Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2010/03/19 00:00

Sanín y Arias: ¿fin al suspenso?

Se espera que el CNE dé a conocer hoy los resultados de la consulta conservadora. El presidente del tribunal electoral, Marco Emilio Hincapié, estuvo en Soledad (Atlántico), donde los jurados no atendieron la orden de darle prioridad al conteo de los votos de la consulta azul.

Sanín y Arias: ¿fin al suspenso? Foto: SEMANA

Si hoy se conocen los resultados de la consulta del Partido Conservador, esta colectividad volverá a tener, después de doce años, candidato a la Presidencia. Y lo tendría tras cinco días de incertidumbre, luego de que el escrutinio de la consulta se dilatara y generara una enorme expectativa en torno a uno de los duelos electorales más cerrados de la historia reciente: el de Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias.

Como lo anunció el magistrado Marco Emilio Hincapié, presidente del Consejo Nacional Electoral, este viernes el país podría conocer los resultados finales de la votación, que tuvo en vilo el ambiente político desde el pasado domingo, quizás la incertidumbre electoral más larga de los últimos tiempos.

Noemí y Arias tuvieron un cerrado duelo en las urnas. Por lo menos eso fue lo que señaló los resultados del preconteo de la Registraduría, que, hasta la madrugada del lunes, cuando se expidió el último boletín con el 51 por ciento de las mesas, la diferencia era poco más de 400 votos.

La tardanza en la entrega de los resultados desencadenó una semana agitada que tuvo al registrador nacional, Carlos Ariel Sánchez, en el ojo del huracán. El primer registrador escogido por meritocracia tuvo que soportar todo tipo de cuestionamientos, sobre todo porque, por primera vez en más de tres décadas, el país amanecía sin conocer los resultados de una jornada electoral.

Ante una elección con problemas sin antecedentes, la campaña de Noemí Sanín fue la que primero encendió las alarmas. En la noche del mismo domingo, un corto comunicado señalaba que las circunstancias que estaban envolviendo el conteo de las urnas, podría “abrir las puertas de la deslegitimación”.

Representantes de ambas campañas se movilizaron al centro de operaciones de la Registraduría, con el propósito de saber qué sucedía con los resultados. De parte de una de las campañas salió la versión de que en la Registraduría se habría violado la Ley seca, una anécdota que creció y que se convirtió en el capítulo más escandaloso del primer día postelecciones.

El sistema de divulgación de datos había colapsado. Mientras tanto, las campañas de Arias y Noemí, envueltas en la incertidumbre, advertían que lo que estaba ocurriendo alteraría la unión del Partido Conservador.

Incluso, el presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, alegó que la Registraduría no brindaba garantías y le pidió al Procurador que investigara las irregularidades en las que el organismo electoral habría incurrido, enfatizando la presunta violación de la Ley seca.

El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, el jueves calificó todo lo sucedido de “hecatombe electoral”, término bastante significativo, pues el presidente Uribe en una ocasión había dicho que aspiraría a un tercer mandato en caso de una "hecatombe".

El martes se inició el conteo 'voto a voto' que también se vio torpedeado por actitudes más cercanas al saboteo de los delegados de los demás partidos que reclamaban un trato igual al de los conservadores, pues el CNE le dio prioridad al conteo de la consulta. Tres días después, se cambió la empresa encargada de tabular los resultados de las mesas de votación de los comicios en Senado, Cámara y Parlamento Andino.

El Registrador Carlos Ariel Sánchez y el presidente del CNE Marco Emilio Hincapié tuvieron que aclarar que el escrutinio de la consulta avanzaba con normalidad, que lo que estaba atrasado era el escrutinio de las demás elecciones.

Arias aseguró que respetaría el resultado de las elecciones. Incluso si perdía por un solo voto. Noemí ha guardado silencio desde entonces, pero su campaña ha reiterado el respeto de los resultados. Incluso el Partido redactó un compromiso para que los dos candidatos respetaran el veredicto de las urnas.

El jueves todo pareció volver a su cauce. El Consejo Nacional Electoral anunciaba que el escrutinio cada vez se acercaba al 100 por ciento y advirtió que sólo hasta hoy viernes declararía el resultado. Por su parte, el procurador Ordóñez ordenó la apertura de una investigación disciplinaria en contra del Registrador.

Mientras tanto, las campañas hacían sus cuentas. El primer resultado oficial que se conoció fue el de Bogotá. La Registraduría distrital, tras haber contabilizado el 100 por ciento de las mesas, señaló que Arias se había impuesto con el respaldo de 195.139 votos a su favor, frente a los 183.799 de Noemí.

Minutos antes, la campaña de Arias pidió el recuento de los votos del municipio de Soledad (Atlántico) y sugirió que se hiciera en Bogotá. Precisamente, Hincapié, acompañado de una delegada de la Procuraduría, se trasladó este viernes al municipio de Soledad (Atlántico) para determinar por qué no se le dio prioridad al escrutinio de la consulta conservadora, como lo ordenó el CNE.

En diálogo con La W Radio, el magistrado sostuvo que en este lugar el proceso se está realizando de una forma distinta a la ordenada por el CNE. “Están contando todo, Senado, Cámara, Parlamento Andino y consultas, cuando nosotros dijimos que la prioridad era la consulta”, dijo Hincapié.

Para esta tarde se espera que el magistrado Hincapié se pronuncie en rueda de prensa sobre los resultados de la contienda electoral ‘azul’.

De quedar todo resuelto hoy, el nuevo reto de un partido tradicional que durante ocho años se ha sentido muy cerca del poder, pero que desde 1998 no participaba de forma directa de una puja para ocupar el solio de Bolívar, será mantener la unidad.

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