Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/27/2012 12:00:00 AM

Gobierno pretende saldar "deuda histórica" con los afrocolombianos

Fernando Carrillo, ministro del Interior, propone fórmulas similares a la ley de cuotas para garantizar la igualdad de oportunidades a las comunidades afrocolombianas en la política, las fuerzas militares, los sindicatos y la educación superior.

Una semana después de que el presidente Juan Manuel Santos definiera las 15 prioridades legislativas, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, le entregó al Congreso el primer proyecto de ley de autoría del Gobierno para la tercera legislatura.
 
La sorpresa fue que el proyecto que radicó Carrillo en la secretaría del Senado no correspondía con ninguna de las 15 urgencias que el presidente Santos había definido con su gabinete ni con los partidos políticos. El primer proyecto de ley que le propuso el ministro del Interior al parlamento es el que busca igualdad de oportunidades a las comunidades afrocolombianas.
 
Carrillo explicó que esa igualdad fue consagrada por la Constitución del 91, de la cual fue uno de sus promotores. Pero 21 años después ese principio de equidad con las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, tal como las define la propia Carta política, parece haber quedado reducido a la letra de la norma y no a la práctica. El ministro del Interior admitió y reconoció los preocupantes índices de exclusión, por lo que afirmó que el Gobierno apuesta por “saldar una deuda histórica”, así como lo hizo al impulsar la ley de reparación a las víctimas.
 
Por ejemplo, el ministro del Interior pronunció una realidad: que la sociedad colombiana solo incluye a los negros cuando conquistan triunfos deportivos. “De las ocho medallas olímpicas en Londres cuatro fueron de afrocolombianos y son triunfos que todo el país sintió como propios”. La apuesta del Gobierno es que la participación de los afro en el desarrollo de la sociedad no solo se concentre en su riqueza cultural y capacidad deportiva.
 
La fórmula que encontró el Gobierno para saldar esa deuda no es más que una ley que reglamente las oportunidades de participación que consagró la Constitución a los afrocolombianos.
 
El proyecto que diseñó el Gobierno se trata de un conjunto de normas que pretenden impulsar beneficios a quienes le abran espacio a las comunidades negras en tres áreas: educación, participación política y democrática, y desarrollo social, laboral y económico.
 
Si el Congreso decide convertir en ley el primer proyecto de Carrillo como ministro del Interior, el Estado colombiano estará obligado a crear una línea especial de crédito para financiar estudios, dentro o fuera del país, de pregrado y posgrado para personas de estas comunidades.
 
Un crédito que, según el compromiso del Gobierno, no sólo se concentrará en gastos de matrícula sino que cubrirá los relacionados con el sostenimiento de quienes resulten beneficiados.
 
Las universidades privadas que tengan programas de becas tendrán que destinar el 20 por ciento de los cupos de dichas becas a la población perteneciente a las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
 
El Estado también se comprometió a garantizar cupos a los afrocolombianos, y sin ningún tipo de límite, en las escuelas de oficiales y suboficiales de la Fuerza Pública, y los incentivos de inclusión en la educación pública superior.
 
El proyecto de Carrillo contiene un capítulo destinado a garantizar la participación política y democrática y también lo hace a través de estímulos e incentivos a los partidos políticos que la fomenten.
 
Porque según la propuesta, los partidos y movimientos que incluyan a miembros de las comunidades negras en sus listas de candidatos a corporaciones de elección popular recibirán un incentivo económico en la reposición de los votos obtenidos por estos. Ese incentivo se acrecentará en la medida en que más curules obtengan los miembros de estas comunidades.
 
Aparte el Gobierno propone que los sindicatos, las asociaciones, los gremios de profesionales y técnicos, y demás organizaciones representativas de la sociedad civil, tendrán que promover la participación e integración de los miembros de estas comunidades en todos los niveles de la estructura organizativa y en igualdad de condiciones.
 
Además, dice Carrillo, el proyecto pretende incluir a afrocolombianos dentro de los funcionarios que hacen parte de las delegaciones de colombianos que en comisiones oficiales atiendan conferencias diplomáticas, reuniones, foros internacionales, comités de expertos y eventos de esa naturaleza.
 
En lo referente a las convocatorias del Estado para proveer empleos, deberán incluirse el enfoque diferencial de manera que permita a la población afrocolombiana postularse en desarrollo del principio de la igualdad de oportunidades.
 
En el ámbito laboral, empresarial, de desarrollo social y económico, el Gobierno propone crear el certificado de responsabilidad étnica empresarial, que será otorgado anualmente a las instituciones públicas o privadas en las que laboren afrocolombianos en por lo menos un diez por ciento del total de sus empleados.
 
También propone establecer un fondo especial para el otorgamiento de créditos a los miembros de las comunidades negras a fin de facilitar el acceso paulatino a los activos productivos, muebles o inmuebles, de propiedad privada tanto colectiva e individual, urbana y rural. El Gobierno cubrirá el valor de la prima correspondiente a las garantías requeridas para respaldar los créditos.
 
Para el senador Carlos Baena (Mira), autor de la primera ley que en Colombia sanciona los actos de discriminación a los afrocolombianos, el proyecto del Gobierno “se quedó corto”. Considera el senador que por ningún lado se garantizan las cuotas de participación política para las comunidades afro en los ministerios o en las altas cortes. “Reconocemos que el proyecto habla de cuotas en educación, en trabajo, en participación en las Fuerzas Militares; pero no le permite a los afrocolombianos participar en los altos cargos del Estado”.
 
El ministro Carrillo, que atendió esa observación, dijo que el turno será para el parlamento, y es en los cuatro debates de este proyecto donde se tiene que enriquecer la propuesta.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.