Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/10/2001 12:00:00 AM

Arma biológica contra el terrorismo

Desde los atentados del 11 de septiembre, el humor negro invadió Internet con mensajes alusivos a lo ocurrido ese día y el correo electrónico se convirtió en el medio más común para su difusión.

Por: Pablo Fabián Correa*

Si el correo tradicional es recibido con aprehensión por sus destinatarios por temor a una infección con ántrax, una desmesurada cantidad de correos electrónicos que reciben los usuarios de Internet son recibidos sin sospechas porque tan sólo están infectados con un fuerte y divertido humor negro acerca de los atentados del 11 de septiembre y la guerra contra el terrorismo declarada por EEUU.

Dicen que Ben Laden se entrega con una condición: Que lo dejen conducir el avión de ida a EEUU. También que si Osama Ben Laden y Bush juegan al ajedrez gana Osama porque a Bush le faltan las torres. Que a los pasajeros de American Airlines les preguntan al comprar el tiquete: ¿a qué piso va? Y que en Estados Unidos hay tres superhéroes: Superman que sobrevuela las Torres Gemelas; Spiderman que las escala y Musulman que las atraviesa. Estos son apenas una pequeña muestra de los cientos de chistes que circulan por Internet después del 11 de septiembre, día del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, que buscan arrancar unas sonrisas en medio de los desastres de la guerra.

Cada vez que alguien abre su correo electrónico es posible que se encuentre con un nuevo chiste o caricatura sobre la guerra contra el terrorismo que estos días vive el mundo. Cadenas de comunicación se han formado en la red y los usuarios se divierten intercambiando diariamente las últimas creaciones humorísticas que ridiculizan a Bush, a Osama Ben Laden o a cualquiera de los personajes o situaciones implicados en estos sucesos.

Un alto porcentaje de los chistes están construidos entorno a tres ejes temáticos: George Bush, Osama Ben Laden y las Torres Gemelas, afirman los encargados de la página www.torresgemelas.com. que han dedicado este espacio de la red para recopilar bromas con esta temática. Por la repetición en chistes y caricaturas estas tres figuras se han convertido en íconos del pueblo norteamericano, del grupo terrorista, y de los sucesos del 11 de septiembre, respectivamente. En esta página, por ejemplo, el 80 por ciento de la información recibida es de fuentes distintas a los actores directos del conflicto, es decir, Estados Unidos (se habla de Norteamérica cuando se incluye a Canadá) y Afganistán. Un dato que estaría señalando el duelo y el respeto que viven estos países por sus muertos o la seriedad frente a la guerra. Por otra parte podría ser la confirmación de una de las características de nuestras culturas: el humor como una forma narrativa, el humor como expresión de lo serio.

Pero los chistes no se robaron el show en esta ocasión. Lo que en verdad despertó risas en las reuniones de tinto de las oficinas, en las conversaciones de estudiantes en los pasillos de sus universidades y colegios, fueron los fotomontajes y las caricaturas que se difundieron por Internet, periódicos y revistas. En una de ellas el bello rostro de Lara Croft, la heroína del famoso juego de video, es reemplazado por el de Ben Ladem. En otra aparece un "tali-tubby", que no es otra cosa que un teletubbie con la barba del terrorista árabe. Se pueden apreciar panorámicas de New York del año 2006, donde la arquitectura árabe, con sus mezquitas y cúpulas, ha reemplazado los rascacielos norteamericanos. Publicidad de la marca Barbie, ofreciendo su nueva muñeca talibán con su respectivo Ken Ben Laden circulan en algunas páginas. También se ofrece a aquellos cansados de sufrir por culpa de sus vecinos, compañeros de trabajo o suegra, un Kit de Terrorismo casero creado por el reconocido jefe terrorista Ben Ladem, y pueden llamar al número 800-PANICO. Reflejando la profunda indiferencia e ignorancia que experimentamos ante estas culturas, un mapa de Asía muestra los países que rodean a Afganistán (akistán): talvezestán, tampokoestán, andakesiestán, nosesiestán, akinoestán y paizekestán. La creatividad de estas personas no tiene límites, todos los símbolos culturales se convirtieron en potenciales fuentes de bromas, desde la estatua de la libertad hasta el burká que usan las mujeres talibán para cubrirse el rostro.

