividades agrícolas y relaciones urbano rurales, en un marco de mayores equilibrios entre y dentro de las regiones del país.


Germán Vargas 

Pondremos en marcha un programa de renovación urbana con la participación del sector privado. Para lograrlo, debemos enfocarnos en la densificación de las ciudades, el perfeccionamiento de su infraestructura y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Esta política estará ligada a un plan de choque en materia de empleo urbano, mediante el cual reviviremos el programa Empleos en Acción que buscará crear 300.000 empleos formales temporales para los más vulnerables. No dejamos de tener en cuenta el impacto ambiental que tienen las principales ciudades, por eso crearemos una política de gestión ambiental urbana, que entre otras cosas buscará darle un manejo apropiado al tema de las basuras en las ciudades colombianas.
 
 

En la próxima entrega los candidatos hablan sobre el concepto de ciudad-región y exponen sus propuestas para la integración de los municipios que conforman aglomeraciones urbanas.



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