Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/04/22 00:00

La disidencia de Valdivieso

Pese a que apoya decididamente a Uribe, el senador Alfonso Valdivieso votó negativamente el referendo reeleccionista en la Comisión Primera del Senado. En entrevista con Semana.com explicó su posición.

En 1996, Alfonso Valdivieso gozaba de un alto índice de popularidad debido a su lucha contra el narcotráfico y por destapar las investigaciones del proceso 8 mil. Foto: Foto: Juan Carlos Sierra

El senador Alfonso Valdivieso, de Cambio Radical, fue la única persona que votó negativamente el proyecto de referendo que busca consultar a la ciudadanía si quiere o no que Uribe pueda presentarse otra vez como candidato. El martes de la semana pasada, durante el debate, los senadores de la oposición se ausentaron en el momento de la votación, pero él se quedó para dejar constancia de su posición.

En entrevista con Semana.com, el ex fiscal Valdivieso, quien fue uno de los protagonistas en las investigaciones del Proceso ocho mil por la participación de dineros ilícitos en las campañas políticas de 1994, explicó por qué no le conviene una nueva reelección a la democracia. Y cómo muchos que apoyan el referendo, en realidad están protegiendo su clientela, con miras a las elecciones.
 
Semana.com:  ¿Por qué se quedó en el debate del referendo reeleccionista hasta el final, no se salió como hizo la oposición y votó negativamente el proyecto?

Alfonso Valdivieso: Así coincida con la oposición, yo integro un partido de la coalición de gobierno, soy uribista, y tenía que dejar la constancia del voto negativo para no dar lugar a equívocos. Estoy satisfecho porque creo que es una posición que cada día encuentra mayor respaldo: que siendo uribista creo que el Presidente no debe presentarse una vez más como candidato y no debería reformarse la Constitución.

Semana.com: ¿En orden de importancia, cuáles son las cinco razones más importantes por las que cree que no se debe apoyar este referendo?

A.V.: Primero: la estabilidad institucional, cambiar las normas a cada rato genera inseguridad. Segundo: las consecuencias del referendo. Si hay una nueva reelección se cambian las instituciones de forma episódica y yo creo que debe haber renovación de los cuadros directivos. Tercero: la oportunidad; ese referendo va a salir muy tarde y es posible que a final de año no sepamos si Uribe va a aspirar a la Presidencia, en consecuencia: ¿cuándo vamos a saber quiénes son los candidatos? Cuarto: me parece que en un régimen presidencial, una segunda reelección no es buena, y el Presidente va a sufrir las consecuencias adversas de perpetuarse en el poder.

Semana.com: ¿Cómo quedaría la Constitución con otra reelección?

A.V.: Muy mal librada. Una Constitución que fue un pacto muy interesante entre muchos sectores políticos no puede estar sometida a este ejercicio. Buena parte de los colombianos que participen en el referendo lo harán pensando que respaldan a Uribe, cuando lo que harán es reformar la Constitución. La forma como se está promoviendo este proyecto es como un plebiscito, y eso es engañoso. La pregunta que se va a hacer la Corte Constitucional es si este referendo es una reforma o es una sustitución de la Constitución.

Semana.com: ¿En su posición tiene algo qué ver la aspiración a la Presidencia del jefe de su partido, Germán Vargas Lleras?

A.V.: No solamente estoy en contra del referendo reeleccionista como uribista e integrante de un partido de coalición de gobierno, sino que lo hago de manera objetiva frente a las candidaturas presidenciales. Hasta ahora no tengo ninguna preferencia presidencial.

Semana.com: ¿Qué está pasando con el partido Cambio Radical, que pareciera dividido?
A.V.: El partido está en una posición ambivalente, igual que los demás partidos de la coalición de gobierno. En ningún partido de la coalición hay una posición unificada en torno a la reelección: Hay personas que están auténticamente de acuerdo con el proyecto, que son los menos; hay quienes estamos auténticamente en contra, que también somos pocos, y la mayoría que apoya la iniciativa con falta de convicción, que se montan en el débil argumento de que hay que apoyar el referendo porque está respaldado por 3 millones de firmas.

