Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/07/25 00:00

Asaltacunas

Científicos identificaron un gen que sería el responsable del síndrome de muerte súbita en bebés.

Se calcula que sólo en Estados Unidos más de 3.000 infantes mueren al año sin una razón aparente. El hallazgo del gen promete esclarecer el enigma.

Uno de los mayores temores de los padres que acaban de tener un bebé es que sufran algún problema cuando están en la cuna. Sus temores no son infundados. Se calcula que más de 3.000 recién nacidos mueren sin causa aparente mientras duermen. Algunas veces se esclarece la razón, pero cuando no hay explicación el caso se clasifica como síndrome de muerte súbita del lactante o Smsl. La semana pasada un grupo de científicos del Translational Genomics Research Institute, de Estados Unidos, dio un gran paso para resolver este enigma.

En un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy los científicos afirmaron que habían detectado un gen que sería el culpable de este síndrome. Para su investigación, los expertos estudiaron a la comunidad de los Amish, en Pensilvania, en donde identificaron a 21 niños que habían muerto de paro respiratorio y cardíaco súbito antes de cumplir el año. Después de analizar el ADN de cuatro de los niños y el de sus respectivos padres, hermanos y familiares, encontraron que había un defecto común a todos ellos. Los cuatro tenían un par de copias anormales del gen Tspyl, ubicado en el cromosoma 6. Sus padres también portaban una copia de la alteración.

Según el director de la investigación, Dietrich A. Stefan, este gen está relacionado con el sistema nervioso, específicamente con el área que controla los reflejos del pulmón y el corazón. Las muertes súbitas ocurrirían debido a que la mutación causa una inestabilidad cardiopulmonar.

Los niños que tienen estos genes anormales también tienen testículos poco desarrollados.

La comunidad Amish es una población con un alto índice de desórdenes genéticos. No obstante, los investigadores creen que este gen se encuentra en la población en general pero en menor frecuencia. La próxima tarea del grupo será estudiar esa frecuencia y el papel del gen en el control de la respiración y el ritmo cardíaco de los pequeños.

Stefan espera que este estudio sea un aporte para ayudar en un futuro a identificar a los niños en riesgo desde el momento del nacimiento y ofrecer un tratamiento para prevenir su muerte.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.