Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/30/2017 8:41:00 PM

El alto costo de no tomarse los remedios

Hay una epidemia que afecta más a la gente que cualquier enfermedad: no tomar los fármacos que los médicos les recetan. ¿Qué hacer para cambiar esa situación? Esto dicen los expertos.

Normalmente, cuando un paciente se siente enfermo visita al médico y este le receta algún medicamento para tratar su malestar. Sin embargo, no todos hacen caso y en ocasiones ponen en mayor riesgo su salud. Esta conducta se conoce como la no adherencia a los medicamentos prescritos, un problema que según algunos expertos tiene las características de una epidemia.

De hecho, así lo reveló un estudio reciente publicado en la revista Annals of Internal Medicine, según el cual entre 20 y 30 por ciento de las prescripciones médicas nunca se cumplen y, lo que es peor, 50 por ciento de los fármacos que recetan a pacientes con enfermedades crónicas no son consumidos según las dosis indicadas por el médico. Esta tendencia se observa en pacientes que llegan al consultorio médico por una simple gripa o infección o incluso en los que son diagnosticados con una enfermedad grave con alto riesgo de muerte.

Puede leer: Resuelven el misterio de las cascadas de sangre de la Antártida

En Estados Unidos se calcula que la no adherencia a los medicamentos causa aproximadamente unas 125.000 muertes al año y por lo menos 10 por ciento de las hospitalizaciones. Esto le cuesta al sistema de salud estadounidense entre 100.000 y 289.000 millones de dólares anuales.

La situación no es distinta en otras partes del mundo como por ejemplo Colombia. Según Jorge Enrique Machado Alba, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Farmacología (ACF), el tratamiento de un paciente en una unidad de cuidados intensivos puede costar en promedio 2.500.000 pesos diarios y de 15 a 17 millones por una hospitalización de una semana. “Estas hospitalizaciones tienen altos costos para las EPS y el sistema de salud. Está claro que es mucho más barato tratar al paciente y no esperar a que se hospitalice y termine en cuidados intensivos”, señaló Machado a Semana.com.

Machado afirma que los casos más delicados son los de pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia y la diabetes mellitus. Esto debido a que quienes las padecen deben tomar un medicamento de por vida, pero un alto porcentaje no se adhiere o desobedece a su médico en las dosis.

Recomendamos: El secreto para reducir la ansiedad en un momento importante

Según unos estudios hechos en Estados Unidos, un tercio de los pacientes que reciben trasplantes de riñón no toman sus medicamentos de inmunosupresión; 41 por ciento de los que sufren ataques de corazón no consumen los fármacos para la presión arterial, y la mitad de los niños con asma no usan casi nunca los inhaladores, o solo lo hacen esporádicamente. Esto explica por qué tantos pacientes no se mejoran, sufren recaídas o incluso mueren cuando les prescriben medicamentos para mantener sus enfermedades bajo control.

¿Por qué no consumen los medicamentos?

Hay muchas razones por las que esto los pacientes no se adhieren a un tratamiento farmacológico. Por ejemplo, en el caso particular de Colombia el acceso a medicamentos es complicado pues muchos de ellos son costosos y el proceso para reclamarlos y financiarlos está lleno de trabas. “A veces puede pasar hasta un mes sin que el paciente reciba lo que le recetó el médico. Hay muchas inequidades en la atención en salud. Pero es un problema multifactorial, pues muchos pacientes no conocen bien lo que van a tomar y no saben interpretar la enfermedad que padecen”, señaló a Semana.com Adriana Robayo, presidenta de la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial.

Robayo agrega que hay factores psicológicos y socioculturales que influyen notoriamente en que las personas tomen o dejen de consumir un fármaco. Algunos no lo hacen porque les disgustan las pastillas y a veces expresan frases como “no soy una persona que tome píldoras. Eso no va conmigo”. No faltan los que cambian un medicamento por otra cosa que le recomiendan sus amigos.

Según Bruce Bender, codirector del Centro Nacional Judío Médico y de Investigación, en Denver, Colorado, hay presión social por consumir cosas naturales y todo se enfatiza en la dieta saludable y el ejercicio para no tener que tomar nunca pastillas. “Algunos hacen el ensayo de suspender su medicamento para ver si se sienten diferentes. Esto es común especialmente cuando se trata de fármacos que sirven para tratar enfermedades silenciosas como las afecciones cardiacas o la hipertensión. Esto puede resultar en un daño más grave a largo plazo”, añade Bender.

Otros pacientes hacen un análisis del costo-beneficio. Si no entienden bien su condición y no consideran necesario consumir un fármaco, no lo harán. Lo mismo ocurre si escuchan a otros hablar de los efectos secundarios, pues esto los desmotiva a seguir tomándolo. Desde luego, si el medicamento es muy caro es probable que la adherencia se caiga y esto hace que la droga no surta efecto.

Cómo evitarlo

Es difícil manejar el problema de la no adherencia a los medicamentos. Pero hay formas de mejorar la situación, según los expertos. Robayo dice que es indispensable tener en cuenta los llamados itinerarios terapéuticos para cuidar adecuadamente a los pacientes y que estos aprendan bien las razones por las cuales requieren el tratamiento.

Puede interesarle: Quimioterapia, en cinco minutos y en casa

También se pueden usar las nuevas tecnologías para adherir a los pacientes e informarles sobre los efectos secundarios de cada fármaco. Además para hacer un seguimiento de las dosis que debe consumir. A veces esto sirve para manejar a distancia cada caso, pues en las citas médicas de rutina en un consultorio “es difícil que el doctor le explique bien al paciente la importancia de tomar lo que le receta en tiempo récord”, dice Machado. Por eso ahora se están desarrollando aplicaciones móviles con el fin de mejorar la experiencia del paciente y que sea más riguroso con su tratamiento. Pero sobre todo para que tome conciencia de la importancia de seguirlo con juicio, pues es su vida la que está en juego.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.