La reunión que sostuvo la mesa directiva del Partido Verde este jueves discutió la decisión de aceptar o no el nuevo y más reciente ofrecimiento que le hizo el gobierno a la colectividad: la dirección de Colciencias.
Si el Partido Verde la aceptaba, significaba el ingreso formal de la organi
zación al gobierno Santos, más aún cuando este partido es el único de los cinco que integran la coalición de la Unidad Nacional que no tiene representación burocrática.
Luego de las liberaciones internas, y cuando el gobierno esperaba que el partido le mandara hojas de vida de miembros de la colectividad para asumir el cargo, los Verdes rechazaron la dirección de Colciencias.
Según
Lucho Garzón, presidente y vocero de la colectividad, el movimiento se mantendrá en esa posición hasta tanto el presidente
“no defina para dónde va la Unidad Nacional, el rumbo del país y cómo será ese segundo tiempo” al que el propio Santos se refirió en su discurso del 20 de julio, con el que además instaló la tercera legislatura.
Es por eso que el Partido Verde le pidió al jefe de Estado una nueva audiencia para que el presidente resuelva esas inquietudes. Garzón además consideró que la llamada Mesa de Unidad Nacional debe ser un escenario que no sólo se concentre en la discusión sobre el trámite de iniciativas legislativas, sino que debe ser una instancia de profundo debate sobre las políticas públicas.
Detrás del pronunciamiento oficial, la respuesta negativa de los Verdes al ofrecimiento del gobierno podría estar determinada por la jerarquía del mismo. Al menos así se advierte en las palabras del representante
Alfonso Prada, uno de los miembros de la dirección del partido, quien aseguró que la representación en el gobierno no debe ser fuera del gabinete.
“El ingreso del Partido Verde al gobierno debe darse en el centro de poder, es decir, en el gabinete ministerial. Todos los partidos de la Unidad Nacional están representados en el gabinete. El Partido Verde no es un partido menor”, le dijo Prada a Semana.com.
Los verdes sólo aceptarían ingresar al gobierno siempre y cuando el presidente les encomiende la responsabilidad y la conducción de una política pública.