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| 2/5/2015 12:00:00 AM

Mi hijo es propenso a las alergias, ¿puede tener perro?

El Doctor Castro* resolverá sus dudas sobre temas médicos, psicológicos o sexuales en este espacio.

Doctor: según el médico de la EPS, mi hijo es atópico y hace 15 días nos regalaron un perro y el niño ya está muy encariñado con él. Quisiera que me diera recomendaciones de qué hacer y qué significa que mi hijo sea atópico. Muchas gracias.

Pilar Fonseca.  

El término atopia viene del idioma griego, traduce “desubicado” o “sin lugar” y es un concepto similar al de alergia. Se considera como  una condición hereditaria que predispone al paciente a sufrir de enfermedades mediadas por la inmunoglobulina E y alteraciones en la reactividad de las células. Según la pediatra Sandra Cala, de la Universidad de la Sabana, “las alergias a los animales, son el resultado de la estimulación de nuestro sistema de defensa frente a algunos alérgenos, pequeñas partículas presentes en la piel y pelo de algunos animales, que al ser inhalado o al entrar en contacto directo con la piel, generan todos los síntomas alérgicos, como rasquiña, hinchazón, enrojecimiento entre otros.”

Dentro del grupo de enfermedades mediadas por estos mecanismos inmunes, encontramos la dermatitis atópica, la rinitis alérgica y el asma bronquial. A grandes rasgos, la dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel, caracterizada por brotes periódicos que remiten y que según el Consenso Nacional de Dermatitis Atópica español llega a afectar a 1 de cada 10 niños y puede llegar a afectar la calidad de vida del paciente y la familia. Las lesiones suelen ser pápulas eritematosa y pruriginosas (causan mucha picazón) que en el lactante se presentan generalmente en la cara, después de los 2 años en los pliegues, en especial codos y rodillas, y en el adulto en la nuca y el dorso de las manos y pies

Por otro lado el asma bronquial es una enfermedad pulmonar muy importante y tiene su mayor impacto en la niñez y la adolescencia. En Colombia se calcula que aproximadamente 1 de cada 4 niños padece de esta enfermedad y el antecedente de atopia en pacientes o familiares son asociadas con la aparición del asma. Es una enfermedad muy importante que también afecta la vida del paciente y la familia, además de causar hospitalizaciones, deterioro importante en la calidad de vida e incluso peligro para la vida cuando no está controlada.

“Actualmente se sabe que no en todos los casos tener mascotas es malo para el desarrollo de alergias en los niños, se ha visto incluso, que si la mascota ha permanecido en casa antes del nacimiento del niño o está presente en el primer año de vida, puede llegar a generar que el sistema inmune del niño se adapte y sensibilice a los alérgenos presentes en los animales, disminuyendo considerablemente las alergias y síntomas asociados. Sin embrago, cuando ya hay una atopía establecida, se prefiere que el contacto con las mascotas sea muy reducido, dado que la “caspa” de la piel de los animales y algunos componentes del pelo, pueden aumentar considerablemente los síntomas”, dice la especialista.

En este caso las recomendaciones de la especialista para manejar la atopia del paciente sin tener que sacar a la mascota de la vida del niño y de la familia son las siguientes:

• Limpieza exhaustiva de la vivienda, de los muebles tapizados, alfombras, cortinas y otros lugares en los que se puedan almacenar los alérgenos.

• Evitar que la mascota tenga acceso a cama, sofás, almohadas, muebles, a los que el niño tenga contacto.

• Evitar tocar frecuentemente a la mascota y lavar sus manos después del contacto con la misma.

• La cama de la mascota ha de estar en zonas apartadas a las zonas que frecuente el niño.

• El baño a la mascota ha de ser más frecuente, cada 1-2 semanas, y se recomienda el uso de lociones que hidraten la piel de la mascota que eviten de esta forma que la piel descame.

• Se debe optar por tener la mascota en ambientes abiertos y ventilar las zonas en donde se encuentra el niño, para disminuir la carga de alérgenos en el ambiente.

• Evitar que la mascota duerma o entre al cuarto del niño.

La idea es minimizar las complicaciones que pueda tener la presencia de la mascota en la salud del niño y de igual manera no afectar la dinámica familiar. Sin embargo, en ocasiones será necesario alejar a las mascotas de los niños si el tenerlas cerca implica un riesgo importante para la salud.

* Si tiene una duda sobre un tema médico, psicológico o sexual, escriba al Dr. Castro a DoctorCastro@semana.com. La idea de este espacio es dar una orientación general sobre importantes temas clínicos. En ningún momento esta columna pretende reemplazar la visita aun médico. El doctor Castro es egresado de la Universidad del Rosario y trabaja actualmente en el grupo de endocrinología de la clínica Palermo y en su consulta particular.

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