Lunes, 16 de enero de 2017

| 2005/11/22 00:00

Sólo una declaración

Domingo 09. La declaración de apoyo a la Ley de Justicia y Paz por parte de la Unión Europea no cambia en nada su posición frente al conflicto colombiano, según el analista Federico Ibargüen. Vea además el informe de la FIP sobre el tema.

e la tan nombrada Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, etc. Cabe anotar que la principal y más consecuente implicación de la UE en Colombia ha sido el financiamiento de los Laboratorios de Paz con 100 millones de dólares.

Sin duda la aprobación política del Consejo es en gran medida el efecto de una robusta campaña diplomática lanzada en la última gira del primer mandatario colombiano a Europa. Esta permitió allanar en el seno del Consejo de la UE las posiciones más férreas y, en particular, la de Francia, inconforme con ciertos avances del gobierno del Presidente Uribe respecto a la negociación con los grupos guerrilleros.

Francia asedia al gobierno de Uribe pretendiendo por todos los medios la liberación de todos los rehenes franceses en el mundo. En Colombia, Íngrid Betancourt y otros dos nacionales franceses están en poder de las guerrillas. Las maniobras para su liberación se han convertido para el Eliseo en una prioridad al más alto nivel, implicando a los servicios de inteligencia galos, a los consejeros cercanos de Chrirac. Y aun más con el apoyo irrestricto del gobierno francés en cabeza de su Primer Ministro, Dominique de Villepin. Fue así como se logró la liberación de tres periodistas franceses secuestrados en Iraq: Christian Chenot, Georges Malbrunot y Florence Aubenas. La bandera de los rehenes se ha convertido en un vector de opinión favorable para el gobierno y el primer mandatario.

Y es quizá por esa misma determinación que no hubo una oposición mayor de Francia a las  conclusiones del Consejo. La aprobación puntual francesa se inscribe dentro de una lógica de agache, permitiendo al Eliseo e incluso a Matignon, avanzar a término sin resquemores en sus operaciones ocultas en Colombia.

Otra explicación de la conclusión del Consejo radica en la composición de la presidencia de la UE. Actualmente presidida por el Reino Unido, la UE estaría inclinada a decisiones menores acordes con Estados Unidos, diamantino aliado del Reino Unido con intereses mayores en nuestro país.

Ahora bien, el apoyo del Consejo está lejos de cambiar la posición de fondo de la Unión Europea frente al conflicto colombiano que poco afecta la seguridad y los intereses de los países miembros. La conclusión del consejo se inscribe en la continuidad de una posición inmutable: apoyar al gobierno en la búsqueda de soluciones negociadas al conflicto interno en la salvaguarda y la promoción de los derechos humanos. Así lo estipula la conclusión del Consejo  haciendo hincapié en las declaraciones previas  que instan al respeto de los derechos humanos y condenan la impunidad.

En suma, la Unión Europea ve hoy literalmente los 'moros en la costa'. Toda la atención está sujeta a fijar las bases de un acogimiento adecuado. Los europeos, por más que expresen su apoyo, están lejos de inmiscuirse activamente en el conflicto colombiano. Otros son sus problemas. A los ojos de la Unión, para el conflicto colombiano Estados Unidos sigue y seguirá siendo a la vez el problema y la solución.

* Doctorante en el Instituto de Estudios Políticos de Paris, adscrito al Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales CERI. e la tan nombrada Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, etc. Cabe anotar que la principal y más consecuente implicación de la UE en Colombia ha sido el financiamiento de los Laboratorios de Paz con 100 millones de dólares.

Sin duda la aprobación política del Consejo es en gran medida el efecto de una robusta campaña diplomática lanzada en la última gira del primer mandatario colombiano a Europa. Esta permitió allanar en el seno del Consejo de la UE las posiciones más férreas y, en particular, la de Francia, inconforme con ciertos avances del gobierno del Presidente Uribe respecto a la negociación con los grupos guerrilleros.

Francia asedia al gobierno de Uribe pretendiendo por todos los medios la liberación de todos los rehenes franceses en el mundo. En Colombia, Íngrid Betancourt y otros dos nacionales franceses están en poder de las guerrillas. Las maniobras para su liberación se han convertido para el Eliseo en una prioridad al más alto nivel, implicando a los servicios de inteligencia galos, a los consejeros cercanos de Chrirac. Y aun más con el apoyo irrestricto del gobierno francés en cabeza de su Primer Ministro, Dominique de Villepin. Fue así como se logró la liberación de tres periodistas franceses secuestrados en Iraq: Christian Chenot, Georges Malbrunot y Florence Aubenas. La bandera de los rehenes se ha convertido en un vector de opinión favorable para el gobierno y el primer mandatario.

Y es quizá por esa misma determinación que no hubo una oposición mayor de Francia a las  conclusiones del Consejo. La aprobación puntual francesa se inscribe dentro de una lógica de agache, permitiendo al Eliseo e incluso a Matignon, avanzar a término sin resquemores en sus operaciones ocultas en Colombia.

Otra explicación de la conclusión del Consejo radica en la composición de la presidencia de la UE. Actualmente presidida por el Reino Unido, la UE estaría inclinada a decisiones menores acordes con Estados Unidos, diamantino aliado del Reino Unido con intereses mayores en nuestro país.

Ahora bien, el apoyo del Consejo está lejos de cambiar la posición de fondo de la Unión Europea frente al conflicto colombiano que poco afecta la seguridad y los intereses de los países miembros. La conclusión del consejo se inscribe en la continuidad de una posición inmutable: apoyar al gobierno en la búsqueda de soluciones negociadas al conflicto interno en la salvaguarda y la promoción de los derechos humanos. Así lo estipula la conclusión del Consejo  haciendo hincapié en las declaraciones previas  que instan al respeto de los derechos humanos y condenan la impunidad.

En suma, la Unión Europea ve hoy literalmente los 'moros en la costa'. Toda la atención está sujeta a fijar las bases de un acogimiento adecuado. Los europeos, por más que expresen su apoyo, están lejos de inmiscuirse activamente en el conflicto colombiano. Otros son sus problemas. A los ojos de la Unión, para el conflicto colombiano Estados Unidos sigue y seguirá siendo a la vez el problema y la solución.

* Doctorante en el Instituto de Estudios Políticos de Paris, adscrito al Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales CERI. pablo.ibarguenruiz@sciences-po.org

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