Semana.com: Pero detrás está…

A.V.: La falta de convicción está aunada a la práctica clientelista porque ad portas de las elecciones les conviene sentirse poderosos, porque esa es la manera como creen que pueden conseguir los votos.

Semana.com: ¿Cómo vio la expulsión del representante Roy Barreras de su partido?

A.V.: Roy no ha tenido ánimo de hacer parte de una colectividad política. El partido a través de sus mecanismos de control encontró en su comportamiento una falta de lealtad. Lo que se ha visto es que de manera aislada ha lanzado iniciativas que afectan nuestra cohesión interna, como la propuesta de disolver los partidos políticos de la coalición para crear uno nuevo de gobierno. Así, una persona no merece continuar en el partido.

Semana.com: Pasemos otro tema: ¿En qué consiste el proyecto de Ley anticorrupción propuesto por el senador Rodrigo Lara, del que usted es ponente?

A.V.: Este proyecto tiene el objetivo de actualizar la legislación, debido a que el estatuto anticorrupción vigente no se ha adecuado a las nuevas exigencias. Se requieren normas para remediar muchos vacíos.

Semana.com: ¿Por ejemplo?

A.V.: El proyecto contempla propuestas novedosas, como la sanción a personas jurídicas, cuando se compruebe que fueron coautores de prácticas delictivas para beneficiarse. También se busca, por ejemplo, proteger al funcionario cuando este contribuya a poner al descubierto la corrupción.

Propone que todos los antecedentes de las personas puedan ser identificables, a través de la centralización de la información. Actualmente, si una entidad del Estado tiene información desactualizada, una persona puede aparecer sin tacha. Hay algunos temas que no hemos incluido y esperamos que el proyecto sea mejorado con las discusiones.

Semana.com: Para usted, ¿cuál es la raíz de la corrupción en las instituciones del Estado?

A.V.:
Hay un escenario de degradación creciente, de descomposición ética y moral en la sociedad. No hemos encontrado el momento para aplicar unos correctivos y rechazo social que ya hemos intentado aplicar en otros fenómenos.

Por ejemplo, durante mucho tiempo se sabía que había narcotráfico, paramilitarismo, al igual que una subversión que estaba esquilmando al Estado. Hasta que estos fenómenos no se pusieron en evidencia y la sociedad se saturó, no se tomaron decisiones. A todos les llegó su momento de rechazo social. Pero en el tema de la corrupción no ha llegado, aunque yo creo que en cualquier momento llegará porque la situación ya es insoportable.

Semana.com: ¿Cómo ha visto el desempeño de las instituciones del Estado para enfrentar la corrupción?

A.V.: Ha habido esfuerzos. Pero yo no he visto una acción decisiva del Estado contra la corrupción, como la hubo contra otros problemas.

La corrupción que se genera con la contratación pública es un modus vivendi que altera la democracia. Cuanta contratación se adjudica en forma delictiva, no solo enriquece ilícitamente a los funcionarios, sino que sirve de fuente de financiamiento de las campañas políticas.

Semana.com: En el caso de la parapolítica, ¿está satisfecho con la actuación de la justicia?

A.V.: He visto muy bien la actuación de la Corte Suprema de Justicia. La actuación de la Fiscalía es buena, pero podría ser mejor, le ha faltado agilidad. Pero me siento satisfecho.

Semana.com: En los próximos meses el gobierno propondrá la terna para un nuevo Fiscal que será elegido por la Corte. ¿Cuál es la importancia de que sea independiente?

A.V.: Una vez sea elegido el postulado por el gobierno, la persona se convierte en Fiscal General de la República, no del Presidente que lo incluyó en la terna. Ese funcionario judicial por definición debe ser objetivo y neutral, y yo confío que así lo entienda. El origen del funcionario tiene importancia, pero no puede afectar el desempeño de su función.

He visto con preocupación, por ejemplo expresiones del Presidente diciéndole al Fiscal (Mario Iguarán) que tiene qué hacer esto o lo otro. Les he dicho a los fiscales que defiendan su autonomía e independencia. La tentación de sentirse cercanos o de la órbita del gobierno desacredita el papel de la justicia y de la Fiscalía.

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