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| 7/18/2015 4:22:00 PM

Las consecuencias de intentar bloquear a Uber

Los planes que tenga el Gobierno con aplicaciones como Uber afectarían temas de altísima complejidad como la neutralidad en internet. La plataforma respondió contra el posible apagón.

La noticia fue sorpresiva: el Gobierno, mediante el Ministerio de Transporte y el Supertransporte, buscaría bloquear la aplicación Uber bajo el argumento de que no cumplen la legislación vigente que tiene el país.

La iniciativa, que por ahora es incipiente, tendría unas implicaciones históricas. Que el Ejecutivo trate de controlar las aplicaciones a las que tienen acceso los usuarios colombianos vía decreto o acción administrativa podría ir en contra de la neutralidad de la red, que no es más que el derecho que tiene cualquier colombiano a ver contenidos legales en la red sin restricción alguna.

Es cierto, la polémica por la plataforma Uber es mundial. Gobiernos de todo el mundo se han visto a gatas para regular y legislar sobre la aplicación, pero muy pocos se han atrevido a intentar apagarlos. México, recientemente planteó una solución disruptiva al “regular a este tipo de aplicaciones”, sin embargo, en Colombia la movida de las autoridades se mueve en la dirección opuesta.

Expertos consultados por Semana.com explicaron que un posible 'apagón' de Uber sería el primer paso para que otras industrias puedan pedir lo mismo contra aplicaciones y plataformas que han cambiado sus respectivos negocios. "¿Qué pasaría si un día los canales de televisión solicitan que el Gobierno bloquee Netflix porque les quita una porción de su audiencia?", se cuestionó uno de los expertos.

La respuesta de Uber resultó ser tan fuerte como se esperaba. "La regulación de la movilidad y el futuro del libre uso de internet en Colombia no se pueden definir bajo la amenaza de las vías de hecho y en favor de viejos monopolios que controlan y se lucran de los cupos de taxis”, aseguraron.

Y fueron más allá, al poner nombres propios. “El camino que pretenden tomar el Ministerio de Tecnologías de la Información, el viceministro Enrique Nates y el superintendente Javier Jaramillo no sólo sacrifica la libre competencia, sino que condena la innovación tecnológica en el país a un futuro de incertidumbre jurídica”.

Por otro lado, desde Uber pusieron sobre el tapete el problema estructural que supondría un posible apagón de la plataforma por vías judiciales y administrativas. “De bloquear cualquier aplicación de internet el Min TIC atentaría contra el libre uso de la red y el futuro del emprendimiento tecnológico en Colombia”, expresaron.

Decisión compleja

El Gobierno tiene en sus manos una decisión más que compleja, podría ser histórica. Si llega a bloquear una aplicación, después de recibir una orden administrativa o judicial, tendría que enfrentar implicaciones del orden tecnológico y sobre todo de prestación de servicio de cara a los usuarios.

Es cierto que las regulaciones de transporte que están vigentes en Colombia no están preparadas para plataformas como Uber, también es cierto que actualmente la aplicación sigue funcionando a pesar de haber sido calificada de ilegal por parte del Gobierno; la pregunta que se hacen los expertos y la misma opinión pública es: ¿Qué pasa con los usuarios finales, que al fin y al cabo son quienes deben verse beneficiados por los avances tecnológicos y sobre todo por las legislaciones?

Uber, presente en 295 ciudades, es un proyecto disruptivo y en Colombia creó un vacío que ha dado pie a una situación peculiar: el Gobierno dice que es ilegal, pero la plataforma sigue operando. La experiencia en otras partes del mundo muestra que el mejor remedio es una regulación que incluya nuevas formas alternativas de transporte, deje tranquilos a los taxistas y les permita a quienes quieren un servicio de lujo pagarlo según las reglas de la libre competencia.

La prohibición, en cambio, dejaría un grave precedente para un país que ha hecho esfuerzos para perfilarse como impulsor de las nuevas tecnologías y, especialmente, de la creación de aplicaciones para solucionarles los problemas del día a día a los colombianos.

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