Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/25/2006 12:00:00 AM

Amigos invisibles

En la era de Internet las relaciones de amistad no necesariamente involucran a gente de carne y hueso. Muchos le confían su intimidad a personas que a lo mejor ni siquiera existen.

Carla Salazar estaba pasando por una "tusa terrible" por culpa de su novio, con quien acababa de terminar, cuando conoció a alguien que se convirtió en su paño de lágrimas. Desde ese momento se volvieron amigos y no han dejado de hablar. Han pasado más de seis meses y hoy continúan en contacto, a pesar de que nunca se han visto frente a frente. De hecho, su confidente, 'Vodoo', vive en Portugal, a miles de kilómetros de Bogotá, desde donde Carla se conecta para chatear con él. El fenómeno de los amigos virtuales nació con Internet y hoy son pocos los internautas que no tienen uno.

Según la médica siquiatra Ana Millán, estas relaciones se han incrementado en la medida en que las personas de las grandes ciudades están cada vez más solas gracias a la modernización y a la urbanización. "Entonces Internet viene a ser un falso sustituto de una relación humana auténtica", le dijo a SEMANA

Se trata de relaciones, generalmente a larga distancia, que se entablan sobre todo a través de las salas de chat, e-mail, mensajes a celulares, foros y programas como messenger, skype, google talk, etc. En el caso de Carla, 'Vodoo' llegó a ella por el programa hi5, que es básicamente una red de amigos compartidos, vio su foto y decidió mandarle un mensaje. Luego cambiaron sus direcciones en el messenger y desde ahí no han parado.

Hablan de sus trabajos, de sus familias y de sus relaciones sentimentales. Carla sabe de él que es discjockey y curador de arte. Que está enamorado de una compañera de trabajo que no le pone atención y conoce a sus amigos por fotos. Claro, Carla sabe que su amigo virtual podría estar mintiendo, pero ella misma reconoce que "en esto existe una fe tácita, pero si es un farsante, ¿qué más da, es virtual. Al fin y al cabo, a mí no me interesa más allá de lo que es en la red", dice.

Millán opina que "detrás de todas esas relaciones siempre estará la incertidumbre, porque uno no conoce a alguien hasta que lo ve. Es la primera impresión del otro la que nos incita a avanzar en la relación o a abandonarla. Son relaciones de incertidumbre y de alto riesgo porque no se sabe quién está detrás de la pantalla". Y es que tener un amigo por Internet es también un acto de confianza. Las sicopatologías en la red están a la orden y son muchos los casos de citas a ciegas concertadas por este medio que terminan en violaciones o asesinatos.

Pero no todo el mundo anda tan prevenido. Julio Quintero y Bernarda Aparicio se conocieron en una sala de chat, ya no saben hace cuánto. Ahora se escriben por messenger casi todas las semanas y están pendientes el uno del otro, al punto que decidieron intercambiar teléfonos para tener la posibilidad de saber qué pasó si alguno de los dos no vuelve a aparecer. Julio ha acompañado a Bernarda a pesar de encontrarse en Bogotá y ella en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Se refiere a ella como su "amiga boliviana" y aunque no le conoce ni la voz, sabe que cuando quiera ir de visita, tendrá un alojamiento gratuito. Conocen a las familias del otro por fotos y hablan de su vida privada tranquilamente.

Se han visto a través de cámaras web, pero nunca se han atrevido a hablarse de viva voz. Incluso alguna vez Bernarda tuvo la posibilidad de llamar gratis al exterior, marcaba, pero cuando Julio le contestaba, no era capaz de decir nada y colgaba. "Eso era como transgredir la virtualidad, que finalmente es lo mejor de este tipo de relaciones", opina Julio.

Un caso similar es el de Laura Valencia y Andrés Uribe, que se conocen desde hace más de cuatro años. Ella es de Medellín y él de Armenia, y aunque sí se hablan seguido por teléfono, no han querido conocerse a pesar de haber tenido la oportunidad. "Creo que la magia es tener a alguien al otro lado de la línea, hablar con él, que te conozca y que lo conozcas, pero no más allá de su voz, porque se acabaría el encanto", explica ella.

A diferencia de las parejas que se conocen y se enamoran por este medio, los amigos de Internet no tienen como objetivo encontrarse en la vida real. Y aunque en la mayoría de casos intercambian fotos y videos, aspectos como el físico, la timidez o el miedo al ridículo pasan a un segundo plano en el ciberespacio. Pero para la sicoterapeuta Juliana Villate, esto no es tan cierto. "Lo que yo he visto es que siempre hay un interés afectivo y erótico. Siempre hay una motivación romántica y una búsqueda de una fantasía amorosa, así sea inconsciente, dijo en charla con SEMANA. Internet no da para hacer amigos, cuando se aburren de una persona, siguen con la otra", sentencia.

Lo que sí es cierto es que por más que la tecnología avance y que en las grandes ciudades cada vez sea más difícil hacer verdaderos amigos, los virtuales están muy lejos de reemplazar a los reales. Como afirma Millán, "una palabra por el PC no es lo mismo que un abrazo o alcanzar un pañuelo para consolar a un amigo cuando llora".
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.