Viernes, 20 de enero de 2017

| 1995/02/06 00:00

AÑO NUEVO: DIETA NUEVA?

Si perder peso hace parte de sus propósitos para 1995, tenga en cuenta los secretos que dan los expertos para que esta vez la dieta no le falle.

AÑO NUEVO: DIETA NUEVA?

HACER DIETA ES, JUNTO CON DEJAR de fumar, uno de los más comunes propósitos de cada año nuevo. Se estima que en el mundo actual una de cada cinco personas sigue un régimen para perder peso o para mantenerlo. Sin embargo, quien haya hecho dieta alguna vez sabe que el problema va más allá de la fuerza de voluntad. La gran mayoría de las personas que, con sacrificio, logra perder unos kilos, al poco tiempo se encuentra con la desalentadora realidad de ganarlos nuevamente. Por eso, cuando se habla de la efectividad de las dietas, esta palabra no se refiere exclusivamente a cuántos kilos se pierde en cuántos días sino a si sus efectos son duraderos o no. Dietas y fórmulas para adelgazar es lo que existe. Sin embargo, según diversos estudios, se ha encontrado que 80 por ciento de los seguidores de dietas recuperan el peso perdido en los siguientes cinco años.
Pero, ¿qué es lo que hace ese 20 por ciento de privilegiados para lograr el éxito? Eso quiso averiguar un grupo de expertos de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, y para ello entrevistaron a 400 personas que se habían sometido a un régimen para adelgazar y que años después continuaban en el peso deseado. Al analizar sus respuestas se encontró que la gran mayoría había combinado dieta con ejercicios (ver recuadro), que una gran parte no se había limitado a suprimir las grasas de su dieta sino que también había disminuido las cantidades de alimentos que ingería. Además, los expertos establecieron que quienes se mantenían en su peso ideal continuaban con un programa de ejercicio y revisaban muy bien el contenido de calorías de todo aquello que se llevaban a la boca. También descubrieron que aquellos que habían logrado perder peso con éxito no lo alcanzaron luego de una drástica dieta relámpago sino con varios años de disciplina. "Hemos derribado el mito de que los efectos de las dietas no son permanentes", señaló Rena Wing, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh."No hay una fórmula mágica. Su secreto es que después de la dieta mantuvieron un buen nível de ejercicio y continuaron prestándole atención a lo que comen".
Eliminar las grasas es el primer paso de toda dieta, pero eso no garantiza que se pierda peso. Muchas personas encuentran que a pesar de estar comiendo en forma más saludable que antes no logran perder ni una libra. "La razón para ello es que siguen comiendo demasiado. Mucha gente piensa que si consume alimentos bajos en grasas puede comer todo lo que desee", dice la doctora Wing. Lo que todo seguidor de dietas tiene que saber es que no se trata sólo de qué se come sino cuánto se come. Aunque se consuman alimentos más sanos es necesario también revisar el tamaño de las porciones.
Si bien cortar con las grasas significa suprimir un gran número de calorías (un gramo de grasa tiene nueve calorías, mientras un gramo de carbohidratos tiene cuatro), quien pretenda bajar de peso tiene que limitar el total de calorías diarias. Una libra es igual a 3.500 calorías, no importa de dónde provengan. Si comiendo de más o haciendo menos ejercicio usted se excede en 200 calorías diarias, en 17 días ya habrá ganado una libra. Pero lo opuesto también es verdad: si se consumen 200 calorías menos o se queman 200 extras al día, en 17 días se habrá perdido una libra.
Al parecer, contar con un mercado inundado de productos bajos o libres de grasas conduce a la falsa tranquilidad de creer que dieta significa comer las mismas cantidades pero con la condición de que los alimentos tengan la etiqueta 'fat-free' o 'lowerfat'. Y la verdad es que, si bien una galleta dietética puede representar apenas 60 calorías, el paquete de 12 galletas significa 720 calorías y, aunque son libres de grasa, consumir todo el talego puede atentar contra la dieta casi con la misma contundencia que una donut. "Tenemos que aprender a pensar en los gustos como en lo que son, así se trate de galletas dietéticas", dice la doctora Wing.
El estudio demostró que el secreto de las personas que han tenido éxito en sus dietas radica en que comen solamente cuando están hambrientas y dejan de comer cuando están satisfechas.
Muchos de quienes fallan en sus dietas son personas que comen no por hambre sino por razones emocionales.
Finalmente, los expertos concluyen que la clave está en control y equilibrio: comer menos grasa es el control, y comer más fibra da el equilibrio. Pero lo que han comprobado es que es más fácil el primero que el segundo. Al contrario de lo que se piensa, a comer menos grasa es algo que la gente logra hacer sin mayores sacrificios. El verdadero reto consiste en diseñar una dieta balanceada para obtener la fibra suficiente, y el secreto está en formar un nuevo hábito de alimentación que incluya gran cantidad de frutas, vegetales y granos enteros. Cuando haya consumido toda esa fibra, no querrá más que dos o tres bocados de carne y ya no deseará meterle el diente a otros productos más llenos de calorías.
Calorías, grasa y fibra resumen todos los secretos de la pérdida de peso, pero el ingrediente clave a la hora de mantenerlo es el ejercicio. Según los expertos, sin un adecuado programa de ejercicio -así sea caminar una hora tres veces por semana- todo ese esfuerzo se pierde. Este es un complemento indispensable y sus beneficios van mucho más allá de eliminar kilos. "El ejercicio lo hace sentir mejor, mejora su energía para el día y le ayuda a controlar el estrés y la depresión", dice la doctora Wing. Sin embargo, dieta hace todo el mundo, y ejercicio sólo unos pocos. Y, en opinión de los expertos, este parece ser el pecado de la gran mayoría de las personas que fallan en sus intentos de perder peso.


Perder peso: ¿cuál es el secreto?

Esto fue lo que respondieron 400 personas sometidas a dieta al ser interrogadas sobre las claves para haber podido bajar de peso y lograr mantenerlo:

* 94 por ciento aumentó su nivel de actividad física para complementar la dieta. Caminar es la actividad más común.

* 98 por ciento disminuyó en alguna forma el consumo de comida.

* 57 por ciento buscó ayuda profesional.

* 92 por ciento continuó con el ejercicio como una forma de mantenerse después de la dieta.
* 98 por ciento continuó con una dieta más balanceada.

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