Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2015/09/23 15:22

Ahora un tribunal pone a la ETB a pagarle a Claro

La batalla entre ETB y Claro tuvo un nuevo round: un fallo del Consejo de Estado obligaría a pagar a la empresa bogotana 53.000 millones de pesos. Esta guerra jurídica tiene confundida a las autoridades.

Ahora un tribunal pone a la ETB a pagarle a Claro Foto: Archivo particular

El interminable lío jurídico que han protagonizado la ETB y Claro, parece, no tendrá un final tan feliz para las arcas del Distrito, como lo preveía la administración. Una acción de tutela acaba de ratificar la condena que un tribunal de arbitramento le impuso a la firma en la que Bogotá mantiene su participación accionaria.
 
Según esta determinación del Consejo de Estado, sería la ETB la que tiene que cancelarle 53.000 millones de pesos a su enfrentada y no al revés. Una Sala de Conjueces del alto tribunal ratificó el fallo en el cual la Sección Cuarta negó que el laudo arbitral del que tanto se duele la administración distrital haya desconocido el debido proceso a las partes.
 
De manera que, no es Claro, la que debe cancelarle al Distrito los 27.000 millones pesos que exigía el Distrito. Según la determinación, es la ETB la que está en deuda.

La ETB emitió un comunicado en el que aseguró que la tutela no fue interpuesta por ellos. "Esta acción fue adelantada por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado y la empresa fue vinculada por esa alta Corporación como tercero", explicaron.
 
El fallo que entregó el Consejo de Estado abrió la puerta para que la Corte Constitucional se pronuncie sobre la decisión. Esto quiere decir que a esta batalla todavía le quedan muchos más rounds por delante.
 
La historia
 
La guerra jurídica que sostienen la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) y la multinacional Claro dejó der ser un hecho noticioso para convertirse en una especie de caricatura de la Justicia en Colombia.
 
Respecto al conflicto entre ambas empresas, que arrancó en 1.998, se han pronunciado cuatro tribunales de arbitramento, el Consejo de Estado en dos ocasiones y la Corte Constitucional una vez. Sin embargo, 18 años después no existe una decisión que dirima el conflicto. Ambas empresas han acudido a todo tipo de vericuetos legales para prolongar el proceso y, como es obvio, ponerlo a su favor.
 
Y están en todo su derecho. En la pelea entre la ETB y Claro hay mucho dinero en juego y sobre todo una demostración de supremacía en un sector tan competido como el de las telecomunicaciones. A pesar de todo esto, esta guerra jurídica mostró, una vez más, que ninguna de las partes cree en los tribunales colombianos y algo más grave: que las instituciones y las legislaciones vigentes no son lo suficientemente sólidas para dirimir estos conflictos.
 
En el sector de Telecomunicaciones hizo carrera un chiste que resume la situación “internet no existía y ETB y Claro ya estaban en su pelea sin fin”. Todo porque, la historia se remonta a 1998 cuando ambas empresas establecieron un contrato de interconexión que le permitía a la ETB hacer uso de las redes de Claro –entonces Comcel-, cuando sus clientes hacían llamadas al exterior.
 
Un tribunal de arbitramento consideró que la empresa en la que tiene acciones el Distrito había dejado de pagar parte de las obligaciones derivadas de este convenio, por lo que le impuso una millonaria condena, que en su momento fue ratificada por el Consejo de Estado.
 
El laudo arbitral le valió a Colombia ser condenada por el Tribunal Andino de Justicia. El organismo multilateral encontró que el laudo omitió el deber de consultar previamente a la Comunidad Andina, lo que obligó a la máxima instancia contenciosa a revisar su propia decisión y anular el fallo arbitral que condenaba a la ETB.
 
Es por esa razón que desde la administración distrital insistió en numerosas oportunidades sobre la obligación de Claro de devolverle los 27.000 millones que pagó en cumplimiento del laudo.
 
Pero pese a los procesos ejecutivos y otras determinaciones que parecían indicar que el Distrito tenía la razón, un tribunal de arbitramento volvió a condenar a la ETB. Al imputarle un incumplimiento en el contrato, le ordenó pagar a Claro más de 53.000 millones pesos.
 
Finalmente, el Consejo de Estado ratificó la legalidad de ese fallo arbitral. Así, la empresa pasó de ser acreedora de una multimillonaria deuda -en la que el Distrito esperaba encontrar recursos para gastos e inversiones en distinto proyectos- a ser la deudora de una suma más cuantiosa todavía.

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