Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1989/05/22 00:00

DE LA CUNA AL DIVAN DE FREUD

El 10% de los niños menores de 3 años que van al pediatra presentan problemas emocionales.

DE LA CUNA AL DIVAN DE FREUD

No se trata esta vez de una de esas teorías tendientes a culpabilizar a los padres. Tampoco, como dicen algunos, de otra de las excentricidades de la vida moderna. La imagen de un bebé en el consultorio del psiquiatra, por insólita que parezca, es una muestra de la creciente importancia que ha cobrado en los últimos años la psicoterapia infantil y detrás de ese auge hay razones de peso. Gracias a las investigaciones realizadas en los últimos años, la psiquiatría ha empezado a pensar que en ningún otro campo es tan válido aquello de que un gramo de prevención vale por una libra de curación."Si no queremos una sociedad neurótica, debemos prestar cuanto antes mayor atención a los niños. En el desarrollo emocional, el primer mes es tan importante como el primer año de vida. Y las experiencias de los primeros tres años, tan definitivas como los primeros treinta", afirma el psiquiatra infantil Francisco Cobos.
Así que no se trata simplemente de una moda, como algunos lo califican sino de una gran campaña de prevención en el área de la salud mental, promovida desde hace un tiempo por el doctor Robert Emde, presidente de la Asociación Mundial para la Psiquiatría Infantil, quien señala: "La terapia a temprana edad puede prevenir problemas mayores en el futuro. Hoy sabemos mucho más acerca del desarrollo emocional y social del niño y podemos determinar con mayor exactitud cuál es el comportamiento de un bebé normal. Esto hace que hoy se pueda orientar mejor a los padres para que detecten los problemas emocionales más tempranamente y así evitarle a la sociedad del mañana graves conflictos derivados de la agresividad y el egóísmo provenientes de la inmadurez de sus individuos". Y las encuestas realizadas les dan la razón: aproximadamente un 10% de los niños menores de tres años que llegan a consulta pediátrica, presentan problemas emocionales. Bebés que se rehúsan a recibir alimento, que no logran ganar peso, que pasados los 9 meses no diferencian a sus padres de los extraños o que se muestran completamente indiferentes al mundo que los rodea, como respuesta ante la imposibilidad de establecer una adecuada comunicación con sus padres.
Por fortuna, por primera vez, los especialistas no se limitan a culpabilizar a los padres por sus errores, sino que deciden participar en la tarea de orientarlos para educar individuos emocionalmente más estables. "Hoy la mayoría de los padres son conscientes de la necesidad de buscar ayuda y solucionar sus conflictos para poder ofrecer a sus hijos la estabilidad y el apoyo que requieren para desarrollarse normalmente". El doctor Cobos explica que la mayor parte de la tarea en la psicoterapia infantil está dirigida a los padres. "Funcionalmente un bebé no existe sin una mamá y un papá. El es sólo un receptor y es necesario modificar el ecosistema que lo rodea para poder solucionar sus problemas". El terapista estudia la relación del niño con sus padres y los orienta para que puedan responder mejor a las necesidades del pequeño.
En los numerosos estudios realizados en la última década, se ha encontrado que cada día la relación natural entre padres e hijos se ve más afectada por las circunstancias sociales. La familia, que en otra época tenía una marcada orientación filial -se formaba casi al tiempo con el matrimonio y giraba casi por completo en torno a la crianza y educación de los hijos-, ha cambiado sustancialmente. Hoy el matrimonio no necesariamente forma familias, las parejas se toman su tiempo antes de encargar los hijos y, cuando éstos llegan, el periodo de crianza es muy corto. "El énfasis de la familia contemporánea no es filial sino marital", señala el especialista. Este cambio ha llevado a un deterioro del valor de la paternidad y, en especial, de la maternidad. A la par con este hecho, cada día los investigadores están mas convencidos de que la inmadurez, la negligencia y el abuso de los padres están muy relacionados con la posibilidad de que el niño presente problemas emocionales serios.
La especie humana es la más indefensa de todas. Es la única que necesita del cuidado permanente y la protección de sus progenitores por un largo periodo para poder sobrevivir. Y así como las necesidades físicas deben ser atendidas para que pueda lograrlo,las necesidades emocionales también deben ser satisfechas para conseguir un desarrollo normal. La comunicación entre el bebé y la madre es tan fundamental en este proceso que, médicamente, todo lo que altere esta relación es considerado como "abandono". Los especialistas coinciden en señalar que las experiencias vividas durante los tres primeros años de vida son determinantes en el desarrollo psicológico del individuo y que la carencia de amor ,ternura y cuidado en esta etapa, condiciona para el resto de la vida: "Es ahí donde nacen las neurosis y las esquizofrenias. Y después de la adolescencia, es poco lo que puede hacerse", señala el doctor Cobos.
Pero no sólo se trata de proteger la salud mental del futuro adulto. Según los investigadores, del buen desarrollo emocional del niño depende también su desarrollo intelectual. Las estadísticas mundiales señalan que un 3% de los seres humanos sufre de algún tipo de retardo mental y en el 2% de ellos no tiene una base física sino que es originado por problemas emocionales. Esto se ha comprobado en numerosos estudios realizados en Colombia y en otros países. Por ello, los especialistas insisten en que de la misma forma que se realizan campañas para asegurarse que todo niño tenga acceso al control médico, se deberían hacer en el caso de la salud mental. Porque lo cierto es que nunca como ahora los investigadores estuvieron más convencidos de la importancia del amor, el calor y la ternura en la crianza de un niño y de las graves consecuencias que tiene en un ser humano la carencia del afecto.

CUANDO ALARMARSE
Comportamientos que pueden ser considerados como señales de alerta para detectar a tiempo un problema emocional del bebé:
.Cuando el niño come en forma normal pero no aumenta de peso .
.Cuando el niño llora demasiado, en forma inconsolable y sin una causa aparente.
.Cuando el bebé no establece contacto visual con la madre cuando ella le habla.
.Cuando el niño no manifiesta ningún tipo de emociones y se muestra indiferente ante el rostro, la voz o el jugueteo de sus padres.
.Cuando el niño no establece un horario normal para recibir los alimentos ni muestra ningún sentimiento antes de recibirlos
.Cuando el bebé presenta imposibilidad para agarrar las cosas con la mano.
.Cuando el bebé no establece patrones normales de sueño.
.Cuando el niño presenta algún trastorno en su desarrollo motriz, no camina o no habla a la edad que debiera hacerlo.
.Cuando el niño sufre constantes vómitos o diarreas sin una explicación aparente.

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