Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2009/12/12 00:00

Adulterio en la web

Un sitio especializado en la red les facilita a sus clientes a tener aventuras amorosas sin que sus parejas los puedan pillar.

u Según los dueños del portal AshleyMadison.com las fechas en que se triplican los contactos virtuales son el día del padre y el de San Valentín

Si Tiger Woods hubiera sabido de AshleyMadison.com seguramente se habría ahorrado muchos dolores de cabeza. Este portal de Internet, diseñado para facilitarles a las personas a tener amoríos extraconyugales, cuenta con aplicaciones para iPhone y Blackberry que borra todas las evidencias de las canas al aire de sus miembros. Según los expertos, gracias a la explosión de redes sociales, chats, webcams o emails se ha abierto un canal para que muchos casados coqueteen y tengan romances sin preocuparse de ser cogidos con las manos en la masa, como le sucedió al golfista.

De esta forma, poner los cachos nunca había sido tan fácil. El sitio cuenta con más de 4.610.000 miembros que crean su perfil, el cual puede ser falso o verdadero, y que escogen el tipo de relación que desean: Algo a largo o corto plazo, Ciber affair o chat erótico, Lo que sea que me excite, Todo vale e Indeciso. También deben decir el estado civil y dar algunos datos físicos como peso, altura, etnia y tipo de cuerpo, de tal modo que los demás usuarios tienen una guía a la hora de escoger a su amante virtual.

El sitio funciona como una red social parecida a match.com, pues el usuario puede tener un perfil configurado pero a su vez chatear de manera anónima y así intercambiar preferencias sexuales adúlteras. Algunos especifican las preferencias, que pueden ir desde simples besos o conversaciones, hasta sexo oral, nalgadas o fetiches. Luego, lo que resta es enviar un mensaje a la persona escogida y esperar que conteste.

La compañía cobra 49 dólares por un paquete de mensajes con 100 créditos que permite ponerse en contacto hasta con 20 miembros. Pero todo está bajo control. El cargo en la tarjeta de crédito no aparece a nombre de Ashleymadison sino de una compañía llamada ADL Media. Los usuarios no pagan por recibir mensajes, únicamente para iniciar el contacto, por lo que algunas personas, especialmente las mujeres, usan el sitio gratis.

Como era de esperarse, al sitio le han llovido críticos que argumentan que éste se lucra del dolor de las parejas casadas al facilitar este tipo de experiencias extramatrimoniales. Además lo acusan de hacer ver las infidelidades virtuales como si fueran deslices sin consecuencias. Pese a las críticas, los dueños del portal dicen que la fórmula les ha funcionado y que son sólo una plataforma. "No convencemos a nadie de que sea infiel. La gente lo hace porque sus vidas son miserables", dice Noel Biderman, CEO de AshleyMadison.com. Biderman señala que el tráfico se triplica luego de fechas que aparentemente son muy familiares como el día del padre, cuando, según él, los hombres se sienten más ignorados por sus esposas. En un año se han doblado las inscripciones, que hoy pasan los cuatro millones de personas. La mayoría son hombres casados, aunque también ha resultado muy atractivo para las mujeres, quienes ya conforman el 30 por ciento de sus usuarios. Según Biderman, el día de San Valentin se aumentan los contactos de mujeres casadas que, según él, probablemente también son menospreciadas por sus maridos.

Ashley Madison es el portal más popular pero no el único. También están marriedsecrets.com, illicitencounters.com y meet2cheat.co.uk. Aunque parece un sistema ideal para llevar un romance, no es seguro del todo. Hay sitios especializados en averiguar si la pareja está teniendo una aventura como Chatcheaters, que permite seguir detalladamente las páginas que visitó el usuario, o Eblaster, un software para grabar todo lo que se digita en el teclado. Por eso, AshleyMadison se las ha ingeniado para salirle al paso con las aplicaciones para iPhone y Blackberry, que borran los rastros de las conversaciones eróticas entre sus miembros.

Pero la proliferación de estos sitios ha generado una discusión más profunda y es si realmente un affair virtual constituye una infidelidad. Una investigación de la Universidad de Florida entre usuarios de Yahoo y

Messenger, reveló que el 83 por ciento de los casados que coquetean o tienen encuentros sexuales virtuales no consideran que estén engañando porque no hay ningún contacto físico.

Felipe, un administrador de empresas que lo vivió en carne propia, no tiene dudas de que sí lo es. Tras cinco años de matrimonio una noche encontró a su esposa en el estudio de su apartamento semidesnuda frente del computador acariciando su cuerpo. Ella no tuvo otra opción que confesarle de su relación de seis meses con un argentino y aunque argumentaba que era un asunto virtual y que no le estaba siendo infiel porque nunca se habían visto, Felipe se sintió traicionado. Para Doris Domínguez, sicoterapeuta experta en pareja, no importa si se trata de un encuentro virtual o real. "Cuando una persona busca a otra para compartir emociones o tener sexo, así sea a través de la red, le deja de dedicar tiempo, atención y energía a su pareja y a sus hijos".

No obstante, Loick Roche, doctor en sicología y coautor del libro En la cama con la web, Internet y el nuevo adulterio, considera que sólo la víctima de una aventura de este tipo puede decir si hay infidelidad. "Mientras que para algunos el adulterio comienza en la primera muestra de engaño y mentira, para otros sólo se da cuando el contacto es real", dijo Roche a SEMANA. Según él, el problema de fondo es que cuando una persona tiene una aventura, así sea virtual, es porque "hay una gran pobreza sexual, y cuando esto falta, surge la necesidad de encontrar en otro lugar lo que no se tiene en casa".

Si es infidelidad o no, no se sabe. Pero mientras se descubren cuáles son las verdaderas intenciones de los infieles cibernéticos, lo cierto es que la gente siente que está más segura en sitios como AshleyMadison, donde las parejas que sospechan de los devaneos de sus cónyuges nunca van a encontrar una señal de su desliz.

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