“Un buen amante no es el que dura varias horas por reloj, sino el que experimenta con los cinco sentidos, se arriesga y usa la imaginación”, así describe el sexólogo argentino Ezequiel López Peralta, a la pareja sexual ideal.
Su primer libro, El Erotismo Infinito, contiene consejos prácticos
para las parejas que quieren vencer la monotonía y para los solteros que buscan mejorar sus técnicas de conquista o añadirle picante a su vida sexual. El libro comienza con una acertada definición de erotismo: “se trata de insinuación y malicia, no se debe confundir con pornografía. El sexo es limitado, el erotismo es infinito”.
Según López un buen amante es el más creativo, no el que rinde más tiempo en la cama. El sexo no es una maratón donde se debe batir un récord. Es importante tomarlo con calma, sin presiones y sin la obsesión, muy típica de los latinos, de centrar toda la atención en las áreas genitales.
“Por estar obsesionados con la penetración hemos olvidado otras zonas altamente erógenas como el respaldo de las rodillas y las orejas”, asegurá el sexólogo argentino.
Y aunque en el arte de la seducción no hay fórmulas mágicas y cada quien debe descubrir la mejor versión de sí mismo para atraer a su pareja, hay una verdad irrefutable: la rutina acaba con la pasión y, de paso, con cualquier noviazgo o matrimonio.
Por eso, hay que innovar lo que no implica practicar posiciones sexuales extremas todos los días. Basta con cambiar la manera de vestirse, los escenarios donde se tienen los encuentros sexuales y la hora en que se acostumbra tener intimidad.
Para no ir más lejos no hay mejor afrodisíaco que un buen beso, el gran olvidado del romance. “Tenemos muchos recursos para hacer que nuestra vida erótica no se termine nunca. Solo está en nosotros el conocerlos, aprovecharlos y, por supuesto, disfrutarlos”, concluye Ezequiel.