En el camino que emprenden las personas diagnosticadas con cáncer, muchas recurren a las llamadas terapias alternativas, como por ejemplo la acupuntura, a suplementos dietarios o herbarios, a curas naturales como el veneno del escorpión azul, el cartílago de tiburón o la sangre de gallinazo o a intervenciones espirituales como la oración o la risoterapia para complementar o reemplazar la medicina occidental.
En Semana.com queremos saber cómo ha sido su experiencia o la de un familiar con cáncer que ha recurrido a este tipo de terapias para combatir la enfermedad o aliviar sus molestos y dolorosos síntomas. Si quiere compartirnos su testimonio envíelo con su nombre y sus datos de contacto al mail
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