Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2009/03/04 00:00

De Uribestias y Mamertoones

Los blogs muestran la polarización política del país en su expresión más extrema, pero también creativa y humorística. ¿Se vale todo o se pasan de la raya?

De Uribestias y Mamertoones

Como bien lo han dicho ya lo expertos, la red virtual no es un medio de comunicación más; es una revolución comunicativa porque los navegantes ya no son meros espectadores pasivos de lo que les ofrecen los periodistas, sino que sus opiniones ya ni siquiera necesitan al medio tradicional para ser escuchadas por millones de personas. A un bajo costo o gratuitamente pueden montar sus propios blogs o sitios y expresarle al mundo lo creen sobre cualquier tema.

El año pasado, según un informe de Technorati el número de blogs existentes sobrepasaba los 133 millones, aunque solo una cifra muy reducida, el 5.5 por ciento, lo actualiza mensualmente. Diariamente, según el mismo portal dedicado al análisis de las blogosfera, se crean 120 mil blogs.

Un tema que despierta las opiniones con especial pasión es la política, sobre todo cuando hay polarización y pasión en el ambiente. Desde Korea hasta Estados Unidos los blogs se volvieron los medios más consultados, y hay un consenso de que sin la red y sus nuevos sitios como The Huffington Post o Politico.com, que desplazaron a segundos lugares a grandes medios tradicionales.  Sin la evolución de los blogs y las posibilidades de la comunicación en la Internet, Barack Obama quizás nunca hubiera sido elegido Presidente.
 
“Yo creo que su éxito se debe a que ofrecen más puntos de vista y mejor información que la de algunos periodistas profesionales”, dice Olga Lucía Lozano, una de las colombianas más conocedoras del mundo mediático en Internet.

En Colombia, la aguda polarización política también tiene sus expresiones en la blogósfera. Allí creciendo blogs radicales, con un humor picante e irrespetuoso, que parecen más salidos de las clásicas revistas humorísticas británicas o argentinas, que del formal y precavido mundo de los medios colombianos. Allí, tras la libertad que dan los seudónimos dan rienda suelta a sus pasiones políticas, que por supuesto, en el momento son radicales antiuribistas o fanáticos anti-opositores del gobierno.

Allí están el Uribestiario y su contraparte, Mamertoons.  Los dos son ejemplos de esa evolución de las opiniones extremas en la red y, por lo mismo polémicas. Y son apenas dos muestras que llevan ya tiempo en la red y florecen con éxito, del mundo de blogs y sitios nuevos dedicados a ventilar las pasiones políticas en Colombia.

Contra todos

Con un juego de palabras, la nominación “Uribestiario” hace gala de su antiuribismo radical. Su eslogan es el “Diario del ocaso fascista latinoamericano”. Mientras que el blog Mamertoons añade en su entrada la frase “Fantasías animadas de ‘dinosaurios’ con pensamientos de ayer y no de hoy”. Con leer los nombres, el internauta prevé que encontrará un espacio que se vale del humor ácido para dar a conocer su posición política.

Los dos utilizan las caricaturas y montajes fotográficos, para burlarse de la derecha o de la izquierda, del gobierno o de sus opositores. No obstante la diferencia ideológica de estos dos blogs, el propósito es el mismo romper barreras morales, escandalizar, sacudir, mucho más allá de lo que hacen los humoristas de los medios tradicionales, y reírse mucho.

Por ejemplo, en el blog El Uribestiario fue publicada un montaje en el que el presidente Álvaro Uribe y el comandante de las Farc, Alfonso Cano, bailan desnudos (haga clic aquí para ver el foto montaje).

En la leyenda, Uribe dice: “sin ti mi existencia no tiene sentido” y Cano le responde “mira que yo tampoco podría vivir sin ti”.

Para que no quepa duda de que así como no les gusta Uribe, tampoco les gusta las Farc, el Uribestiario puso en su cabezote que rechaza la utilización de sus publicaciones por la página Anncol, “que hace apología de la guerra y miente al país al intentar mostrar como hermanitas de la caridad a las Farc”.

Mamertoons es la otra cara de la misma moneda, pues con la misma bronca burlesca ataca a los opositores de Uribe y le da entrada a todo lo que tenga se asemeje a ellos. Tiene hipervínculos a la página Fart-Ep que tiene como eslogan “El Ejército del Pedo (fart en inglés significa pedo)”. También está hipervinculado el blog ‘Colombia sin mamertos’, cuyo eslogan no es menos pendenciero: “¡la voluntad de las mayorías!”.

En Mamertoons, el acentuado desprecio por personajes como la senadora Piedad Córdoba o el alcalde Samuel Moreno y su mamá, María Eugenia Rojas, se demuestra en los juegos interactivos incluidos al final del blog.

Este blog ofrece un juego basado en el genérico Devil Bash (péguele al diablo) que se puede personalizar al gusto del internauta en la página Play My Game. Este consiste en apuntarle a la cabeza de la senadora con una mira lanzabombas y dispararle. Otro juego que también fue creado con el mismo programa y se llama Cake Fights (pelea de tortas), consiste en lanzar pasteles a la cara de la señora Rojas y a la del alcalde de Bogotá.

Como puede apreciar el lector para estos bloggeros no hay moderación ni prohibiciones. Por eso mismo, son tan polémicos. ¿Estimulan la violencia con burlas inaceptables simplemente la desfogan? ¿Rebajan la investidura de los personajes públicos con montajes de mal gusto o solamente los muestran en su sentido más ridículo?  ¿Pueden grupos organizados extremistas, no tan inocentes, meterse en esta onda de la irreverencia para captar adeptos?

Todas son preguntas para la discusión porque no hay respuestas fáciles.

Mucho ruido y pocas nueces

Otra crítica común los blogs políticos apasionados es que producen más “ruido” que información de calidad. En una columna, el escritor Martí Domínguez Romero, escribió que los blogs salvo muy contadas excepciones, “ni son legibles ni son leídos”.
 
Lea la columna de Domínguez aquí.

El profesor Domínguez se refería al hecho de que cada día se crean miles de blogs que se pierden en la infinita blogósfera y que en su mayoría son la expresión de “una feria de vanidades”. En su criterio, el aumento de los blogs y el exceso de personalismo expresado en ellos terminarán por desprestigiar esa nueva forma de comunicación.

No así lo cree la editora Lozano, quien aduce que los blogs han estimulado el debate sobre el periodismo y la calidad de la información. Según Lozano los usuarios son quienes hacen “una selección natural de la calidad, según sus intereses y sus gustos”. Para ella, existen unas reglas mínimas en las que hay consenso sobre lo que es legal y no en la red. Pero no es posible limitar la producción en Internet, porque sería un retroceso en la posibilidad que esta brinda “de construir inteligencia colectiva y de democratizar la información”.

¿Serán los blogs el renacimiento de la polis griega, o como dice Domínguez, una exacerbación de amarillismos informativos? El debate sigue abierto.






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