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| 9/22/2010 12:00:00 AM

La relación Estados Unidos-Colombia, en vía de reajuste

Este viernes, Obama y Santos se reunirán en Nueva York. El gobierno nacional quiere una agenda más amplia. Los expertos consideran que se viene un cambio de prioridades, en el que la seguridad tendrá a su lado temas como el desarrollo, la economía y el medio ambiente, entre otros.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, se reunirán este viernes en Nueva York, donde se celebra la Asamblea General de la ONU. El encuentro tiene un especial significado no sólo porque es el primero entre los dos mandatarios, sino porque es el único que Obama sostendrá con un presidente de América Latina.

En reiteradas ocasiones, la canciller María Ángela Holguín ha explicado que una de las directrices más importantes de la administración Santos para la política exterior es la de diversificar las relaciones. La Ministra ha insistido en que los temas de la agenda de la política exterior y el tipo de relaciones que Colombia tiene con los demás países deben cambiar. Esta apuesta ya ha comenzado a dar sus frutos, por ejemplo, en las relaciones con Venezuela y con Ecuador, vecinos con los que Colombia tuvo desencuentros diplomáticos en el pasado cercano.

Pero la diversificación de las relaciones internacionales también implica ajustes en la manera de relacionarse con Estados Unidos. En palabras de Holguín, “el gobierno nacional quiere una agenda más amplia con Estados Unidos”, no sólo suscrita a la discusión del TLC y la seguridad.

Por esta razón, para Marcela Prieto, directora ejecutiva del Instituto de Política Hernán Echavarria Olózaga, lo más importante del encuentro es que el presidente Santos busca “plantear una nueva agenda que incluya temas como el de la energía, el medio ambiente, la tecnología y la educación, lo cual cambia la dinámica de las relaciones”.

¿Por qué los ajustes?

Colombia es el aliado más cercano de Estados Unidos en la región, y el encuentro de este viernes es la primera oportunidad que tendrán los presidentes de fijar las reglas de entendimiento entre las dos administraciones. Los analistas coinciden en que la reunión, que probablemente durará entre 30 y 40 minutos, significa el comienzo de una nueva etapa de las relaciones binacionales.

La experta en la relación Colombia-Estados Unidos Sandra Borda, explicó a Semana.com que “hay señales importantes de que habrá una reformulación de las relaciones. No una revisión, pues Colombia es y seguirá siendo importante para Estados Unidos, sino un cambio en la lista de prioridades”.

Para el ex viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia Diego Cardona, las circunstancias políticas han cambiado para los dos países, por lo cual, los ajustes vendrán “de manera natural” en el futuro cercano.

Los temas del encuentro

Aunque el tema de la seguridad, la lucha contra el narcotráfico y la aprobación del TLC son todavía importantes para las dos naciones, lo más probable es que pasen a un segundo plano en la reunión del viernes. Así lo creen los analistas.

Para Borda, hay dos tipos de temas en la relación binacional, unos “positivos” y otros “negativos”. En su criterio, los positivos son los temas en los cuáles “Colombia tiene un amplio margen de maniobra para la negociación”, como el TLC, la defensa de los derechos humanos, el impacto social de la guerra, el desarrollo, entre otros.

En el encuentro entre Obama y Santos es muy probable que se privilegien estos temas, explicó la experta.

Los “negativos” son los temas en los que el margen de maniobra para una negociación es mucho más estrecho, entre los cuales están la lucha contra el narcotráfico y la seguridad en la región. Por esta razón, para Borda, “es muy probable que el tema del préstamo de las bases militares a agentes estadounidenses pase a un segundo plano en el encuentro”.

El ex viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Diego Cardona explicó que en este tipo de encuentros, como la Asamblea General de la ONU, cuyo carácter es multilateral, los temas que abordan los mandatarios son de tres niveles: global, regional y binacional.

El internacionalista dijo que “es muy probable que temas como la seguridad mundial o el armamentismo, de orden global, no sean parte de los temas que aborden los mandatarios”, pero sí los temas regionales.

En el encuentro, para Cardona, los temas comerciales deberían ser los primeros que se discutan, antes que los que hacen parte de la agenda binacional. “Colombia se perfila como líder regional del desarrollo con una propuesta de capitalismo avanzado, con contenido democrático, diferente a la propuesta de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba). Por eso sería muy importante que primero se hable de activación económica, desarrollo social y empleo, entre otros”, explicó Cardona.

El TLC y el préstamo de las bases militares de Colombia a Estados Unidos, que hacen parte de la agenda binacional, ya están suscritos por las dos naciones. Por esta razón, en criterio de Cardona, la política exterior no se debería desgastar reiterando esas discusiones, menos cuando hay otros temas como el comercio, las inversiones, el medio ambiente, la ciencia y la tecnología, que podrían abrir nuevas puertas de cooperación.

¿De ceros?

Aunque comienza una nueva etapa en la relación, no quiere decir que los dos países comiencen desde cero, sino que hay otras prioridades y otras circunstancias que las hacen distintas.

La administración Uribe privilegió su relación con Estados Unidos durante la era George W. Bush, en la que la prioridad de la agenda fue la seguridad. La consecuencia: el alejamiento de Colombia de la región.

Después, con la llegada de Obama al poder, la relación se enfrió. En parte, porque durante la campaña presidencial estadoudinense Uribe se reunió con los republicanos John McCain y Sarah Palin, lo cual generó malestar entre los demócratas, y en parte, porque dentro de la órbita de prioridades de Estados Unidos, América Latina ha pasado a un segundo plano.

A esto se suma el hecho de que Estados Unidos recortó su cooperación para el Plan Colombia, “lo que es natural en esos programas, pues se diseñan para que sean autosostenibles en el tiempo”, explicó Cardona.

El encuentro servirá además como escenario para la generación de confianza, “para que haya un punto de encuentro y Obama comprenda la importancia estratégica de tener un aliado en la región”, explicó Prieto, quien considera que Obama ha descuidado su relación con América Latina.

Ahora, con la llegada de Santos al poder y debido a su interés en crear un modelo de desarrollo para la producción de manufacturas y tecnologías, la política exterior exige un equilibrio en el manejo de las relaciones internacionales. Naturalmente, Estados Unidos seguirá siendo el primer aliado de Colombia, pero las circunstancias han cambiado y de ahí que haya ajustes en las reglas de juego.
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