Lunes, 1 de septiembre de 2014

Año nuevo, cuerpo nuevo FOTOMONTAJE: JAVIER DE LA TORRE GALVIS/SEMANA

| 2013/01/05 00:00

Año nuevo, cuerpo nuevo

Por esta época, las dietas desintoxicantes se ponen de moda. La idea es limpiar el organismo de los excesos de comida y licor durante el año anterior. ¿Qué tan efectivas son?

En diciembre, mes de parranda y animación, la mayoría da rienda suelta a su paladar. Por eso, cuando llega el nuevo año y se dan cuenta que aumentaron de peso, les queda claro que haber comido y bebido tanto tiene su costo. Para compensar esos excesos, algunos se someten a dietas desintoxicantes o ayunos. A pesar de su popularidad, las detox, como se les conoce, siempre han sido cuestionadas y varios expertos señalan que su efectividad y beneficios no tienen suficiente respaldo científico como para que todo el mundo las practique. Otros, sin embargo, afirman que con la adecuada asesoría, sí pueden servir.

Las detox, abreviación de desintoxicación en inglés, son dietas que buscan liberar el cuerpo de toxinas que se encuentran en las comidas altas en carbohidratos y alimentos procesados, las bebidas alcohólicas y los químicos nocivos que se producen por el estrés y están pululando en el medio ambiente. La suma de estos factores puede causar, además del aumento de peso, enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión.

Estas dietas son practicadas por lo general en enero, no solo por los excesos decembrinos sino también porque la mayoría de gente tiene vacaciones y puede practicarlas con calma y dedicación. Ese es el caso de Julio Correa, un colombiano de 35 años que quiso experimentar una detox y desde entonces ha tratado de hacerla al menos una vez al año. “Lo hice porque mi esposa ya la había practicado y me la recomendó. No estaba obeso ni quería bajar de peso, simplemente quise vivir la experiencia y aunque fue muy duro, me sirvió. Sentí mayor bienestar y menos pesadez”, le contó a SEMANA.

La dieta que practicó Correa dura dos semanas y consiste, al igual que la mayoría de las detox, en consumir frutas, verduras, cereales y leguminosas sin condimentos, es decir, alimentos ricos en fibra y bajos en grasa, calorías y glucosa. “La idea es empezar a comer todo tipo de frutas y a los cuatro días añadir las verduras. Luego los cereales y continuar así hasta completar 16 días”, señala Correa, quien afirma que además de la limpieza que experimenta el organismo, la dieta sirve para tomar consciencia de lo que se consume. “Yo como de todo pero hacer esta dieta una vez al año me ha servido para evitar el azúcar, por ejemplo. Ahora tomo los jugos sin dulce y no toco las gaseosas”, dice Correa.

El problema con las detox surge cuando no se saben manejar bien. Si la ingesta de calorías se reduce drásticamente, el cuerpo entra en un estado de autoconservación y las quema más lentamente. Además, en ocasiones el efecto resulta contrario al objetivo que se trazó. Si bien se baja de peso, mantenerlo es complicado y la persona puede llegar incluso a quedar más arriba de donde estaba porque el metabolismo se vuelve más lento y facilita el aumento de peso. “Quienes practican este tipo de dietas a veces terminan peor que cuando empezaron y el peso que ganan es, por lo general, solo grasa y no masa muscular”, señala Frank Sacks, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Hace algunos años, la Asociación Dietética Británica publicó un estudio en el que señala que hay muchos mitos creados alrededor de los productos y las dietas detox, pues no existe evidencia científica de que haya un beneficio nutricional real. Sacks coincide con esta visión y afirma que no existe fundamento biológico que indique que el cuerpo necesite ayunar o utilizar cualquier fórmula desintoxicante, pues para eso tiene sus propios órganos y el sistema inmunológico que se encarga de eliminar las toxinas.

Otra cosa piensa el médico Santiago Rojas, autor del libro Desintoxícate, quien cree que las dietas desintoxicantes son válidas siempre y cuando no sean extremas y tengan el aval de un especialista. “El organismo se sobrecarga y ayudarlo puede ser importante para liberarlo”, dice Rojas. Este experto recomienda una dieta de una semana que consiste en comer frutas toda la mañana, una proteína vegetal o animal baja en grasa al mediodía, acompañada de ensalada y verdura cocida. Y en la noche, sopa de verduras y cero carbohidratos. “De esa forma, cualquiera puede bajar tres kilos y lo más importante es que no va a sentir hambre como en otras dietas”, afirma Rojas. Con él coincide Alicia Cleves, nutricionista del Centro de Nutrición y Medicina Integral (Cinumed), en Bogotá. “Lo ideal es organizar la comida, no restringirla. Muchos pacientes piden que se les planee una dieta especial para enero, pero lo más importante es que sean conscientes de lo que comen y que no se excedan”, dice Cleves.

La experta en preparación física Jane Gray dice que seguir una dieta detox puede ayudar a reeducar a las personas a comer bien y a cambiar algunos de sus hábitos alimenticios. Sin embargo, más allá de si son buenas o no, un problema recurrente de ellas es que la mayoría de personas que las empiezan, no las terminan. Según una encuesta realizada por la firma XLS-Medical en el Reino Unido, el 92 por ciento de la gente que se propone hacerlas cada enero tiran la toalla antes de tiempo. Esto ocurre, según lo declararon los encuestados, por que sienten hambre y aburrimiento y se dejan tentar por el alcohol.

Además, un error típico de algunos es pensar que un día sin dieta no va a tener consecuencias graves. Pero están equivocados. “Un solo día puede acabar con el esfuerzo de una semana entera”, dijo a SEMANA Matthew Capehorn, director clínico del Foro Nacional de Obesidad (NOF) del Reino Unido.

Rojas, por su parte, afirma que las personas son inconstantes porque no crean hábitos saludables y la fuerza de voluntad siempre se doblega ante circunstancias adversas. “La estrategia es muy sencilla: hay que tener un objetivo claro, saber con qué se cuenta y qué se necesita. Muchos asocian dieta con restricción, pero en realidad es un estilo de alimentación”, dice Rojas. Además, algo en lo que enfatizan los especialistas, tanto los que están a favor de las detox como los que no, es en que la gente debe procurar tener una alimentación balanceada todo el año y no solo en el mes de enero. Aunque el organismo puede purificarse, no será suficiente para ser más saludables y mantener un peso estable. “La manera más efectiva de hacer dieta es seguir comiendo balanceadamente y, preferiblemente, en porciones pequeñas para asegurar que se consumen menos calorías de las que el cuerpo necesita”, concluye Capehorn.

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