Martes, 24 de enero de 2017

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Adiós al dolor

La ortodoncia es una opción segura para corregir problemas de mordida y posición de los dientes.

Adiós al dolor

Los 60 fueron la edad de hierro en la ortodoncia. Los brackets cuadrados, inmensos, que requerían gruesos alambres retorcidos para lograr mover los dientes, han sido reemplazados por nuevas técnicas que han revolucionado esta ciencia que, hasta hace poco tiempo, era considerada una verdadera tortura. Hoy en día los pacientes cuentan con alternativas de primera calidad que permiten tratamientos menos dolorosos, más rápidos y con mayores garantías a largo plazo. Los materiales y las técnicas van desde el empleo de alambres térmicos hasta el uso del rayo láser.

La mayoría de pacientes están entre los 11 y los 17 años pues a esta edad se tienen los dientes definitivos y se puede comenzar a corregir de manera temprana la malformación de los maxilares y la mala posición dental. Los tratamientos de ortodoncia interceptiva, u ortopedia dental, se pueden practicar en niños de 3 años en adelante. De igual forma, los aparatos removibles son eficaces para solucionar malos hábitos que empeoran los problemas estéticos o de salud cuando salen los dientes permanentes.

Actualmente los niños, desde muy pequeños, son alimentados con productos suaves, como compotas y papillas, que evitan que los maxilares se ejerciten como lo hacían en la época de las abuelas, cuando se les enseñaba a masticar alimentos más duros. La falta de ejercicio impide el desarrollo de los huesos de la boca para que puedan albergar todos los dientes en la edad adulta. Por estos cambios en la alimentación y por los avances de la ciencia para atender los problemas de salud es que los ortodoncistas y sus tratamientos se hacen cada día más necesarios.

El éxito de la ortodoncia depende, ante todo, del profesionalismo del médico especialista. Muchas veces la gente se deja atraer por precios muy bajos y por resultados inmediatos que generalmente van acompañados de materiales de mala calidad y de promesas imposibles de cumplir. El precio de cada tratamiento se establece según el problema que presente el paciente, el tiempo que necesite para lograr solucionar el problema y los materiales que se empleen. Existen en el mercado brackets y alambres de diferente diseño y calidad cuya utilización depende del especialista y del presupuesto del paciente. Otro servicio que ofrecen los ortodoncistas, y que puede aumentar los costos, es mostrarle al paciente una imagen computarizada con un típico ‘antes y después’. Así algunos de ellos garantizan el servicio que prestan a sus pacientes. Del mismo modo, las clínicas especializadas —algunas de ellas con servicio las 24 horas— en este y otros servicios odontológicos son una excelente alternativa para encontrar profesionales debidamente calificados.



Materiales y técnicas

Los brackets pueden parecer todos iguales pero, sin embargo, las diferencias son grandes. Los médicos McLaughlin (Inglaterra), Bennett (Italia) y Trevisi (Brasil) desarrollaron el sistema MBT (según las iniciales de cada uno), que trabaja con brackets que responden a ángulos y a grados particulares.

Al detallarlos se advierte que no son completamente uniformes pues existe un bracket para cada pieza. Esta innovación responde a que cada diente tiene un tamaño y una forma diferentes y por lo tanto se requiere diferenciar la fuerza que se ejerce sobre cada uno para lograr moverlos de la manera más efectiva. Los brackets se fabrican en diferentes materiales, los hay de cerámica y de metal, cada uno con sus ventajas y desventajas. Los primeros resultan atractivos porque el color hace que no se noten tanto como los tradicionales. Sin embargo el alto costo y el color amarillo que adquieren con el tiempo hacen que los especialistas utilicen con mayor frecuencia los de metal.

Los brackets por sí solos no logran cumplir el objetivo de corregir los problemas de ortodoncia. Los alambres que los acompañan son también de gran importancia y los hay de diversas clases. Anteriormente eran hechos de nitrinol, el mismo material que se utilizaba para construir las antenas espaciales y los transbordadores. Por su composición estos alambres dentales tienen una especie de ‘memoria’ que los obliga a volver a la forma recta inicial a pesar de las torsiones que el ortodoncista les da y actúan como una especie de motor que genera el movimiento dental. Hoy en día los alambres para ortodoncia tienen las mismas ventajas de ‘memoria’ pero, además, se les han adicionado propiedades térmicas que los hacen sensibles a los cambios de temperatura, logrando que la fuerza sobre los dientes se haga de forma constante y gradual. Así, cada vez que el paciente toma bebidas calientes el alambre se tiempla, la fuerza se activa y el tratamiento se agiliza.

Además de los brackets algunos pacientes necesitan un tratamiento conjunto para que el resultado final perdure. Cuando una persona presenta malos hábitos, como respirar con la boca abierta, comer por un solo lado, mala deglución, etc., se debe realizar un tratamiento que busque solucionar estos problemas, que representan una amenaza para el éxito a largo plazo. El doctor Juan Carlos Mejía, presidente de la Sociedad Colombiana de Ortodoncia, recomienda la ortodoncia complementada con un trabajo de periodoncia, para asegurar la salud de los huesos y las encías, y de odontología para evitar la acumulación de residuos. Los fonoaudiólogos son también un buen complemento para erradicar estos hábitos.



¿Ortodoncia láser?

A pesar de que esta técnica no es muy conocida en Colombia existe un especialista que la trabaja. El doctor Carlos Delgado defiende y practica el uso del rayo láser en los tratamientos de ortodoncia. La idea de emplear el láser blando es estimular los huesos para así lograr un desplazamiento dental a mayor velocidad. Según el doctor Delgado esta técnica no implica mayor riesgo puesto que el láser que se utiliza es de baja intensidad, alta precisión y no presenta propiedades térmicas, lo que evita incisiones al paciente durante el procedimiento. Antes de iniciar uno de este tipo es recomendable que el especialista conozca detalladamente los antecedentes del paciente y si éste presenta algunas contraindicaciones, como lesiones tumorales, marcapasos, crisis compulsivas por fotofobia, quistes, diabetes (por la estimulación celular), embarazo y esquizofrenia, entre otros.

Bien sea a través de las nuevas técnicas o por los métodos tradicionales, la ortodoncia se ha convertido en una alternativa cada vez menos dolorosa y traumática para corregir problemas tan comunes como los dientes torcidos y la mala deglusión.

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