Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/12/21 18:03

UberX llega a Bucaramanga en medio de protestas

La plataforma anunció que prestará sus servicios en la ‘ciudad Bonita’ y grupos de taxistas se movilizaron por la capital. ¿Desafío o posicionamiento?

Desde el sábado 19 de diciembre los bumangueses pueden usar UberX. Hay revuelo en la ciudad. Foto: Archivo particular.

La modalidad de UberX ya puede ser utilizada en Bucaramanga. Precisamente, la modalidad que más controversia y protestas ha generado en otras capitales. Y es que el modelo colaborativo donde particulares prestan servicio de transporte público es el que los taxistas más rechazan y califican de ‘pirata’.
 
Este lunes los bumangueses amanecieron con movilizaciones de taxistas que se oponen a la implementación de esta plataforma en la ciudad. El argumento es el mismo que en Bogotá o Madrid (España): particulares no están en la capacidad de prestar el servicio y más importante esta modalidad “distorsiona el mercado ya establecido”.
 
En medio de la controversia quedan los usuarios y los transeúntes. En redes sociales, como es usual, la balanza se inclinó del lado de la plataforma. Los usuarios destacan que tienen una nueva opción para movilizarse sobre todo en trayectos cortos. Además, indican, se abre una nueva opción económica para diferentes segmentos sociales.
 
Pero no todo es color de rosas. Las autoridades locales han mantenido prudente silencio ante el anuncio de Uber, que comunicó su incursión con bombos y platillos desde el pasado sábado. Técnicamente, el uso de la plataforma UberX es ilegal en la ciudad si se cumplen con los lineamientos que se han visto en otras ciudades como Bogotá.
 
Los transportadores especiales de la ciudad tampoco se han pronunciado oficialmente. Sin embargo, en ciudades como Bogotá también han mostrado su descontento con UberX asegurando que “este servicio promueve prácticas ilegales en el transporte de individual de pasajeros”.
 
De entrada Uber llega sin el consentimiento del nuevo gobernador de Santander, Didier Tavera. El funcionario expresó en su cuenta de Twitter que “respalda al gremio de los taxistas” y califica de “innecesaria” la llegada de la plataforma a la ciudad. “Protejamos el trabajo de nuestros conductores. Estoy en total desacuerdo con UberX en Bucaramanga y con el abuso de las foto multas”, escribió.
 
En las próximas horas, el gobernador electo prometió reunirse con representantes del gremio taxista para “diseñar planes para mejorar el servicio”. En la ciudad aseguran que aprovechará para dilucidar estrategias para enfrentar la llegada de una plataforma que puede mover en otro sentido el mercado de la movilidad de la ciudad.
 
Mismo contexto

 
El desembarco de Uber en Bucaramanga tiene los mismos factores comunes que en Bogotá. Existe una creciente demanda de usuarios que no les importa moverse pagando un costo superior a las tarifas establecidas para los amarillos y poniendo en manos de particulares un servicio importante como el de la movilidad.
 
Sumado a la necesidad del mercado y los constantes trancones que proliferan en los últimos años, debido al desarrollo de la ciudad, hay que tener en cuenta el factor empleo.
 
De acuerdo con las cifras del DANE, en octubre de 2015 unos 200 mil bumangueses en edad productiva estaban entre la población inactiva de la ciudad, especialmente compuesta de estudiantes y personas dedicadas al cuidado del hogar. Otras 40 mil personas se encontraban sin empleo en la ciudad.
 
En ese contexto, Uber llega como una nueva alternativa de ingreso flexible y seguro para personas que no están interesadas en emplearse tiempo completo o que se encuentran en una transición de su vida laboral. Resulta ser un contexto similar al de Bogotá o Medellín.
 
Lo cierto es que en la ‘ciudad Bonita’ esperan que la llegada de UberX no derive en problemas de paros y orden público como ocurre cada tanto en Bogotá. La pelea por los usuarios, al final, será la que marque la parada en el mercado bumangués.

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