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| 6/27/1988 12:00:00 AM

COLOMBIA EFICIENTE

En los últimos 10 años, los colombianos han cambiado sus actitudes frente a la familia, la pareja y el sexo.

La idea del colombiano reacio al cambio y que prefiere las viejas costumbres sociales está revaluada: en los 10 últimos años la población cambió radicalmente su comportamiento frente a las relaciones de pareja. El número de hijos que desea tener, el uso de métodos anticonceptivos, la edad en que las mujeres establecen su primera unión, el incremerlto de los niveles educativos y el crecimiento de las uniones libres, muestra una actitud absolutamente nueva, y marca uno de los cambios más drásticos y vertiginosos de comportamiento en los países del Tercer Mundo.
Así lo registró una encuesta científica elaborada por el Centro Regional de Población (CCRP) con la asistencia técnica y financiera del Institute for Resource Development (IRD) y la participación del Ministerio de Salud, y el Demographic and Health Surveys, las entidades más respetables en Colombia y el mundo sobre asuntos poblacionales.
La encuesta se realizó a nivel nacional, entre mujeres de 15 a 49 años la edad fértil: La muestra se seleccionó tras un complejo e intenso estudio con el propósito de reducir al mínimo el margen de error, que en el cálculo más pesimista sería del 5%, o sea que la veracidad y exactitud de los resultados es del 95%. Y como lo manifestó Rodrigo Heredia, director del CCRP, "prepárese para conocer un nuevo país y romper sus esquemas tradicionales sobre la conducta de los colombianos ante la vida moderna".
LA BUENA EDUCACION
Entre los cambios más notorios se encontró el aumento de los niveles educativos. Por ejemplo, en el grupo de jóvenes de 15 a 19 años sólo el 2% es analfabeta, es decir no ha recibido ni siquiera educación primaria. Pero mejor dato aún: el "porcentaje de mujeres con más que educación primaria ha pasado del 14 por ciento (en 1976) al 58 por ciento" en 1986.
Y si usted siempre pensó que en las zonas rurales la situación se mantiene igual, se equivoca. Es precisamente donde la mejora es más drástica. Entre 1976 y 1986 el porcentaje de mujeres entre 15 y 50 años, sin educación bajó de 26% a 9%, colocándose muy cerca del nivel urbano que actualmente es del 5%
HOGAR... LEJANO HOGAR
El 54% de las mujeres fértiles ya están comprometidas, bien en unión libre (20% en promedio en el país) bien por el sagrado vínculo ante el Estado o la Iglesia. Pero es interesante anotar que en los 10 últimos años la tendencia a uniones informales se acentuó en 4 puntos, mientras que el porcentaje de mujeres casadas decreció del 38% al 34%. Y en Bogotá el cambio es más notorio pues del lO% en 1976 se pasó al 15% de uniones libres, coincidiendo con la modernización que conlleva la vida urbana. (cuadro 1).
Así mismo disminuyó en el país el número de mujeres que nunca ha tenido una "unión", y aumentó considerablemente el gremio de las divorciadas y separadas. Es decir cada vez las tías solteronas son mas escasas.
Pero al mismo tiempo la mujer de la Colombia moderna prefiere entrar en unión a edades mayores. Hoy, el promedio de edad para la primera unión es de 24 años, mientras que en los setenta era de 19. Hay excepciones: la Costa Atlántica, donde el promedio es 20 años, y las zonas rurales donde ahora para la primera nupcia o arrejuntamiento es de 21 años.
Para tranquilidad de muchos, a mayor educación aumenta también la edad en que se establece el primer vínculo: 27 años. Es decir más tiempo para la soledad, la experimentación el ocio, el culto al individualismo, el desarrollo profesional sin interferencias familiares. Aquellos colegios donde educaban a las niñas para "pescar" buen marido, están pues en franca decadencia.
MENOS PAñALES
En gran parte por esas nuevas tendencias, el número de bebés también ha disminuído notablemente, al punto que el país registra una de las tasas más bajas de crecimiento poblacional en el Tercer Mundo. Excepción: las costeñas que aún tienen un promedio de 4 hijos, frentes a 2 de las bogotanas por ejemplo.
Esta tendencia parece ser también producto de los mejores niveles educativos y del aumento de la urbanización. Mientras más se prepara la mujer, menos hijos quiere tener. Hoy casi todas las mujeres con educación superior a la primaria y que habitan en centros urbanos, piensan que el número ideal de hijos es dos. En el campo y aun en las ciudades las mujeres de menor educación desean más hijos.
Lo cual no quiere decir que las colombianas perdieran el instinto maternal por culpa de las ciudades y las universidades. Hoy en día, en el grupo de jóvenes de 20 a 24 años, la mitad ya tiene un hijo. Y "después de los 35 años la proporción de mujeres sin hijos es de menos del 10 por ciento", rezan las conclusiones del estudio.
SEXO ANTICONCEPCION
El 98% de las mujeres en edad fértil (15 a 49 años) conocen por lo menos un método moderno anticonceptivo. Y el 99% de las mujeres en unión también los conocen, lo que permite afirmar que en Colombia lós métodos antiembarazo son de dominio universal.
Que se conozcan no quiere decir que se apliquen. "En términos generales... el 49% de todas las mujeres colombianas y las tres cuartas partes de las mujeres actualmente en unión (75%) han usado alguna vez un método moderno de anticoncepción".
No sólo la sociedad colombiana se ha modernizado en ese sentido, sino que además evoluciona con los avances y tendencias novedosas. La píldora fue hasta inicios de los ochenta el sistema preferido. Sin embargo hoy es la esterilización femenina el método más utilizado, 18%, desplazando a la preferida de la década pasada al segundo lugar con el 16%. (Cuadro 2).
Más impresionante todavía si se toma únicamente a las mujeres en unión: el número que ha adoptado la esterilización pasó de representar el 4% en 1976 a convertirse en el 19% en 1986. Más vale seguro que confiado.