El humor como arma

El humor es una de las tantas expresiones populares. Resulta necesario para el ser humano porque extrae componentes alegres que hacen más soportable los momentos adversos. Las formas que adopte dependerán de los medios que encuentre para trasmitirse a otras personas. Internet ha probado ser un eficaz, económico y rápido medio de comunicación, de ahí, que este nuevo siglo, iniciado con esta nueva guerra, se haya visto acompañado por una desbandada de chistes, caricaturas, y sobretodo fotomontajes por toda la web.

Freud señalaba en su libro "El chiste y su relación con lo inconsciente" que "el humor es un medio de conseguir placer a pesar de los efectos dolorosos que a ellos se oponen y aparece en sustitución de los mismos. El sujeto vuelve la espalda a todo aquello que lo conduce a la muerte y puede provocar su desesperación". Hacia 1927 Freud amplía su concepto al afirmar que: "el humor no es resignado sino rebelde; no sólo significa el triunfo del yo, sino también el principio del placer, que el humor logra triunfar sobre la adversidad de las circunstancias reales". Entonces, todas estas bromas, chistes, caricaturas, no son más que la expresión de creativas personas por desahogar su incertidumbre, o dolor, o angustia. La respuesta a las armas de los atacantes.

Sin embargo, si el 80 por ciento de este humor no proviene de los actores en conflicto, es porque atrás de estos ocurrentes mensajes, se esconden otras problemáticas, otras sensibilidades, otras tensiones. Si al conflicto se le han señalado como protagonistas principales a Estados Unidos y el régimen talibán y la organización Al-kaeda, no quiere decir que no se puedan descubrir por debajo de estos protagonismos otros actores, al fin y al cabo, las dimensiones del conflicto y sus consecuencias son mundiales. Quizás, lo que se esconde en esta avalancha de bromas sea la misma inconformidad y rebeldía que se respira en las columnas de escritores como Antonio Caballero, cuando escribe: "Era apenas natural que al cabo de medio siglo de ensañamiento de los gobiernos norteamericanos contra las ciudades de medio mundo –Tokio, Dresde, Hiroshima, las aldeas de Corea, Hanoi, Beirut, Panamá, Trípoli, Kabul, Bagdad, Belgrado- les llegara el turno del horror también a Nueva York y a Washington. Llevan toda la vida sembrando vientos de rencor por el mundo: no deben asombrarse de que ahora venga la cosecha de tempestades". Y entre estas tempestades deben contarse la de los chistes, las caricaturas, las mofas, que desde muchos países ajenos al conflicto les dedican en sus páginas informativas.

Humor político o humor negro

El humor político se presenta generalmente de dos maneras: como una expresión popular de crítica al gobierno de turno, o como un juego partidista que maneja una estrategia de venganza. Este tipo de humor deja a un lado los objetivos de pura diversión para convertirse en un arma política que puede estar bien sea a favor o en oposición al poder.

El sociólogo Francisco Gregory, piensa que el humor que se ha generado en torno a los sucesos históricos que sucedieron el 11 de septiembre en Estados Unidos, podría considerarse humor político, en la medida que existe una connotación ideológica en estas bromas. Junto a su carácter divertido e interesante, se presenta como una reafirmación de los valores propios de nuestra cultura, frente a una brutal, terrorista y atrasada cultura árabe. Pero el enfrentamiento en la arena del humor no es sólo entre occidente y el mundo árabe. También un porcentaje de estas punzantes mofas apuntan a los Estados Unidos, su cultura y su sistema político, y serían la muestra de las disconformidades y tensiones tejidas a lo largo de estás décadas en que Norteamérica ha ejercido su papel de superpotencia. La burla, la caricatura y el escarnio han sido el complemento implacable de los discursos y los actos de los políticos. En el siglo XVII Quevedo hizo arte de la burla utilizándola para dirimir diferencias con sus adversarios. Voltaire un siglo más tarde la usó de forma sistemática y demoledora en apoyo de causas diversas de interés social. Estaba convencido de que era el único medio que tenía para oponerse a los atropellos de los poderosos. Consiguió mover la opinión pública europea con libelos, panfletos y cuentos. Y otra importante característica histórica de la sátira, equiparable al actual uso del Internet: durante el siglo XIX y XX estas publicaciones eran casi hojas volanderas que por su misma sencillez de medios gozaban de una especial independencia. Internet abrió un nuevo campo de creación verdaderamente libre a la divulgación de textos e imágenes no mediatizados por el poder político. Si este humor lo consideramos político, es desde la política de los anónimos, de los que no tienen protagonismo y son insignificantes frente a los grandes poderes. Síntoma además de una verdadera y sana democracia.

