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| 2/21/2012 12:00:00 AM

Gobierno le coquetea al Polo

El partido de oposición aceptó retomar la agenda para concertar una de las asignaturas pendientes: el estatuto que garantice los derechos y el ejercicio de la oposición.

El lunes en la tarde Clara López Obregón recibió una llamada telefónica. Del otro lado de la línea, el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, no sólo le extendió el saludo protocolario tras haber reasumido la presidencia del Polo Democrático, el único partido de oposición, sino que le trasladó la invitación para retomar una agenda que había quedado pendiente, precisamente, desde el momento en que asumió la designación en la alcaldía de Bogotá, en agosto del 2011.

Es la agenda de la concertación sobre el estatuto de oposición. Una de las tantas promesas del gobierno Santos, que se había convertido en la asignatura pendiente de Vargas Lleras en su liderazgo en el Congreso.

Desde agosto del 2010, el Gobierno y el Polo diseñaron una mesa de concertación. Casi 13 meses de discusiones, con puntos que parecían inamovibles, no prosperaron. Al punto de que cuando el exsenador Jaime Dussán asumió la dirección interina del partido, y bajo su directa vocería, decidió culminar, unilateralmente, la agenda. El Polo se levantó de la mesa y dio por suspendida la concertación con el gobierno. En una decisión respaldada por un sector mayoritario del partido, pero muy cuestionado por quienes plantean una oposición constructiva desde el interior del Polo.

Pero el regreso de Clara López, que durante seis meses al frente de la administración distrital tuvo una directa interacción con el presidente Santos, motivó este nuevo acercamiento del Gobierno.
 
Situaciones como la ola invernal y el proyecto del Metro de la capital demostraron que la oposición y el Gobierno podían llegar a acuerdos y, según la propia presidenta del Polo, permitieron “trabajar conjuntamente desde orillas separadas, respetando las diferencias”.

En la llamada, López aceptó la invitación del ministro del Interior. Volvió a constituir la comisión de delegados del partido y anunció que a partir de la próxima semana, miembros del Polo volverán a sentarse en la mesa con el Gobierno.

Pero no será un proceso que inicie de cero. Se retomará la agenda y se respetarán avances y acuerdos iniciales.

Los puntos por acordar

Los derechos de la oposición quedaron consagrados en el artículo 112 de la Constitución. Sin embargo, en 20 años de vigencia de la Carta Política, una de las asignaturas pendientes ha sido la ley estatutaria que reglamente ese artículo.

Gobierno y oposición, en casi 13 meses de consenso, llegaron a un punto en el que las exigencias del Polo se advertían excesivas, mientras que este partido consideraba que las “concesiones” del Gobierno se advertían insuficientes.

No hubo acuerdos en peticiones concretas. Frente al acceso a los medios de comunicación, el Polo reclama para la oposición el llamado “Derecho de controversia”.

Se trata de una figura en la que el partido o los partidos que ejerzan oposición a un determinado gobierno tengan un espacio en la televisión pública y la privada inmediatamente después de una alocución presidencial o de un discurso de posesión o de instalación del Congreso.

Otra de las peticiones es garantizar a la oposición voz y voto en el Consejo Nacional Electoral. El Gobierno advierte que para ello se requiere una reforma constitucional, y no podría ser incluido en el estatuto. El Polo insiste que la organización electoral debe tener “el ojo veedor” de la oposición.

El Polo también reclama para la oposición asiento en organismos de control, y en la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. Según Clara López, porque los temas de Estado deben tener la posición de los distintos sectores del espectro político.

Otro punto controversial consiste en la petición de una especie de “gabinete en la sombra”. Una figura, explica López, integrada por “asesores de alto nivel” en los ministerios y que representen a la oposición, con el propósito que políticas e iniciativas sean conocidas por la oposición “de primera mano” y que no “tomen por sorpresa” cuando se presenten en el Congreso, donde muchos proyectos parecen encarrilados.

Esa es la agenda que se retomará a partir de la próxima semana. Pero a pesar de las buenas intenciones, no se advierte fácil la discusión. Pues, como le dijo el senador Jorge Enrique Robledo a Semana.com, el Polo Democrático no se va a prestar a que el Gobierno se saque la foto con cualquier estatuto de la oposición.

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