LOS HIJOS DE LOS VECINOS...
Como vamos, dentro de algunos años el Museo de los Niños ya no será para que lo visiten los niños sino para que los adultos vayan a ver cómo eran los niños colombianos. Hoy, el 70% de las mujeres en unión no desean tener más hijos. Y de cada cuatro mujeres que no desea tener más hijos, tres ya están esterilizadas. Irreversible, mi querido Watson.
Los analistas del informe muestran además que esa tendencia no es de una región o de ciertas mujeres. "El deseo de no tener más hijos es bastante uniforme en todas las regiones de Colombia y en áreas urbanas y rurales".
Los resultados indican que a mayor edad menor deseo de tener más hijos. Incluso dentro del grupo de mujeres con menor educación el 85% manifestó su deseo de no aumentar las cifras poblacionales. Curiosamente entre las mujeres con más educación el 49% sí quisieran más hijos. Pero esto se explica de otra forma, pues son ellas las que menos hijos han tenido, mientras que las menos educadas tienen un promedio superior a tres herederos.
Para las colombianas de hoy, el número ideal de hijos es 2.7, aunque el 45% manifestó que su cifra ideal sería dos hijos. También las que tienen cuatro o más expresaron que su numero ideal habría sido tres o menos.
Otra forma de ver la tendencia fue a través de la decisión de tener hijos con respecto a los bebés nacidos en los cinco años anteriores a la encuesta. De éstos, el 50% nació de madres que no habían utilizado antes del embarazo métodos anticonceptivos aunque el 75% fueron planeados.
De otra parte, si bien nacen hoy menos colombianitos, los que nacen sobreviven mucho más que antes. La mortalidad infantil se redujo a la mitad en menos de 15 años. En 1973 por cada mil niños nuevos morían 67. Hoy sólo mueren por enfermedades, antes de los cinco años 33.
UN AHORRO POBLACIONAL
A pesar de que las beatas al conocer los resultados de la encuesta profieran improperios contra el estado ateo, inmoral y anticristiano, la responsabilidad del cambio no es del Estado colombiano. Son entidades privadas las que suministran los métodos. Profamilia, en este momento es la fuente para el 75% de las mujeres en unión. Todo indica que el elemento esencial en el cambio de conducta sobre los anticonceptivos es más el resultado de la voluntad individual por controlar la vida propia, que a alguna campaña o política estatal.
Otro argumento que refuerza el factor individual es que el 96% de las colombianas están de acuerdo en que se utilice la radio y la televisión para transmitir la información necesaria sobre anticonceptivos. Lo cual serviría para hacer reflexionar a los miembros del Consejo Nacional de Televisión que hace poco vetaron una propaganda de prevención contra el SIDA, invitando a utilizar condones. "Señores... -dijo a SEMANA uno de los realizadores del estudio- este país es otro. Tenemos que cambiar nuestra forma de mirarnos, si no vamos a seguir haciendo planes para otro país, para el de los años sesenta".
Aceptar esta nueva realidad de la modernización de los colombianos tiene una incidencia mayúscula en la planeación económica. La reducción de la tasa de crecimiento poblacional de 3.2 a mediados de los setenta, a un discreto 1.6 en 1986 quiere decir que para el año 2000 Colombia se habrá ahorrado 18 millones de habitantes! Hasta en el campo electoral la incidencia puede ser grande.
Si se considera que muchos de los planes para abastecer de servicios a la población "hasta el año 2000" se han hecho sobre cálculos de población que ahora resultan errados en cifras gigantescas, los reajustes y ahorros también serán mayores. Aun las políticas de empleo y los planes de inversión en nuevas industrias deberían tener en cuenta que el aumento de la fuerza laboral tiende a estabilizarse e incluso a decrecer, fundamentalmente en la zona rural donde definitivamente la población ya no crecerá más.
El contraste frente a la nueva realidad de la modernización de la conducta colombiana frente a la fertilidad y las relaciones personales lo marca esa otra realidad social de violencia y desajuste que obedece a pautas primitivas de conducta social.
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