Conocido el pacto de no agresión entre dos bandas de Medellín, fruto de la gestión de varios civiles que contaron con la autorización del gobierno para contactarse con estos grupos criminales, el alto comisionado para la paz, Frank Pearl, anunció que dichos acercamientos sólo podrán ir hasta el viernes.
"Ese grupo va a dejar de trabajar. La autorización se vence el 12 de febrero y no se va a renovar", dijo el funcionario.
Pearl agregó que la decisión se tomó en común acuerdo con las personas que fueron delegadas para los acercamientos y explicó que este tipo de diálogos sólo pueden ir orientados a que los criminales paguen cárcel por sus delitos y se sometan a la ley.
“Hace dos meses nosotros, desde la Presidencia, autorizamos a unas personas para que buscaran acercamientos con las bandas criminales para un sometimiento a la justicia. Ahí parece que se logró un acuerdo entre las bandas delincuenciales. No participó el gobierno, pero tampoco lo podemos avalar porque el objetivo de este acuerdo tiene que ser el sometimiento a la justicia”, dijo el comisionado, en diálogo con Caracol Radio, sobre el acuerdo al que llegaron las bandas de ‘Valenciano’ y ‘Sebastián’, en Medellín, con el cual se logró la reducción de los crímenes en la capital antioqueña.
Pero este reversazo parece indicar que lo sucedido en Medellín no cayó muy bien en el gobierno central. Desde ayer, han sido varios los pronunciamientos en torno al tema del presidente Álvaro Uribe, quien hoy aprovechó para aclarar las condiciones del aval dado a la Iglesia para dialogar con bandas emergentes.
“Nosotros no aceptamos eso (el pacto). Esas bandas hay que derrotarlas. A mí me dijo el obispo de Montería (monseñor Julio César Vidal): ‘Mire, Presidente, yo puedo dialogar con ellos, quiero hacerlo, pero necesito su permiso’. Le dije: ‘Monseñor, como se lo había dicho públicamente hace días en Montería, si la Iglesia va a hacer eso, que lo haga. Pero el fin no puede ser sino uno: que esos señores se entreguen a la justicia; no hay más camino”, dijo Uribe el miércoles.
De todas maneras, la Iglesia Católica confía en que si estas organizaciones se someten a la ley, el gobierno les abra un espacio de reconciliación. “Ellos (las bandas emergentes) están dispuestos a iniciar un acercamiento con cese de hostilidades y también con diálogo”, dijo monseñor Vidal.
Otros voceros de la Iglesia también hablaron sobre la mediación que, según algunos medios de comunicación, comenzará en forma en la frontera colombo-venezolana, y en los departamentos de Córdoba y Chocó.
Monseñor Jaime Prieto Amaya, obispo de Cúcuta, habló en La FM sobre el trabajo que desde hace algún tiempo su diócesis viene haciendo en esta región. Aseguró el prelado que, a diferencia del caso de Medellín donde hay una comisión de notables que habló con mandos medios, él esta mirando y evaluando la naturaleza de las bandas criminales que hay en Norte de Santander.
“Cada uno en su diócesis tiene que mirar qué es lo que está sucediendo en su región, evaluarla, saber cómo acercarse. En Cúcuta hay sectores donde se nota la presencia de estas bandas, sobre todo en las zonas más deprimidas”, aseguró.
Así las cosas, habría que ver qué sucederá con iniciativas como las de Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, quien según contó Noticias Uno en su emisión del pasado domingo le pidió a la Corte Suprema de Justicia en septiembre de 2009 que negara su extradición para facilitar la desmovilización de 6.000 hombres que tenía a su cargo en el noroccidente del país. El comisionado Pearl le respondió que esta petición no era conducente, ya que correspondía al Ministerio de la Defensa Nacional, “la confrontación militar de las bandas criminales emergentes”.
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