Para el caricaturista y diseñador gráfico Diego Peña, el humor en torno a la caída de las torres gemelas puede clasificarse como humor negro, en la medida que su temática gira en torno a víctimas humanas y sucesos que en algunos genera sufrimiento.

¿Por qué contar con humor?

Johanna Villamizar, estudiante de ciencias políticas de octavo semestre de la Universidad Javeriana, considera que a pesar de la crueldad que algunos le acusan a este humor, es una forma de recrear e informar sobre la realidad. Considera además que tanto lo trágico en exceso como lo humorístico desmedido acercan al público a la realidad. Por lo tanto, no debe juzgarse estas manifestaciones culturales desde un plano moralista, porque no ofrecen respuestas ajustadas a lo que se está viviendo.

Silvia Gomel, en un artículo titulado "los medios y la construcción de la realidad" piensa que en este tiempo se ha dado un desarrollo generalizado del código humorístico que indica la aparición de nuevos valores a través de un tipo de individualidad que aspira básicamente al placer y a la expansión.

Los riesgos del humor

Los hechos acaecidos el 11 de septiembre y la posterior guerra desarrollada por Estados Unidos y sus aliados en Afganistán, se muestran como signos de teorías políticas planteadas por algunos intelectuales hace ya varios años. Para Samuel Huntington, en su libro El Choque de la Civilizaciones, en el siglo XX, "las relaciones entre civilizaciones han pasado, de una fase dominada por la influencia unidireccional de una civilización sobre todas las demás, a otra de interacciones intensas, sostenidas y multidireccionales entre todas las civilizaciones. Para los historiadores terminó la expansión de Occidente y comenzó la rebelión contra Occidente. Por otro lado, el sistema internacional se extendió más allá de Occidente y pasó a incluir múltiples civilizaciones...El pecado de la cultura occidental ha sido su incapacidad para reconocer los grandes conflictos culturales del mundo, y la multiplicidad de sus civilizaciones. Occidente ha padecido un provincianismo e ilusiones egocéntricas de que el mundo gira en torno a él, de que había un Oriente inmutable y de que el progreso era inevitable".

Estamos frente a un nuevo momento histórico, las civilizaciones que por tantos años permanecieron distantes, ahora gracias a las nuevas tecnologías, los medios masivos de comunicación, entre otros factores, se están acercando y enfrentando. No se trata de censurar el humor o pretender acallarlo, pero la reflexión en torno a cuánto conocemos de los otros, hasta que punto escabullimos el reconocimiento de esas otras sociedades y culturas a través de la banalización y simplificación de una caricatura o un chiste, es algo que no podemos dejar a un lado. Ni siquiera sabemos si nuestro humor les hace gracia, tampoco si sus chistes los entendemos. El humor puede ser una forma de acercarse a los demás, pero sin prudencia puede volverse contra nosotros.

Para terminar, uno más de los chistes de esta época: Un avión le dice al otro: Oye, nos tiramos esas gemelas?



*Estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad Javeriana
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1851

PORTADA

El doloroso asesinato de 81 líderes (este año)

José Jair Cortés es el más reciente de casi un centenar de líderes asesinados este año sin que el Estado pudiera evitarlo.¿Cómo parar este desangre?