Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/11/11 00:00

Cajitas felices sin juguetes

Una normativa presiona a las cadenas de comida rápida para mejorar la nutrición de sus alimentos si quieren acompañar los menús con juguetes.

Cajitas felices sin juguetes
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BBC

San Francisco se ha convertido en la primera gran ciudad de EE.UU en aprobar la norma que prohibirá a las cadenas de "comida rápida" de la ciudad regalar juguetes asociados a alimentos no saludables, exactamente aquellos que tengan más de 640 miligramos de sodio, 600 calorías o un 35% de sus calorías de origen graso.

Tal como explica el corresponsal de la BBC en California, Rajesh Mirchandani, esto significa que la única forma de que los niños tengan acceso a juguetes será cuando estas comidas sean realmente saludables.

La medida fue aprobada por mayoría el 9 de noviembre por El Consejo de Supervisores de la ciudad de San Francisco y afectará a cincuenta establecimientos de la ciudad. Las cadenas tendrán hasta diciembre de 2011 para mejorar el valor nutritivo de sus comidas si quieren seguir promocionando sus menús a través de juguetes.

El supervisor de la ciudad Eric Mar calificó la decisión tomada de "tremenda victoria" en la lucha contra la obesidad infantil.

"Creo que los juguetes y otros incentivos asociados a comidas con altos niveles de azúcar, grasa y calorías son clave en el alarmante aumento de la obesidad infantil en este país", comentó Mar.

Danya Proud, portavoz de McDonald's indicó que la compañía está "extremadamente decepcionada" con la normativa.

"No es lo que nuestros clientes quieren ni es algo que hayan pedido. La opinión pública continúa mostrándose de forma abrumadora en contra de esta equivocada legislación. Los padres dicen que es su responsabilidad y su derecho, no el del Gobierno, tomar sus propias decisiones y elegir qué es lo mejor para sus hijos", añadió Proud.

Según la estimación del Informe de la Comisión Federal de Comercio de 2008, los restaurantes de "comida rápida" gastaron un total de 360 millones de dólares en juguetes distribuidos en "cajitas felices".

Estrategia publicitaria

La preocupación de los gobiernos desarrollados por las tasas de obesidad infantil no es un secreto a estas alturas. La sociedad suele reaccionar pasivamente ante esta enfermedad que especialistas advierten de epidemia.

Un estudio desarrollado por "Fast Food F.A.C.T.S" desvela que la industria de comida rápida gastó en 2009 más de 4.200 millones de dólares en publicidad televisiva y otros medios, pese a su promesa de una reducción de ésta.

Esta publicidad no fomentó el consumo de alimentos sanos, más bien se centró en los juguetes obsequios de los menús y en una construcción de fidelidad hacia la marca para captar al cliente.

Los niños preescolares vieron un 21% más anuncios publicitarios de comida rápida en el 2009 que en el 2003 y los adolescentes, un 39% más, según el estudio.

Aunque si es cierto que la mayoría de cadenas ofrecen algunas opciones saludables y bajas en calorías, pero lo predeterminado son menús no saludables, para ser más exactos sólo 12 de 3.039 posibles menús infantiles cumplieron con los criterios de comida saludable para niños preescolares y 15 menús para adolescentes.

Como consecuencia, un adolescente entre 13 y 18 años consume de 800 a 1.100 calorías por cada visita en un restaurante de "comida rápida".

Pero las grandes cadenas de alimentación como McDonald's y Burguer King tendrán un plazo de un año para mejorar la calidad nutricional de sus alimentos en la ciudad de San Francisco.

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