Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2010/03/29 00:00

Mockus y Fajardo: ¿alianza posible?

Es la única posibilidad real que le queda a una propuesta de centro, dicen analistas. Además, Fajardo no tiene inconvenientes legales en adherir a otra campaña. Y Mockus no ha inscrito fórmula vicepresidencial.

Sergio Fajardo y Antanas Mockus representan el centro democrático Foto: Juan Carlos Sierra

Muchas son las coincidencias entre Sergio Fajardo y Antanas Mockus. Ambos, matemáticos y profesores, son el sinónimo de una nueva forma de ejercer la política, tienen el respaldo de haber aplicado sus virtudes en ejercicios públicos: en Medellín y Bogotá dan fe de lo que fueron sus alcaldías.

Fajardo y Mockus, distintos, pero políticamente casi iguales, tienen serias aspiraciones de llegar a la presidencia. Y en ese intento, se ubican en un mismo espectro político, el del centro, donde muchos los ven como figuras frescas y renovadoras, pero donde no parecen caber simultáneamente en la aspiración presidencial.

Por eso, tanto seguidores como analistas políticos consideran que ni Mockus ni Fajardo cuentan con la gasolina suficiente para pelear la presidencia en una segunda vuelta. Sobretodo, tras una semana en la que tres sondeos de opinión coincidieron en que los candidatos más cercanos al uribismo, con mucha diferencia, son los que tendrían opciones fuertes y reales de clasificar a la ronda definitiva.

La encuesta de Ipsos Napoleón Franco, la cual midió el aceite de los candidatos luego de las elecciones del 14 de marzo, la escogencia de las fórmulas vicepresidenciales, y el ‘Gran Debate’ en televisión, ubica a Antanas Mockus con un 9 por ciento y Sergio Fajardo con un 5 por ciento de intención de voto. Cifra lejana al 36 por ciento y 17 por ciento  que hoy ostentan Juan Manuel Santos y Noemí Sanín, los más firmes candidatos a clasificar a la segunda vuelta.

Razones de una alianza

Probablemente, motivados por esos sondeos de opinión, muchos partidarios de uno y otro han clamado la unión. El escritor Héctor Abad Faciolince, en su columna del diario El Espectador, pidió de Mockus y Fajardo “el gran gesto generoso de unirse por un ideal mucho más grande que los dos movimientos que representan”.

Para algunos analistas, de las alianzas que podrían darse, la de Mockus y Fajardo es la más coherente y la más próxima. Así lo sostiene el politólogo Alejo Vargas, aunque reconoce la poca probabilidad de que ese escenario se concrete.

Armando Novoa, ex constituyente, dice que ambos (Mockus y Fajardo) ocupan el centro democrático, y según lo arrojado por las encuestas, no hay razón para que mantengan un proyecto por separado. “Las encuestas señalan que ni Fajardo ni Mockus, por sí solos, convierten al centro democrático en un espacio competitivo en la primera vuelta. Otra cosa sería juntos”.

Ambos candidatos, según los sondeos, concentran su caudal de respaldo y favorabilidad en Bogotá y Medellín. Los dos centros urbanos más determinantes en cualquier elección. “Un proyecto que unifique, que sume fuerzas, puede tener mayores opciones”, considera Novoa.

Tanto Vargas como Novoa van más allá, y señalan que la lógica política actual debe motivar a que otros candidatos, no sólo Mockus y Fajardo, sino Gustavo Petro y Rafael Pardo, sobretodo, y en menor grado Germán Vargas Lleras, deberían construir un consenso y ser consecuentes con sus pronunciamientos de respaldar alianzas de centro, que incluso, recuerda Novoa, fueron sus banderas en las consultas internas, al referirse a Petro y Pardo.

“Pero como los candidatos no son realistas –dice Alejo Vargas-, no funcionan con esa lógica, sino la de compromisos partidistas”, las posibilidades de que alianzas de este tipo se produzcan ahora, antes de la primera vuelta, son muy poco probables.
 
Sin embargo, hay circunstancias que no cierran la puerta de la posible alianza. Antanas Mockus inscribió su candidatura, pero aún no ha hecho lo mismo con su fórmula a la vicepresidencia. ¿Podría ser una señal?


Fajardo, ¿el obligado?

Una eventual alianza entre Mockus y Fajardo tendría en el ex alcalde Medellín al encargado de poner menos condiciones.

Las elecciones del pasado 14 de marzo, significaron un duro revés para la imagen del antioqueño y fortalecieron a Antanas Mockus, quien, junto a los ‘tres tenores’, no sólo sorprendieron con una notable votación en la consulta del Partido Verde –un millón 700 mil votos-, sino que alcanzaron cuatro curules en el Senado y tres en la Cámara de Representantes.

