Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1999/03/08 00:00

COMO CAZAR A UN MILLONARIO

Furor en Estados Unidos por un singular método que enseña paso a paso cómo conquistar el <BR>corazóny la billetera de un magnate.

COMO CAZAR A UN MILLONARIO

Cuando se habla de matrimonio las mujeres aseguran que lo más importante es el amor. Sin
embargo los buenos sentimientos no siempre son suficientes y para muchas solteras la capacidad
económica de su 'media naranja' es casitan importante como su inteligencia o sus deseos de progresar.
Este interés, tildado por unos como codicia y por otros como un simple deseo de superación, ha ido ganando
terreno entre muchas mujeres. Y no son pocas las que, aún a costa de perder su propio capital, recurren a
cualquier método de conquista con tal de atrapar a un buen partido. Gracias a ellas, son muchos los
comerciantes que en los últimos años han hecho su agosto a costa de las desesperadas solteras. El
caso más sorprendente se vive en Estados Unidos, en donde personas entre los 25 y los 40 años han
llegado al extremo de matricularse en seminarios en los que se enseñan toda clase de técnicas _algunas
bastante descabelladas_ para llamar la atención de un millonario.
Uno de los cursos más apetecidos es el de Ginie Sayles, una ex financista, que lleva 12 años dictando clases
sobre cómo seducir a hombres acaudalados. Con el respaldo de su experiencia personal _se casó en 1985
con un petrolero texano_ Sayles se ha convertido en una celestina por correspondencia cuyos consejos,
basados en una peculiar forma de ver la vida, descansan sobre el supuesto de que a la hora de conseguir
marido "es mejor un idiota rico que un idiota pobre".
Como las tres horas del seminario no son suficientes la maestra recomienda la lectura de su bestseller How
to marry the rich, un ilustrativo manual en el que se indican paso a paso las fases para 'cazar' a un buen
ejemplar.
El tema había sido patrimonio de los magazines light. Pero eso ha cambiado últimamente. Pocas
semanas después de lanzadas, cerca de 20.000 personas en 25 ciudades de Estados Unidos y Canadá han
asistido a las conferencias de Sayles, a pesar de que los consejos que da parecen bastante obvios.
Según Sayles, la clave del éxito radica en estar en el lugar adecuado a la hora indicada y esto, en el caso de
una soltera ambiciosa, se traduce en asistir a los sitios que la gente rica frecuenta.
La primera sugerencia es mudarse al mejor vecindario de la ciudad _así sea al apartamento más sencillo_ y
propiciar encuentros casuales con las posibles víctimas. Estas 'coincidencias' se podrían presentar en los
parqueaderos (las mujeres deben estacionar al lado del carro más lujoso), en los templos religiosos
(especialmente las sinagogas por la creencia popular de que los judíos tienen mucho dinero), en eventos
de caridad (hay varios millonarios con espíritu filantrópico), en funerales (hay que estar pendiente de los
obituarios para ver quiénes son los nuevos herederos de las grandes fortunas) y en las reuniones sociales,
pues el principal objetivo de la nueva inquilina es que las vecinas la inviten a sus fiestas.
Como es de suponer, la soltera debe conocer a cabalidad las normas de etiqueta y preocuparse por cuidar su
guardarropa y su vocabulario.
Para obtener mejores resultados se recomienda que la interesada consiga un trabajo como periodista o
corredora de bolsa ya que estas profesiones hacen las veces de carta de presentación y permiten un
acercamiento sutil al personaje que se quiere conquistar. Como prueba de que esto funciona, la señora
Seyles afirma que Anna Murdoch atrapó al multimillonario Rupert Murdoch durante una entrevista para un
diario australiano.
"Creo que de esta forma se les está haciendo a los ricos un favor. A veces ellos se sienten perdidos en una
relación y necesitan mujeres solteras y ambiciosas para salir adelante", le aseguró Sayles a SEMANA.
Una vez en la red, la mujer debe cerciorarse de que el millonario sea en realidad millonario, para lo cual
es preciso poner a prueba su generosidad a través de costosos obsequios. Si todo ha salido a la perfección
es probable que en un lapso de siete meses la pareja oficialice su relación.
Pero llevar a cabo este tipo de tarea no es nada fácil. Al tratar de imitar el estilo de vida de un millonario la
persona no sólo hace una fuerte inversión de dinero sino que se desgasta emocionalmente debido a que en
ningún momento se le asegura que el rico esté interesado en casarse.
Cuando la situación se torna así de compleja Sayles ofrece asesorías particulares que oscilan entre
175 y 1.500 dólares la hora, dependiendo de la gravedad del caso.
Aunque un alto porcentaje de la población se niega a caer en este tipo de tretas comerciales, hay demasiados
incautos que se dejan tentar por la ilusión del dinero fácil. Y mientras está situación persista personas
como Ginie Sayles se seguirán enriqueciendo pues como ella bien dice: "Enseñarle a la gente a buscar
marido no fue algo que yo quisiera. Fueron ellas las que me suplicaron que lo hiciera".

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