Un hallazgo fortuito publicada en Live Science ha abierto la puerta a una nueva era en la exploración espacial, sugiriendo que es posible llegar a Marte mucho antes de lo previsto. El cosmólogo Marcelo de Oliveira Souza, de la Universidad Estatal del Norte de Río de Janeiro, dio con este “atajo” mientras analizaba el comportamiento de un cuerpo rocoso cercano a nuestro planeta.

Un golpe de suerte astronómico
La investigación no buscaba originalmente nuevas rutas, sino que surgió mientras se estudiaba el asteroide 2001 CA21, un objeto metálico o rocoso que orbita el Sol. Al observar las primeras proyecciones de su trayectoria —el camino curvo que sigue un objeto en el espacio—, los científicos notaron que cruzaba de forma inusual las zonas de la Tierra y Marte. Aunque los datos del asteroide se ajustaron después, esa geometría inicial sirvió de inspiración para plantear rutas “ultracortas” entre ambos planetas.

De años a meses: el gran recorte en el cronograma
Actualmente, una misión convencional para ir y volver del planeta rojo puede extenderse hasta los tres años, debido a que se deben buscar momentos donde el gasto de combustible sea eficiente.
Sin embargo, este nuevo estudio publicado en Acta Astronautica propone que el viaje completo podría reducirse a menos de un año. La clave reside en aprovechar las configuraciones periódicas, que son posiciones específicas y repetitivas de los planetas respecto al Sol que facilitan el traslado.
La oportunidad de oro en 2031
Para que este viaje exprés sea posible, los planetas deben estar en oposición, es decir, alineados del mismo lado del Sol y a una distancia mínima entre ellos.

Tras analizar futuros encuentros planetarios, se determinó que la alineación del año 2031 es la más prometedora para aplicar esta técnica con tecnología que podría estar disponible pronto. En ese escenario, una nave podría completar el recorrido de ida en solo 33 días y regresar a la Tierra tras una estancia de un mes, totalizando apenas 153 días de misión.
