Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/11/2011 12:00:00 AM

Colombia: ¿Quién manda en la casa?

Las colombianas tienen más poder de decisión en sus hogares, pero éste no pasa de los temas domésticos. A la hora de comprar un carro, una vivienda o invertir el dinero, la última palabra la tiene el hombre.

“¿Quién manda en su casa: su papá o su mamá?”. A muchos tal vez les hayan formulado esta pregunta, muy clásica en escuelas y colegios. Y sin importar cuál haya sido la respuesta, ésta sencillamente ayuda a revelar parte de la realidad que se vive a diario en los hogares colombianos.

La reciente Encuesta Nacional de Demografía y Salud quiso medir cuál es el grado de autonomía que tiene las mujeres para tomar decisiones en sus hogares. Y aunque este mismo estudio revela que hay más mujeres cabeza de hogar, con más años de estudio y con más ingreso al mercado laboral, no significa que siempre tengan el poder para decidir en su casa.

Que la mujer tenga ingresos es un factor determinante para tener voz y voto en las determinaciones del hogar. Solo el 5,5 por ciento de las encuestadas pagan todos los gastos de su casa y en el 76 por ciento de los casos ellas deciden solas cómo gastar el dinero (en el 2005 era del 90 por ciento) y el 22 por ciento lo hace con su esposo o compañero.

Más allá del tema económico, las mujeres tienen la última palabra en decisiones relacionadas con su propia salud (76 por ciento) y con qué alimentos cocinar a diario (70 por ciento), ‘poderes’ que son mayores después de los 25 años de edad. Estos porcentajes son similares a los registrados en la encuesta del año 2005.

Un dato llamativo, según la encuesta, es que las mujeres de las zonas urbanas tienen más poder de decisión que aquellas que viven en la rural, excepto a la hora de escoger qué alimentos cocinar en el día.

En la región Caribe están los porcentajes más bajos de autonomía para el género femenino, especialmente en los departamentos de Sucre y Córdoba, “donde apenas alrededor de una tercera parte de las mujeres tienen la última palabra en todas las decisiones”, se confirma en la encuesta.

Las encuestadas respondieron que en el 50 por ciento de los casos pueden decidir en las compras grandes de la casa. Este indicador, para Eliane Barreto, médica ginecóloga y especialista en violencia intrafamiliar de Profamila, demuestra que la mujer de hoy tiene autonomía para decidir, pero básicamente en temas domésticos: a la hora de hacer el mercado, de escoger qué comer o de cómo criar a los hijos.

Todavía se sigue replicando el discurso de que la última palabra en las decisiones la tiene el hombre. “Todavía existe el pensamiento de quien sabe cómo se maneja la plata es el varón y se cree que la mujer no sabe o no es capaz de tomar esas decisiones (como comprar una casa, un carro o hacer una inversión grande). Seguimos en un modelo donde el hombre está arriba y la mujer, abajo”, asegura la experta de Profamila.

A la hora de tener relaciones sexuales, en el 71 por ciento de los casos la decisión se toma con el esposo o compañero. Según le encuesta, la autonomía de estar o no en la intimidad con su pareja aumenta con los años de estudio (87 por ciento para el caso de las que tienen formación universitaria).

El 65 por ciento de las mujeres son controladas por su pareja

La capacidad de decidir también está asociada al control por parte de la pareja. Por ejemplo, la encuesta encontró que el 65 por ciento de las mujeres afirmaron que sus parejas ejercían situaciones de control sobre ellas. El porcentaje es alto y no se redujo en los últimos cinco años.

Las situaciones más frecuentes son cuando el esposo insiste siempre en saber dónde está su pareja (39 por ciento de las encuestadas), la ignora (33 por ciento), la acusa de infidelidad (34 por ciento) y le impide el contacto con amigos o amigas (29 por ciento).

Este tipo de control, para la experta de Profamilia, sale cada vez más a la luz. “Este tipo de violencia es más difícil de captar. Ya no es el golpe, sino quitarles cosas y ponerles condiciones: te doy 10.000 pesos pero me traes las vueltas”.

Quienes más viven este tipo de control son las jóvenes de la zona urbana. “Hemos visto cómo ese tipo de control está disparado entre las parejas de novios”, agrega Eliane Barreto, quien explica que este fenómeno afecta por igual a los estratos altos y bajos.

Poner límites al contacto con la familia y con los amigos de la mujer es, para la especialista de Profamilia, un caso que puede develar violencia física. Alejar a la víctima de quienes pueden ayudarla es un comportamiento que va acompañado del chantaje emocional ante el temor de que la víctima abandone el hogar.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.