PUBLICIDAD
Este martes el Alcalde de Bogotá Samuel Moreno asistió por primera vez a un debate de control político en la Cámara de Representantes. Los temas que se debatieron fueron la seguridad y la movilidad en la capital del país.
El Alcalde explicó cuales han sido los avances de su plan de desarrollo, mientras que los citantes se fueron lanza en ristre contra la administración de Moreno y calificaron su política de seguridad como ineficaz.
No obstante, el Alcalde respondió que según la tasa de homicidios, “Bogotá es la cuarta ciudad más segura en América Latina”. También dijo que al final de su mandato la inversión en seguridad será de de 1,2 billones de pesos y aprovechó para pedirle al Congreso que promueva una Ley de desarme que regule el porte de armas blancas y apruebe mayor presupuesto para aumentar el número de policías.
Los contradictores de Moreno, por su parte, insistieron en la necesidad de reversar la medida de pico y placa que dejó de aplicarse en horas pico y pasó a ser una restricción para el tránsito diario. Sin embargo, algunos lanzaron propuestas en aras de mejorar dos aspectos que se han convertido en un dolor de cabeza para la actual administración.
Al final, el debate quedó inconcluso. Por esta razón se volvió a citar al Alcalde el 21 de abril, después de Semana Santa.
A propósito del debate, Semana.com entrevistó al representante David Luna, integrante de la bancada del movimiento ‘Por el país que soñamos’. Luna, quien hace parte de los citantes, habló de las conclusiones de la discusión en las que destacó el hecho de que después de dos intentos, el Alcalde por fin diera la cara en el Congreso. Además hizo varias propuestas en materia de seguridad y movilidad.
Semana.com: ¿Qué sabor le dejó el debate de control político a la administración del Alcalde?
David Luna: La citación del debate tiene un punto positivo que fue que finalmente el Alcalde Samuel Moreno asistió al debate, y se hizo presente después de dos citaciones.
Además el Alcalde reconoció que el diagnostico de criminalidad en la ciudad que hemos presentado a la opinión pública es real: Los homicidios han aumentado un 4 por ciento; las lesiones personales, 2 por ciento; los hurtos callejeros, 30 por ciento; los delitos sexuales, casi 40 por ciento. Lo más preocupante es que la percepción ciudadana sobre la inseguridad en Bogotá llega casi al 39 por ciento. Eso demuestra que la situación de la ciudad es crítica y que se requiere tomar medidas urgentes.
Semana.com: ¿Y los reparos?
D.L.: Lo negativo del debate es que el señor alcalde de Bogotá señala que la ciudad ha asignado un poco más de un billón de pesos a los problemas de seguridad y sin embargo, le solicitó al Congreso unos recursos porque argumenta que los que tiene no son suficientes. Eso nos parece contradictorio.
Y fue negativo porque creemos que las explicaciones del Alcalde no son lo suficientemente contundentes. Además, es muy preocupante que la administración distrital haya señalado que hay una nueva modalidad de delito en Bogotá como es el sicariato y las vendettas.
Semana.com: ¿A qué cree que se debe el aumento en los índices de violencia?
D.L.: A algo que se denomina la teoría de la ventana rota. Esta administración olvidó los espacios urbanos. Hay espacios de la ciudad que no están iluminados, otros en los que se recoge la basura, y otros en los que se invade el espacio público. Esos espacios son los que coincidencialmente presentan mayor índice de delito: robos, chalequeo, atraco a mano armada, atraco con puñal.
En segundo lugar la administración olvidó toda la cooperación de seguridad ciudadana que existía entre vigilantes, taxistas y Policía, y eso es importante recuperarlo. En tercer lugar se olvidó el concepto de cultura ciudadana, por ejemplo, la última encuesta dice que la intención de los bogotanos de utilizar un arma aumentó del diez a casi el 20 por ciento. Y en cuarto lugar consideramos que hace falta presencia policial.
Semana.com. Pero en enero de 2009, la cifra de homicidio en la ciudad se redujo, con relación a enero de 2008…
D.L.: Ese es otro problema: se desarticuló todo el sistema único de violencia que existía en Bogotá, y las cifras de Medicina Legal no coinciden con las de la Policía. Las cifras de Medicina Legal, que es la que nosotros tenemos, es que el índice no ha disminuido.
Semana.com: ¿Cuál es la importancia del sistema de información sobre violencia?
D.L.: Las consecuencias son gravísimas, porque no se pueden tomar medidas claras, sensatas y eficientes si no hay información. Desde 1995 había un sistema de información en criminología que era absolutamente contundente. Curiosamente, con la llegada del Alcalde se desmontó ese sistema y se creó un centro de análisis distinto que no muestra cuáles son los verdaderos efectos de la criminalidad en la ciudad. Por eso, nosotros pedimos que haya un solo compilador de esos índices que se obtienen de distintas fuentes.
Semana.com: ¿Qué medidas sugiere que debería tomar el Alcalde para resolver estos problemas?
D.L.: Nosotros propusimos, por ejemplo, retomar el principio de cultura ciudadana, retomar el principio de autoridad, recuperar los espacios públicos y urbanos, y sobre todo, atender con presencia policiva las zonas donde mayor influencia tenía el delito.
Semana.com: Pasemos el tema de movilidad. El Alcalde dijo en los medios que revisaría la medida del pico y placa diario, porque podía afectar el comercio. ¿Cómo recibió este anuncio?
D.L.: No estoy de acuerdo con el día y placa (medida que ya no debería llamarse pico y placa) porque se hizo anti técnicamente, porque no tenía los estudios de soporte suficiente, porque no causa el impacto necesario, y porque está causando problemas económicos a las personas que viven de su auto.
Espero que el Alcalde reverse esa medida. Se lo solicitamos ayer y se lo solicitaremos el jueves, día en que nos reuniremos el total de la bancada. Muy seguramente esas opiniones podrán ayudarlo a llenarse de valor y reconocer qué errores se cometen. La idea es evitar que sigan presentándose.
Semana.com: ¿Cuáles cree usted que deben ser las medidas para ayudar a resolver el problema de la movilidad en la ciudad?
D.L.: Yo creo que la movilidad de la ciudad se resuelve básicamente con tres medidas. La primera es ejecutar el plan de ordenamiento territorial de Bogotá, que exige la construcción de más de 18 troncales para Transmilenio. Hasta ahora no se han construido, ni siquiera el 20 por ciento. Por eso, en muchos espacios del sistema hay sobrecarga hay exceso.
En segundo lugar debería ponerse en funcionamiento el sistema integrado de transporte, permitirles a los ciudadanos que con un solo tiquete se movilicen hacia una cualquier dirección. Adicionalmente debería integrarse el sistema de Transmilenio, con los colectivos y los buses tradicionales. Así se reduce la ilegalidad, la sobre oferta y la contaminación.
Y el último punto: en Bogotá lamentablemente volvimos actuar como si no existieran leyes. Todo el mundo parquea en la vía pública, estamos irrespetando los semáforos y eso merece ser sancionado por los agentes de tránsito. Esa medida debe ir acompañada de la expedición de los planes maestro de parqueos, de zonas amarillas, de zonas de cargue y de descargue. Además es inminente la ejecución de obras por valorización, de los más de 600 mil millones de pesos que se tienen presupuestados.
Semana.com: Finalmente, ¿cuál es la conclusión tras el debate?
D.L.: Se requieren medidas que seguramente no generan réditos políticos, pero hay que tomarlas.
Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los internautas y no reflejan la opinión o posición de Publicaciones Semana S.A..
Publicaciones Semana S.A. se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que considere innecesarios para la sana participación de los internautas.