Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/04/14 00:54

Escorpión colombiano sería la clave contra el cáncer

Tityus nematochirus es el nombre del arácnido, cuyo veneno podría eliminar células cancerígenas del colon, próstata y cérvix.

Ese escorpión habita en los bosques húmedos. Foto: Cortesía unimedios

Este escorpión que habita en los bosques húmedos entre los 1.480 y 2.850 metros sobre el nivel del mar, puede tener en su veneno la clave que eliminaría las células cancerígenas.

La investigadora Clara Andrea Rincón y el Grupo de Investigación en Proteínas de la Universidad Nacional, realizan estudios a 20 escorpiones Tityus nematochirus cuyos resultados han sido bastante satisfactorios y abren una esperanza a miles de personas que padecen de cáncer. Según Rincón, el veneno de esta especie endémica colombiana ha logrado disminuir hasta un 60 por ciento las líneas celulares de los tumores malignos.

Estos pequeños animales fueron recolectados con ayuda de los pobladores en los municipios de Choachí y Fosca, Cundinamarca. Son de cola delgada y tenazas largas, de color marrón oscuro y pueden llegar a medir hasta cinco centímetros.

“No sigo recolectando más escorpiones, trabajo con los que tengo porque no puedo mantenerlos, además la recolección de los escorpiones es algo difícil porque toca en épocas del año específicas” manifestó Rincón.

La investigación de Rincón surgió a raíz del poco conocimiento que se tiene de los escorpiones y de la posible utilidad que podría tener los péptidos, moléculas formadas por aminoácidos, que contiene su veneno. “Luego de realizar un balance bibliográfico, encontré que estos animales eran los menos estudiados en el país y que había publicaciones sobre los escorpiones y su veneno en otros países” dijo la investigadora.

Como los escorpiones no secretan veneno todo el tiempo sino cuando se sienten asechados o van atacar a su presa, es necesario estimular su glándula productora con choques eléctricos. Si se realiza bien este proceso, los pequeños animales no resultan afectados y se puede repetir la recolección cada mes.

Cada escorpión puede secretar entre dos o tres microlitros (un microlitro equivale a un milímetro cúbico), y para realizar los estudios se necesitan por los menos 300 microlitros del veneno. Esto significa que la recolección de las muestras puede durar varios meses.

Una vez extraído el veneno de los escorpiones, la investigadora, encontró que este causaba daños en las células cancerígenas del colon, la próstata y el cérvix. Pero como el veneno del Tityus nematochirus contiene entre ocho a diez péptidos, ahora ella tiene que separar las distintas cadenas de aminoácidos y así identificar cuáles atacan las células cancerígenas. Labor que puede durar hasta seis meses por cada péptido

Aunque a Rincón le falta algún tiempo para llegar a resultados concluyentes, su investigación es un gran avance para la lucha contra el cáncer.

* Pasante maestría en Periodismo de la Universidad del Rosario y SEMANA.


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