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| 7/24/1995 12:00:00 AM

EL DESTAPE BISEXUAL

Los 90 se perfilan como la década de la revolución del sexo sin fronteras.

A PRIMERA VISTA PARECE SER APEnas una sugerencia de la moda. En las pasarelas de París, Milán o Nueva York, los diseñadores parecen haberse puesto de acuerdo para dar rienda suelta a la imaginación con el tema bisexual: las modelos de Donna Karen desfilan vestidas como dandíes. Anna Sui borra las diferencias de género con modelos masculinos ataviados con afeminadas prendas. La publicidad de Versace o de Calvin Klein insinúan ambiguos cuerpos de amantes que despiertan por igual el deseo masculino y femenino. "Está en el aire", dice Karl Lagerfeld, quien también usó ese tema para presentar la colección de otoño de Chanel.
La bisexualidad se ha salido también de las pasarelas y los avisos para mostrarse en la vida real. La cantante Sophie B. Hawkins aparece en la portada de la revista Out calificándose a sí misma como "omnisexual". El cantante Brett Anderson declara su afinidad con la bisexualidad. El difunto Kurt Cobain manifestó que si no se hubiera casado con Courtney Love, habría vivido como bisexual. La supermodelo Raquel Williams confiesa haber tenido amoríos tanto con hombres como con mujeres y posa con su actual amante, la cantante británica Alice Temple.
Los amores de la ex modelo Sandra Bernhard con celebridades tales como Madonna y más recientemente con Courtney Love, la excéntrica viuda de Cobain, son registrados por la prensa abiertamente. Y mientras hace un tiempo el beso de la actriz Amanda Donohoe a otra mujer, en un episodio de La Ley de Los Angeles, levantó roncha entre los televidentes, hoy Roseanne, la estrella de los talk-show de la televisión gringa, ensaya un beso experimental con otra mujer como gancho para tratar el tema en su popular programa.
Repentinamente la bisexualidad es cada vez más visible. Y a los ojos de los expertos, tales manifestaciones pueden ser el reflejo de lo que será la revolución sexual de los 90. "Hace tiempo se ha asumido que los bisexuales viven en la clandestinidad, pero ahora empiezan a salir a la luz publica. ¿Es una moda, como los zapatos de plataforma, que aparece y desaparece?", se pregunta la sicóloga Marjorie Garber en su nuevo libro: Vive Versa: Bisexualidad y el erotismo de la vida cotidiana. Según la escritora, la bisexualidad y la celebridad han tenido siempre una relación cómplive, desde Marlene Dietrich hasta Madonna; desde Oscar Wilde hasta David Bowie. "Las celebridades constantemente se reinventan a sí mismas. Y lo hacen reconfigurando no solamente sus ropas, sus cuerpos o su pelo sino también su sexualidad. Ellas tienen un mismo eje sobre el cual giran: escandalizar y dar placer. Estas son las artes del ídolo erótico", escribe la profesora de la Universidad de Harvard.
Esta no es la primera vez que los famosos toman el estandarte bisexual. En los años 70, también fue un emblema de las inconformes estrellas del rock. En ese entonces, aparecieron los cantantes andróginos, con la consigna de borrar las fronteras de los dos géneros. Pero esta vez los protagonistas ya no son las estrellas del rock sino sus equivalentes en los 90, las supermodelos.
CULPA DEL SIDA
El tema empieza a ocupar la atención de los expertos. Algunos, incluso, sugieren que la onda bisexual es una respuesta a la era del sexo seguro. Pero si algo tiene que ver el sida en todo esto es por el hecho de que, en los 80, los bisexuales fueron acusados de ser el conducto de propagación del sida. Mientras el temor al virus hizo salir de la clandestinidad a los homosexuales para pelear por sus derechos, a los bisexuales los llevó a ser calificados como una especie de espías dobles, que rompían todas las reglas por el hecho de actuar en ambos mundos.
Ahora, han decidido salir a la luz pública. En ciudades como Boston, Nueva York y San Francisco, muchos de los antiguos activistas gays están rechazando el ser encasillados como homosexuales y han formado nuevas agrupaciones. Uno de ellos afirmó recientemente a la prensa de ese país: " Yo luché para que pusieran además el rótulo de 'bisexuales' al lado de los ga y y las lesbianas. Pero ellos siempre nos han rechazado. Nos ven como homosexuales sin el coraje para admitirlo. O como oponentes Una mujer lesbiana me dijo en una ocasion en tono de reproche: 'Una vez, un bisexual me dejó por un hombre'. Es una negociación constante. Las mujeres homosexuales piensan que usted está tratando de pasarse al bando heterosexual y los heterosexuales no confían en usted. Esto hace que usted se sienta como un exiliado sexual".

