Sábado, 21 de enero de 2017

| 1995/09/04 00:00

COMER O NO COMER

Las contradictorias informaciones sobre lo que es bueno y lo que es malo en la alimentación tienen a los consumidores ante un dilema.

COMER O NO COMER

CADA SEMANA aparecen nuevas informaciones sobre los beneficios o maleficios de los productos alimenticios. Un día el consejo es consumirlo y al siguiente, otra investigación señala lo contrario. La cosa ha llegado al punto que hoy todo el mundo duda de que se pueda comer sin riesgos. La mantequilla es nociva, pero también lo es la margarina. El café eleva la presión sanguínea, pero podría prevenir el cáncer, y el alcohol es aceptable, aunque sólo si es vino. Los confusos estudios sobre lo que es sano y lo que no, están a punto de provocar una rebelión masiva de consumidores.
La pregunta es, ¿serán realmente contradictorios los estudios, o será que las informaciones los simplifican y exageran? "Obviamente hay confusión y mucha información que al consumidor le parece contradictoria", admite la nutricionista Ursula Arens, de la Fundación Británica de Nutrición, quien cita como ejemplo los contradictorios consejos que han dado los nutricionistas sobre el almidón. "Hace 20 años a quienes querían bajar de peso se les decía que se alejaran de las papas, el pan y la pasta. Hoy es lo contrario, que los carbohidratos, en especial el almidón, son maravillosos y se deben consumir más".
Igual ha sucedido con el debate margarina-mantequilla, cuando los estudios asociaron a la grasa saturada con el cáncer y los males cardíacos se recomendó la margarina como sustituto. Pero otro estudio determinó que quienes consumían mucha margarina también mostraban padecimientos cardíacos. Sin embargo, los médicos siempre han recomendado reducir el consumo de grasas, por lo que consideran que no se han contradicho en sus consejos. La gente en los países industrializados obtiene 40 por ciento de sus calorías de la grasa, pero los médicos consideran que no debe ser más de 30 por ciento. "Debemos tratar de reducir el total de grasa, en especial la grasa saturada", dijo el doctor Rudolf Riemersma, de la Universidad de Edimburgo, quien recomendó consumir más almidón, como pan integral, lo mismo que frutas y vegetales.
Ello implica también reducir el consumo de carnes, lo que ha llevado a algunos a iniciar dietas de pescado, cuyo aceite recorta los riesgos de enfermedades y disminuye la acumulación de colesterol. Pero una evaluación a 45.000 hombres encontró que quienes comían cinco o seis raciones de pescado por semana tenían la misma incidencia de males cardíacos que aquellos que tenían apenas dos o tres raciones semanales.
Los vegetales frescos, tan recomendados, tampoco son siempre muy sanos. El gobierno británico aconsejó en junio que se pelen las zanahorias porque podrían contener pesticidas contaminantes, y en Estados Unidos hubo un boicoteo contra las manzanas por temor a que se usaran químicos riesgosos. Arens opina que incluso en tales condiciones, es mejor enfrentar el riesgo y consumir frutas y vegetales.
Y ¿del café y el té, qué? Los médicos recomiendan reducir la cafeína, pero algunos estudios muestran que incluso los fuertes consumidores de café tienen poco riesgo de contraer cáncer del colon. Sólo unos pocos estudios vinculan al café con afecciones cardíacas, y la mayoría fueron hechos en Escandinavia, con poblaciones limitadas que toman el café hervido, el cual no se consume en la mayor parte del mundo.
En general, concluyen los nutricionistas, el secreto está en la variedad. El consejo general es el mismo que se ha dicho siempre: una dieta variada, una mezcla de alimentos, y no mucho de una u otra cosa.-

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