La Cámara de Representantes aprobó el último debate del proyecto que establece que la violencia intrafamiliar y la inasistencia familiar dejarán de ser delitos "querellables y desistibles".
La nueva ley, que pasará a sanción presidencial, señala que estos delitos no pueden ser conciliables, incluso, deberán ser investigados y sancionados sus responsables así las víctimas decidan retirar la demanda.
Para ello, la ley eleva las sanciones al maltrato contra la mujer y la inaisitencia alimentaria, pues eleva las penas entre cuatro y ocho años de prisión. Esa sanción no podrá ser objeto de beneficios penales como la prisión domiciliaria ni la excarcelación.