MAS BI QUE HOMO
Esta nueva minoría puede sin embargo superar en número a los homosexuales, que se estima son el 1 por ciento de la población estadounidense. Una encuesta realizada en Estados Unidos por la Universidad de Chicago concluye que, dependiendo de cómo se defina 'bisexual', en ese país hay entre 1,5 millones y 7,5 millones de bisexuales mayores de 18 años; es decir, entre el 1 y el 4 por ciento de la población adulta. Ellos pueden estar en el medio de la clásica escala diseñada por Alfred Kinsey para medir la orientación sexual. En los años 40, Kinsey reportó que de 18.000 personas entrevistadas, 37 por ciento de los hombres y 13 por ciento de las mujeres habían tenido sexo homosexual, pero su muestra fue criticada como poco representativa.
En la encuesta de la Universidad de Chicago, solamente el 0,8 por ciento de los hombres y el 0,9 por ciento de las mujeres se calificaron como bisexuales. Pero cuando la pregunta fue formulada en forma diferente, el número cambió. Al ser interrogados sobre si se sentían sexualmente atraídos por ambos sexos, 3,9 por ciento de los hombres y 4,1 por ciento de las mujeres respondieron que sí. "Se podría decir que la persona quien siente la atracción sexual a ambos sexos pero nunca actúa en ese sentido no es bisexual, pero yo pienso que si lo es", dice el sociólogo Martin Weinberg, quien señala que la mayoría de los bisexuales establece primero una orientación heterosexual pero esa preferencia cambia con el tiempo. En una investigación llamada 'Atracción dual', Weinberg estudió un centenar de bisexuales y clasificó al 15 por ciento -hombres y mujeres- dentro del rango de 'tendencia homosexual', es decir, que su principal atracción era hacia personas del mismo sexo; mientras el 45 por ciento de los hombres y 20 por ciento de las mujeres fueron clasificados como 'tendencia heterosexual'. Este descubrimiento coincide con otras investigaciones que señalan que la mayoría de los bisexuales son personas casadas con miembros del sexo opuesto.

ATRACCION FATAL
A estas alturas del siglo, no obstante, la bisexualidad sigue siendo un misterio. Y por mucho que se haya escrito sobre el tema, parece haber más interrogantes que respuesas. En el mundo adolescente, es vista como una posibilidad que lleva a sobrepasar los límites naturales en busca de la definición de la orientación sexual. En teoría, algunos la definen incluso como el más perfecto de los estados eróticos. En el libro Vice Versa, la autora se pregunta: "¿Es un deseo, de hombres y mujeres por explorar una separada república sexual, distinta tanto de la homosexualidad como de la heterosexualidad?".
La verdad es que existe mucha ignorancia sobre el tema. Y no son pocos los que llegan a los consultorios de los sexólogos asustados ante una posible atracción homosexual. "Son estados de enamoramientos que aparecen para sorpresa de la persona misma, quien se había catalogado como heterosexual", dice la conocida sexóloga Marta Lucía Palacios. "Gente que se sorprende admirando a las personas de su mismo sexo. Consultan mucho sobre eso, porque se sienten culpables, pero en la mayoría se trata de una atracción pasajera que puede ser derivada de determinadas condiciones emocionales o que aparece como una forma de compensar carencias. Esta admiración es un deseo de apropiarse de lo que quisiera tener y no se tiene. Pero la gente se confunde, pensando que tiene tendencias homosexuales y entran en estado de angustia".
Pero hay una gran diferencia entre el desear y el actuar. Una encuesta reciente, dice la especialista, realizada en España mostró que mientras el 67 por ciento de las mujeres confesó haber deseado tener una relación homosexual, apenas el 15 por ciento la había llevado a cabo. "En el estudio de la bisexualidad se tienen en cuenta los afectos, los deseos y los comportamientos. En cambio, no cuentan las fantasías ni los sueños, porque estos pueden ser infinitos y absurdos. Pero incluso cuando ha habido comportamiento homosexual tampoco es un indicio de bisexualidad porque puede tratarse de una situación transitoria: un deseo incrementado por alcohol, sustancias tóxicas o circunstancias de intimidad que no significan necesariamente una bisexualidad oculta", dice la especialista.
En esto hay que tener en cuenta que se trata de una orientación sexual y no de una identidad sexual, aclara la especialista. "Se considera bisexual quien tiene una orientacion en la cual puede sentir igual atraccion, afecto y tener comportamientos hacia personas del mismo o del otro sexo". Sin embargo, para el común de la gente la bisexualidad no es una entidad clara. Mientras de los hombres bisexuales se piensa que realmente son homosexuales que no se han decidido a admitirlo, de las mujeres bisexuales se cree que son heterosexuales que están explorando nuevas fuentes del placer. "No tengo problema en identificarme a mi mismo como homosexual -dice un odontólogo neoyorquino que hoy lucha por su derecho a no ser encasillado como gay-. Yo nunca sentí una atracción más fuerte hacia las mujeres que hacia los hombres. Me enamoré en la universidad de una mujer y me casé muy pronto. Luego, tuve una relación íntima con un compañero de trabajo durante tres años. Sé que no soy del todo homosexual porque antes de enamorarme de un hombre, había tenido una maravillosa relación sexual con mi esposa". Y de acuerdo con la sexóloga, el bisexualismo es un comportamiento más común que el homosexualismo. "Lo menos frecuente es que una persona sea exclusivamente homosexual", dice.
Todo parece indicar que estamos a las puertas del destape de la bisexualidad. Esta es una condición que cada día se confiesa más, ya no sólo en los consultorios de los especialistas sino en las revistas que hablan sobre la vida de las celebridades. Pero es también un tema de investigación para sociólogos y expertos, quienes consideran que hoy, más que antes, han empezado a salir a la luz pública aquellos que siempre han vivido entre la heterosexualidad y la homosexualidad.
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