Fajardo, quien en las encuestas tenía una favorabilidad que sobrepasaba el 40 por ciento, en el momento que se hizo contar en las urnas, no consiguió que, al menos, su movimiento Compromiso Ciudadano por Colombia, fuera reconocido, pues ni siquiera pudo superar el umbral electoral, que en estas elecciones se ubicó por encima de los 210 mil votos.

Esa circunstancia, dicen los analistas, ponen a Fajardo en la situación de “adherirse” a Mockus. Así lo señala la senadora electa Gilma Jiménez, la mayor votación individual del Partido Verde con casi 170 mil votos. “Si el quiere adherir, bienvenido”, dice, refiriéndose a Fajardo. Pero califica de “inviable” que Mockus haga una alianza “hay un compromiso con su electorado, ratificado en una consulta democrática”.

Luis Eladio Pérez, quien encabezó la ‘Selección Colombia’ de Sergio Fajardo en su intento de alcanzar curules en el Congreso, dice que lo ideal hubiese sido una alianza antes, meses atrás, aunque admite que hubo intentos que no se formalizaron.

Sin embargo, dice Pérez, “yo sería partidario del entendimiento”. Los une (a Fajardo y a Mockus) la línea de centro, la lucha contra la corrupción, la forma de hacer política. “Personalmente me inclino a que se llegue a un acuerdo, pero eso será una decisión personal de Sergio Fajardo, y en el sentido que se produzca, tendrá pleno respaldo”.

Gilma Jiménez recuerda que Fajardo fue convocado por los tres tenores a hacer parte de una consulta “y fue en momentos en que la balanza se inclinaba a su favor”.

Obstáculos de la unión

El ex alcalde de Medellín, en sus recientes pronunciamientos sobre alguna alianza, ha visto poco probable que se produzcan antes de la primera vuelta. “Tengo un compromiso con quienes impulsaron mi nombre como candidato presidencial. Estamos mirando la primera vuelta, después es otra cosa”.

Pero Luis Eladio Pérez considera que ese compromiso no se altera en una eventual unión con Mockus: “no creo que se vea como una traición. Siempre estamos de acuerdo con una alianza, y en caso de plantearla, Sergio Fajardo la consultaría con los comités (del movimiento) en todo el país. No sería una decisión aislada”, le dijo a Semana.com.

Así como hay razones parea la unión, hay otras que la convierten en un escenario no muy probable.

Armando Novoa considera que ambos tienen la ilusión mediática de poder capturar el voto de opinión en la primera vuelta. “Si es así, están equivocados”, dice. Pero también señala el “individualismo” de Fajardo como una talanquera de la unión. “(Fajardo) perdió la oportunidad de hacer política con los tres tenores, pero ahora tiende a desfondarse. Sin embargo, creo que su ego no le permite adherirse a Mockus”.

Alejo Vargas no sólo menciona los egos propios de quien participa en política como un obstáculo. También señala que una de las intenciones de cada partido, o movimiento, de ir a la primera vuelta, es el tema de la reposición de votos. “Eso se ha convertido en algo muy atractivo porque supone una forma de financiación de los partidos políticos”.

Otra razón 'económica' para que uno de los aspirantes renuncie a su candidatura y se adhiera a una de las de sus colegas viene por cuenta de las disposiciones de la reforma política. Con el objetivo de evitar desequilibrios en la financiación, y para evitar pasadas historias de infiltración de 'dineros oscuros' en las campañas, el gobierno financia parte de las campañas. Para cada candidato hay un anticipo de 4 mil millones de pesos. Un retiro de candidatura, en términos económicos, sería poco probable en el escenario que obligaría a la devolución de los anticipos.
 
Sin embargo, esta razón, en una posible alianza entre Mockus y Fajardo, no sería un obstáculo. Primero, porque las campañas no han recibido los anticipos. Y segundo, la más poderosa, es que Sergio Fajardo y su campaña no tiene derecho a esa inyección económica, ya que su candidatura fue inscrita a través de firmas, por un grupo significativo de ciudadanos, así lo confirmó a Semana.com la propia campaña del ex alcalde de Medellín.     

Los obstáculos, en consecuencia, podrían tener otro matiz. Por ejemplo, como diferencia entre los dos candidatos, Gilma Jiménez asegura que en el Partido Verde "se consolidó un equipo en torno a un proyecto político y a la idea de construir un partido fuerte. Es distinto al equipo que intentó construir Fajardo, más en torno a un individuo, a un nombre”.

Quizás esa radiografía impida a que dos candidatos que tienen intenciones similares estén en el mismo espacio. 

Héctor Abad Faciolince fue el primero que, desde las columnas de opinión, les pidió dejar de lado los egos. “Si no se unen en este momento único, en esta ocasión histórica para que la limpieza y lo incorruptible llegue al poder, por culpa del individualismo de cada uno le estarían quitando a Colombia una de sus oportunidades más claras y valiosas para dar un salto hacia delante...”

Pero más allá de consejos y recomendaciones, hay una sola verdad: Mockus y Fajardo tienen la última palabra.



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