10 noviembre 2012

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Cine en un cementerio

Por María del Rosario Laverde

CURIOSIDADEl documental de Diego García '¿Por qué llora si ya reí?' acerca de la obra de la pintora Beatriz González y su papel en el proceso de recuperación de la memoria colectiva del país, es una razón para ver una película mientras cae la noche.

Cine en un cementerio.

Ver una película sobre la restauración de unas tumbas mientras cae la noche, y en un cementerio, parece un plan bien distinto al clásico de película y palomitas de maíz.
 
A la función solo van valientes que no se contentan con los típicos planes de ciudad y buscan en el bajo mundo de la
s alternativas culturales algo que rompa con la rutina.
 
La temperatura de Bogotá por esta época y la brisa helada inscrita en el contexto mortuorio hacen que se piense dos veces el quedarse hasta el final de la película, sin embargo, hay que hacerlo.
 
El documental de Diego García ¿Por qué llora si ya reí? acerca de la obra de la pintora Beatriz González y el papel de ella en el proceso de recuperación de la memoria colectiva del país, recientemente galardonado en los Premios Simón Bolívar, es una razón para quedarse.

La compañía productora del documental ha encontrado a través de su proyección en los espacios funerarios un motivo para reflexionar con las diferentes comunidades que visitan y que los visitan durante la muestra, acerca del pasado, las costumbres alrededor de la muerte en cada región del país y la buena práctica de no olvidarse de los muertos que deja la violencia.
 
Durante una hora y cuarto el espectador se entera del proceso seguido por la maestra González para llevar a cabo la intervención de más de 8.000 fosas correspondientes a la parte popular del Cementerio Central, donde fueron enterrados en su momento los nn del 9 de abril, y en distintas épocas de la historia nacional, aquellos que no reunían las condiciones para ser propietarios de un pedazo de tierra habitable o ‘morible’ en el caso de las fosas, a las cuales podían acceder por un tiempo escaso de cinco años.
 
Este lugar, donde se albergaron tantos cuerpos y en el que anteriores administraciones distritales quisieron adecuar un sitio de recreación, será convertido en un Centro de Memoria Histórica, y de este proyecto hace parte la intervención de la que da cuenta el documental.
 
Habrá más exhibiciones en distintas ciudades , de seguro no todas serán en un cementerio, pero esta es una buena manera de recordarle a la gente que este lugar también puede ser una biblioteca, un museo, un sabio contador de historias, o un lugar para soñar y no solamente el lugar de las pesadillas de muchos.
 
Si alguien le menciona el documental vaya a verlo, si es en un cementerio, mejor.
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