Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2016/03/26 00:00

Las cifras del cáncer en el país no cuadran

El gobierno tiene estadísticas irreales sobre esta enfermedad, pues reporta menos casos de los que existen. Los expertos dicen que se requiere información de calidad para poder controlarla.

Según los datos de la Cuenta de Alto Costo, la sobrevida de pacientes con cáncer infantil es la misma de Europa y Estados Unidos, algo que no es cierto. Foto: Ingimage

Colombia afronta dos retos en salud: ser un país subdesarrollado en el que una parte importante de las personas padecen o mueren de enfermedades transmisibles, como malaria, dengue o enfermedades gastrointestinales, y a la vez sufrir al igual que en el mundo desarrollado de enfermedades no transmisibles o crónicas, como cáncer, diabetes o cardiovasculares.

Para controlarlas, el arma más importante es la información precisa. Sin embargo, eso no parece estar pasando con las cifras del cáncer. Según el médico patólogo Luis Eduardo Bravo, director del Registro Poblacional de Cáncer de Cali, las que publicó el Ministerio de Salud no le cuadran, y todo indica que esconden un subregistro importante. “Esto es un problema, porque para disminuir la mortalidad por cáncer y prevenir el 30 por ciento de los tumores malignos es necesario formular acciones de control basadas en información de calidad”, dice.

Históricamente, la Univer-sidad del Valle en Cali ha aportado las cifras de cáncer en Colombia. Esa entidad, desde hace 50 años ha llevado un registro poblacional en el que recoge y clasifica la información de todos los casos nuevos en residentes permanentes de Cali. La calidad de estos datos ha sido avalada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por su sigla en ingés).

Lo preocupante es que las estadísticas del ministerio están basadas en los registros de la Cuenta de Alto Costo. Esther de Vries, subdirectora de investigaciones del Instituto Nacional de Cancerología (INC), dice que el subregistro de las cifras oficiales en algunos tumores es de por lo menos cinco veces frente a las del registro poblacional de Cali, y en leucemias agudas linfoides las cifras de Cali son 18 veces mayores a las reportadas por el gobierno a través de la Cuenta de Alto Costo del Ministerio de Salud (ver gráfico). “Nos preocupa que se hayan publicado las cifras sin auditar y sin mencionar sus limitaciones”, dice de Vries.

Desde 2003, el INC calcula los casos nuevos a partir de la mortalidad de cada zona del país y los datos observados en un registro poblacional de cáncer de una ciudad grande. “Es una aproximación adecuada porque la calidad de la certificación de la mortalidad es buena y la cobertura es cercana al ciento por ciento”, dice Bravo. La del ministerio se surte de la notificación que les hacen las IPS a las EPS sobre cáncer a la Cuenta de Alto Costo, pero “unas lo hacen mejor que otras”, señala Bravo. Agrega que en estas estadísticas “excluyen a los muertos, un criterio que no está acorde con lo permitido por la OMS y en el mundo”.

Otros factores citados por Bravo para explicar la baja calidad de los datos oficiales son la falta de estandarización de los procesos y la capacitación insuficiente del personal encargado de la notificación de los casos. “Por eso es que le salen menos enfermos que a nosotros. El riesgo de cáncer no es el que están transmitiendo porque no se están cumpliendo los criterios”, señala.

Según Bravo, las cifras de la Cuenta de Alto Costo en cáncer de adultos están subestimadas y en las de cáncer infantil se da una sobreestimación. “A nosotros nos sale que de niños diagnosticados con cáncer que fallecen la mitad ocurre en el primer año, pero en las estadísticas del gobierno, estas defunciones ocurren alrededor de los 50 meses después del diagnóstico”. La sobreestimación se da porque excluyen a los muertos, a los niños cuyas familias no contestan el teléfono o a quienes les han perdido la pista para hacerles seguimiento. “Por eso les da la misma sobrevida de Europa y Estados Unidos, lo cual da la idea de que las cosas están mejor de lo que son y eso no es cierto”, enfatiza el especialista.

Para planear y proyectar las estrategias y las actividades para el control del cáncer del país es fundamental que la información sea válida, comparable, oportuna y exhaustiva, “si no, el costo humano, social y económico producido por este grupo de enfermedades continuará en aumento y superará la capacidad del país para afrontarlas”. Lo ideal sería que los registros poblacionales de cáncer fueran tenidos en cuenta en las cifras oficiales. Esto favorecería el plan decenal de cáncer que tiene como objetivo el control del riesgo, la detección temprana, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Sin eso, será mucho más difícil luchar contra ese mal.

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