Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2000/08/14 00:00

Desenchufado

La tecnología ‘wireless’ (sin cables) cambiará el estilo de vida de la gente. En tres años será posible tener cualquier dato disponible sin necesidad de conexiones.

Desenchufado

Carlos Mateus es uno de esos ejecutivos colombianos que viaja 100 de los 365 días del año. Como gerente comercial de Nokia debe realizar con relativa frecuencia la ruta Bogotá-París-Helsinki. Lo peor de estas travesías no son las largas horas de vuelo sino las eternas esperas en los terminales aéreos. En una ocasión, en el aeropuerto de la capital francesa, el mal tiempo ocasionó una demora adicional en su vuelo hacia su destino final que le impedia llegar a una reunión con sus jefes. A pesar de la urgencia Mateus no tuvo ningún problema con este retraso pues siempre viaja con un morral, en el cual lleva los equipos necesarios para vivir conectado como si estuviera en la oficina. Paradójicamente, para estarlo no necesita tener cables ni tomas de corriente. Otra paradoja: al estar ‘sin cables’ no puede desconectarse de su oficina pues con estos aparatos no hay disculpa para escaparse de sus obligaciones.

Ese día, en efecto, se sentó en una mesa de una cafetería del aeropuerto Charles de Gaulle, prendió su computador y entró a Internet a través del sistema infrarrojo de su teléfono celular. Bajó el archivo que necesitaba y lo envió vía e-mail. “Hace 10 años hubiera tenido que buscar un teléfono público, llamar a Helsinki y decirles ‘estoy retrasado, hay que posponer la reunión”, dice Mateus.

Gracias a estos aparatos inalámbricos muchos ejecutivos como él pueden continuar trabajando aun fuera de las oficinas. Se les llama mobile executives, o ejecutivos móviles, porque hacen su oficio ya sea en el lomo de un camello que atraviesa el Sahara, escalando el Himalaya o en las tranquilas playas de una isla paradisíaca de la lejana Polinesia.

El equipo básico de estos personajes incluye computador personal —el cual puede funcionar durante seis horas sin conexión—; una agenda digital o PDA con acceso a Internet y teléfonos con tecnología WAP, que es un protocolo especial para navegar por la red. Con estos aparatos hacen transacciones de dinero, miran las noticias, hacen reservaciones de carros, restaurantes, tiquetes para la ópera, reciben y envían mensajes, desde cualquier lugar y a cualquier hora.

Tal vez son ellos, y uno que otro curioso, los primeros en haber podido disfrutar las ventajas de la tecnología wireless, sin cables, sin conexiones. Pero en cuestión de tres años no será un lujo de ciertos ejecutivos sino de buena parte de la sociedad. Sólo entonces se podrá ver el efecto de los aparatos inalámbricos en la forma de vida de las personas, en opinión de algunos, un cambio tan drástico como el que ha generado la propia red mundial.



Internet en 170 gramos

En el esfuerzo para lograr ese panorama futurista se encuentran muchas empresas que ya ofrecen en Europa, Estados Unidos, y próximamente en Colombia (ver recuadro), equipos que tienen la clave del éxito del negocio: unidades con un navegador para la red mundial. Como dice Pedro González, director de productos de consumo de Ericsson, “las personas tendrán Internet en un aparato de 170 gramos”. Los nuevos productos son agendas digitales que cuentan con pantallas más grandes y pequeños teclados para escribir mensajes. Las agendas digitales, como la Palm VII, también tienen acceso a Internet mediante un módem sin cable operado por radiofrecuencia. Y otros equipos de mano, como la Compaq Ipaq, tienen pantalla a color, minicomputador y un lector de archivos MP3.

Todos estos aparatos van a converger en un mismo punto en un par de años. La idea es que las personas que hoy tienen que llevar computador, celular y agenda digital o un buscapersonas en el futuro sólo requieran una unidad. “No se sabe si los teléfonos van a ser palm pilots o las palm pilots van a fabricar agendas con teléfonos”, dice Jaime Torres, ingeniero de desarrollo de negocios de Avantel. Es posible que los computadores sean del tamaño de un cuaderno y tengan las funciones de teléfono celular o que se diseñe un nuevo aparato con un nombre propio.

Nadie duda de la repercusión que los equipos wireless han tenido y tendrán. La telefonía celular cambiará por completo. Como el costo de estos aparatos no es tan alto como el de un computador y con ellos será posible el acceso a la red, el mercado aumentará drásticamente. “A nivel mundial existen hoy 350 millones de celulares y 500 millones de PC. Pero en 2005 el mercado de celulares será mayor”, dice Peter Burrowes, presidente de Comcel.

Cuando las personas tengan estos aparatos se espera que el comercio electrónico se desarrolle completamente. Entonces será posible ordenar un libro en Amazon.com desde el carro o comprar boletos para cine camino al teatro. O cosas tan simples como saber desde el celular o la agenda cuál es la ruta alterna para llegar más rápido a casa.



De la voz a los ojos

Y los expertos piensan que lo mejor está por venir. En cuestión de tres a cinco años habrá aparatos con capacidad de bajar no sólo datos sino también imágenes. Nokia está diseñando unidades que incluyen funciones de celular, pantalla a color con audífonos y cámara incorporada que brindan la posibilidad de ver a la persona con la cual se comunica. Así las cosas, una señora podrá hacer una llamada desde París a Bogotá para mostrarle a su marido una camisa que vio para él en una tienda de la rue de Rivoli. Estos equipos tendrán capacidad para bajar audio, video y archivos más grandes, que le permitirán al usuario llevar su oficina a todas partes..

Existirá otra forma de sistema sin cables que se basa en un protocolo llamado blue tooth, mediante el cual todos los aparatos electrodomésticos hablarán un mismo idioma. Así, el usuario podrá salir a darle una vuelta al perro en el parque y a su regreso accionar desde el celular el horno para que cuando llegue a la casa la cena esté lista.

Los expertos piensan que la gente necesitará tiempo para hacer el cambio de mentalidad. En ese proceso es crucial la seguridad, el pago de impuestos, la mejora de la distribución y despacho, además de generar contenidos que sean compatibles con los productos inalámbricos.

“Nos vamos a sentir un poco como los supersónicos”, dice María Clara Angarita, gerente de comunicaciones de Microsoft. En el caso de Mateus, el ejecutivo de Nokia, en cuestión de cinco años será posible resolver el problema de su demora en un dos por tres. “Ni siquiera voy a necesitar el computador, exclama. En cinco años el teléfono tendrá imagen, entonces yo podré llamar a mi jefe y tener una conversación cara a cara con él, en la cual le explicó la causa de mi demora, le envío el archivo y asisto a la reunión por teléfono”.

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